# ECONOMÍA

Déficit cero: el plan Cambiemos para cargar el ajuste sobre las provincias

Por el recorte a las partidas nacionales coparticipables como la cancelación de la devolución del 15% ANSES, la reducción de impuestos de Bienes Personales, Impuesto al Cheque y el Fondo Sojero en dos años Río Negro sufrió pérdidas por 5.339 millones.

24/09/2018
Nacional

A esto se suman los términos impuestos por el consenso Fiscal que firmaron los gobernadores y que acota la capacidad recaudatoria de los estados provinciales

La negociación de políticas nacionales en ejecución, en particular las económicas, tiene a diario a gobernadores y representantes provinciales sentados a la mesa de discusión con el Gobierno Nacional.

Desde su asunción en 2015 el gobierno nacional tiene en el eje de sus recortes y ajuste a partidas, derechos, participación en la recaudación y beneficios de las provincias. Sólo para Río Negro la suma de todas las pérdidas sumaron más de 5.000 millones de pesos desde 2016.

El proyecto de Presupuesto 2019 consensuado con los gobernadores, y que ya sumó el aval público de Alberto Weretilneck, es una muestra de cómo la gestión de Macri fue erosionando los recursos del interior –además de los nacionales-, y cómo lo seguirá haciendo.

Una de las decisiones de impacto más sensible en el interior, en especial en las administraciones municipales, es la destrucción del Fondo Federal Solidario (FFS), constituido hasta ahora con el 30% de la recaudación por retenciones a la soja (de ahí fondo sojero), que se coparticipa con municipios y se traduce en un importante ingreso para ciudades y pueblos, dirigido a obras públicas.

Del total de recaudación del FFS el 30% iba directamente a los municipios.

La decisión recorta recursos millonarios para el interior, que ya venían decreciendo en dólares por la rebaja de las retenciones a las exportaciones de soja, pero se compensó en los últimos meses con la devaluación.

Luego del recorte de retenciones Bariloche recibía aproximadamente 2 millones de pesos en promedio por mes hasta hace un año, que con la devaluación, que llevó las partidas a más de 3 millones.

La rebaja en favor de los exportadores de soja ahora el gobierno sumó el fin del FFS, lo que dejará a Bariloche y a todos los municipios del país sin esos fondos. A eso se sumó en menor medida una pérdida por recortes en la baja en las retenciones.

Así hasta ahora Río Negro deja de recibir mensualmente $ 292 millones por la caída del FFS, y $ 12 millones por menor baja de retenciones, con lo que deja de percibir $ 303 millones por mes.

Y en 2019 las pérdidas de la provincia se duplicarán: serán de $ 765 por la eliminación del FFS y $ 101  millones por las retenciones; con lo que no recibirá los $ 866 millones que le hubiesen correspondido.

Devolución del 15%

Otra de las pérdidas de las provincias -mucho más grave- se produjo con la derogación de la devolución del 15% dispuesta en 2016, que hasta entonces les retenía Anses, prorrateando la devolución en cuotas a 5 años (lo que no afectó a las provincias con fallo judicial: San Luis, Córdoba, Santa Fe.

Río Negro perdió con esa medida $ 3.876 millones entre 2016 y julio de 2018.

Blanqueo

También en 2016 el gobierno nacional impulsó un blanqueo con las provincias, que implicó la condonación de impuestos coparticipables a cambio de ingreso de impuestos con destino a Anses; y con la reducción hasta su eliminación del impuesto a los bienes personales.

Para Río Negro esto significó pérdidas por $ 360 millones en los tres años.

 

Consenso ruinoso

Los gobernadores y el Ejecutivo nacional acordaron un consenso fiscal, también altamente desfavorable para las provincias.

Este acuerdo, nacido de una compensación a la provincia de Buenos Aires, incluyó un cambio en los índices de distribución federal de impuestos, a lo que se sumó el retiro del 30% del impuesto al cheque de la misma coparticipación para destinar a Anses. Los gobernadores aceptaron compensaciones por la caída de sus ingresos de coparticipación, pero el resultado fue desfavorable para las provincias.

Río Negro perdió $ 357 millones por año desde 2016.

En el acuerdo fiscal las provincias se comprometieron a eliminar tratamientos diferenciales en Ingresos Brutos, desgravar exportaciones, y reducir alícuotas progresivamente hasta su cuasi desaparición en 2022.

Esto incluyó la derogación total de impuestos sobre el salario y transferencias de servicios; cambios en impuestos Inmobiliario y Sellos, y las provincias aceptaron eliminar los diferenciales regionales en rebajas de contribuciones patronales, con lo que perdieron $ 36.273,6 millones de pesos solo en 2018.