Se acerca la fecha y Bariloche quedará al borde de la crisis energética

La empresa So Energy que genera energía para cubrir el déficit durante los picos de demanda en Bariloche, dejará de operar en diciembre próximo. Ni Nación ni Provincia se hacen cargo del millonario costo, consecuencia de la falta de obras y las políticas económicas y energéticas de los últimos años. La ciudad, al límite.

30/09/2018
Bariloche

 

Salvo que el Estado nacional o el provincial realicen una millonaria inversión anual, la empresa So Energy se irá de Bariloche y dejarán de funcionar los equipos de generación térmica que aseguran la provisión de energía eléctrica distribuida por la CEB en la ciudad.

Si llega el último mes del año sin una definición, la ciudad enfrentará una crisis energética inédita, porque recibe del Sistema Argentino de Interconexión eléctrica (SADI) menos energía de lo que consume y So Energy dejará de aportar la diferencia.

El presidente de la Cooperativa de Electricidad Bariloche (CEB), Jorge Perrella, y el gerente general Federico Lutz, describieron a En estos días el origen y la matriz del problema, expresando su preocupación ante la falta de solución, que depende de las negociaciones entre Alberto Weretilneck y Mauricio Macri, en un contexto de crisis económica y financiera nacional, y los recortes impuestos por la gestión nacional.

El problema es complejo y de larga data. La provisión de energía en todo el país es responsabilidad del Estado nacional, que la distribuye a través del SADI. En esta red Bariloche es “punta de línea”, por lo que se alimenta sólo desde el norte, desde Alicura (línea Alicura-Pilcaniyeu-Bariloche, o Alipiba).

En 2009 la CEB advirtió que esta provisión es insuficiente para Bariloche, lo que llevó a plantear la necesidad de construir “Alipiba II”.

En 2011, el Gobierno Nacional anunció un convenio con Neuquén y Río Negro para realizar la obra, que en principio tuvo un plazo estimado de 4 años.

Alipiba II demandaría una inversión de 60 millones de dólares, aportados en un 70% por Nación y un 30% por ambas provincias. El monto a asumir por Río Negro fue de 16 millones de dólares. Inversión modesta para una obra que cubriría las necesidades de los casi 200 mil habitantes de Bariloche, Villa La Angostura y localidades de la Línea Sur.

Distintas administraciones nacionales y provinciales se sucedieron sin que en Río Negro se invirtiera un centavo ni se construyera un centímetro de la prometida línea.

El Estado nacional lanzó entonces el programa de Centrales Térmicas -un plan B para cubrir el déficit de infraestructura en todo el país -, con el cual desembarcaron en Argentina cinco empresas extranjeras, entre ellas So Energy -una firma de capitales venezolanos afincados en Miami- para hacerse cargo de la generación en Bariloche. En otros lugares operan actualmente a mayor costo las firmas Secco, Süllair, Aggreko y Elektrogent.

 

El costo de la desidia

Bariloche recibe a través del Sistema Argentino de Interconexión eléctrica (SADI) 54 MVA (megavoltiamperios) por mes para cubrir la demanda del mínimo consumo, con picos estacionales (en verano e invierno) de  hasta 73 MVA, como ocurrió en junio pasado.

Día a día So Energy provee esa diferencia y cuando no hay problemas externos de alimentación la CEB puede cubrir sin sobresaltos la demanda total de energía de la ciudad.

Sólo contar con el resguardo de los equipos de So Energy a disposición, aunque no entregue la energía, tiene un costo de 240.000 dólares mensuales.

La energía no vale tanto, pero es cara la potencia de tenerla a mano. Para tener una idea, cada KW que vende a la CEB cuesta 1,73 pesos, pero al incluir el costo de tener la planta lista para operar en el precio que paga la CEB por cada KW se eleva a 41 pesos.

La factura mensual de Cammesa (empresa mixta que intermedia entre los productores y los distribuidores) que pagó la CEB en diciembre de 2015 fue de 1,4 millón de pesos; y la última de este mes de setiembre fue de más de 58 millones de pesos. Entre una y otra, la política energética del Gobierno de Mauricio Macri.

En otras palabras, la energía aumentó más que la inflación, las Lebacs, el dólar presente y futuro, el petróleo y la mar en coche. Incluso hay especuladores que pueden armar porfolios e invertir en energía, curro legal de quienes pueden hacer negocios a la par que diseñan políticas.

La situación se explica por la inoperancia gubernamental sucesivas, algo de corrupción de todas las gestiones, y -el costo mayor- las políticas económicas de Cambiemos.

“Alipiba II” no existe en el futuro próximo. Macri dijo que no hay fondos para mantener la presencia de So Energy en Bariloche, que termina a fin de año. Weretilneck no quiere asumir este costo. La CEB no puede trasladar el costo de esa generación de emergencia a los usuarios sino a costa de un aumento tarifario descomunal.

A esto se suma que el Gobierno Nacional ya anunció que desde enero próximo no continuarán los subsidios a la tarifa social, recorte que implicará para Bariloche alrededor de 5 millones de pesos por mes.