Otro negocio para los amigos

La Legislatura provincial aprobó este lunes en segunda vuelta el proyecto del Ejecutivo que otorga la concesión por 30 años del uso del principal canal de riego del Alto Valle para la instalación de una turbina hidroeléctrica. Se trata de un negocio millonario a favor de un reconocido dirigente nacional de Cambiemos.

25/09/2018
Río Negro

 

 

En solo 24 horas, con apenas 17.000 pesos de capital y un compromiso de inversión inicial de 320.000 pesos, el empresario Pablo Andrés Torres Carbonell creó Salto Guerrico Gómez SAS, una firma ad hoc para la explotación del recurso hídrico.

Con una regalía llamativamente baja (el Estado percibirá solo el 8% de la explotación) sobre la rentabilidad que obtenga el emprendimiento por la comercialización de la producción energética, el negocio promete ser redondo.

El proyecto llegó al parlamento provincial auspiciado por el gobernador Alberto Weretilneck, quien defendió la presentación de Torres Carbonell, un ex funcionario del Ministerio de Seguridad de la Nación.

Carbonell, conocedor del negocio, inscribió a la firma Salto Guerrico Gómez, como “Sociedad de Acciones Simplificadas” (s.a.s.) mediante un trámite exprés, con  el fin específico de acceder a negocios con el Estado.

La forma jurídica de este tipo de empresas fue impulsada por Mauricio Macri y puesta en vigencia en 2017. La Ley 27.349 autoriza la inscripción de una sociedad unipersonal, con libros contables online y su constitución en 24 horas a través de internet.

La concesión  a la empresa de Carbonell fue aprobada por mayoría este lunes en la Legislatura, en segunda vuelta, aunque con reservas de la oposición que denunció un “negociado” entre el Gobierno Provincial y la gestión Macri, a través de un empresario del corazón de Cambiemos.

Los votos del bloque del oficialismo, Juntos Somos Río Negro -cuyo presidente Alejandro Palmieri defendió enfáticamente el proyecto-  junto a sus aliados de la UCR y Cambiemos, formalizaron la concesión a Torres Carbonell para el uso de agua pública con fines de generación de energía eléctrica, en el canal principal de riego del Alto Valle de Río Negro.

En la provincia existe un antecedente que va en el mismo sentido, y que también levantó sospechas. Este año el gobernador Alberto Weretilneck resolvió eximir de los impuestos a los Ingresos Brutos y de Sellos a la generación de energías renovables al empresario Joseph Lewis quien produce electricidad en su propiedad de Lago Escondido.

Antes también Weretilneck había beneficiado a Lewis modificando por Decreto una Ley para permitir que éste avanzara con su emprendimiento hidroeléctrico sobre el río Escondido a pesar de que los plazos establecidos por la norma  se encontraban vencidos.

Hasta el momento Lewis era el único beneficiado por la generosidad del Gobierno Provincial. Ahora también Carbonell. Ambos empresarios de estrecha relación con el gobierno de Mauricio Macri.

 

Legislador Nicolás Rochás

 

 “Esto es un negociado de JSRN y el gobernador Weretilneck, que le entregan el negocio con el Estado a empresarios de Cambiemos”, afirmó ayer, durante la sesión, el legislador Nicolás Rochas (Frente para la Victoria), quien lideró la oposición a la iniciativa.

Rochás denunció que la empresa “fue creada exclusivamente para este proyecto hace un año”, con un capital muy exiguo para hacer frente a una fuerte inversión, lo que “resulta muy sospechoso”.

Destacó además que la flamante firma adjudicada “no cuenta con contrato con CAMMESA (compañía administradora del mercado mayorista eléctrico en todo el país), con lo cual no tiene aún clientela a quien vender lo que produzca”.

Rochás cuestionó también al vicegobernador Pedro Pesatti, a quien acusó de “tener el mismo modus operandi que el macrismo, que atiende en los dos lados del mostrador. Usted también es lo mismo, es aliado, es socio”, acusó Rochás.

“Son socios, son lo mismo, pretenden venir acá con las políticas neoliberales con el negocio de la obra pública, enriqueciéndose de los dos lados del mostrador. Esa es la alianza ideológica y electoral que están llevando adelante”, sostuvo el legislador.

A su turno Palmieri asumió la defensa del proyecto de Weretilneck y de la flamante empresa Salto Guerrico Gómez SAS, lo cual provocó una fuerte polémica con algunos de sus pares.

El ex ministro de Economía negó cualquier acuerdo “espurio” y aseguró que su partido “está haciendo una provincia mejor”. Deshechó además que sea “sospechoso” que se creen empresas para fines específicos.

 

Legislador Alejandro Palmieri (Fotografía PatagoniaFotoPress)

 

“Es normal en el mundo de la obra pública que hayan sociedades creadas para un fin específico”, argumentó Palmieri en defensa de Torres Carbonell. “No solamente las UTE (unión transitoria de empresas), también otras. También es normal que las sociedades tengan un capital muy menor. Nadie tiene 320 millones de pesos en el bolsillo para ver si gana una licitación”, señaló.

 

¿Quién es Carbonell?

Pablo Andrés Torres Carbonell  es un empresario y dirigente nacional de Cambiemos, dedicado al rubro energético, titular además de varias empresas. Su cartera de clientes incluye al Estado Nacional, para el que Carbonell revista como Director Nacional para el Equipamiento y Tecnología en Seguridad de Pasos Internacionales, Centros de Frontera y Áreas de Control Integrado, de la cartera a cargo de la ministra Patricia Bullrich.

Los legisladores del FPV cuestionaron el acuerdo y explicaron que la familia del empresario, favorecida por su cercanía al Gobierno Nacional, creó, además de  Salto Guerrico Gómez, otras compañías para dedicarse exclusivamente al negocio energético en Argentina, manteniendo siempre entre ellas un directorio “calcado”.

Además de Pablo Andrés también otros parientes cercanos suyos son o fueron designados en puestos de alto rango del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, hecho que también fue señalado en las denuncias.

 Los casos de conflicto de intereses son un clásico de la administración de la alianza Cambiemos. Una situación reiterada que ni la justicia ni la Oficina Anticorrupción – de cuestionada independencia- entre otros organismos de distinto nivel del Estado, resuelven asumir pese a las constantes denuncias.

La escena se repitió, una vez más, este lunes en la Legislatura provincial.

 

Amigo y gobernador

El más enfático defensor de Torres Carbonell es el gobernador Weretilneck, quien al presentar el proyecto de concesión aseguró que la empresa “plantea la utilización de turbinas y generadores de última generación, con un diseño modular y compacto, que requiere muy poca infraestructura”.

“Es importante resaltar que el canal principal de riego del Alto Valle nace en el Dique Ballester, desde donde se deriva agua desde el río Neuquén en Barda del Medio, y durante su recorrido hasta Villa Regina, abastece a los distintos Consorcios de riego que administran la distribución parcelaria” explicó, graficando la magnitud del negocio que le otorgan a Salto Guerrico Gómez SAS.

 

Gobernador Alberto Weretilneck (Gentileza Prensa Oficial)

Weretilneck destacó también que la firma vinculada a Cambiemos “estudió el impacto ambiental de la obra y de su construcción, el que fue analizado y aprobado por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable (SAyDS)”. En otras palabras, “analizado y aprobado” por la propia gestión de Weretilneck.

 “La mayor parte de sus efectos negativos se manifestarán en su etapa constructiva (movimiento de suelos, contaminación auditiva, movimientos de equipos), pero todos ellos cesarán en la etapa de funcionamiento”, adelantó el mandatario.

Y finalmente justificó que “Teniendo en cuenta que estamos ante una central hidroeléctrica de pasada con impacto ambiental muy bajo, y de generación menor, en función de lo dispuesto por el articulo 43 y concordantes del Código de Aguas, y las resoluciones de fijación de regalías, se propone fijar la regalía hidroeléctrica para este emprendimiento en un ocho por ciento (8%) del importe total por la venta de la energía en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM)”. Una ganga.