“De nada sirve doblar la tarifa cuando no tenés pasajeros”

El empresario Carlos Balogh, dueño del transporte público en Viedma apuesta a que la solución llegue desde el Estado y no resintiendo el servicio.

10/10/2018
Viedma

 


 

El tiempo avanza pero el municipio de Viedma no define  cuál será la respuesta que le dará a los usuarios de transporte público urbano, cuando el 1 de enero de 2019, el gobierno nacional retire los subsidios. Lo único que parece certero hasta el momento es que el precio del pasaje aumentará y que el servicio se verá resentido.

Carlos Balogh, propietario de Ceferino y La Comarca, las dos empresas que prestan el servicio de transporte público en Viedma, asegura que no es posible sostener el negocio y a sus trabajadores si el Estado no interviene con subsidios y tampoco cree que renegociar el contrato con el Municipio sea viable, para salvaguardar los puestos de trabajo.

“Espero que se solucione, porque de nada sirve poner una tarifa al doble cuando no vas a tener pasajeros. Acá el servicio tiene que ser redituable para las dos partes”, aseguró a En Estos Días el empresario.

Balogh asegura que el panorama es oscuro y apuesta a que sea el Estado, municipal o provincial quien se haga cargo de encontrar la luz al final del túnel. También plantea que no ha tenido posibilidades de reunirse con referentes del municipio, aunque este medio pudo corroborar que ya están en diálogo desde hace varios días.

Son alrededor de 7 mil usuarios que diariamente utilizan el transporte de colectivos en la ciudad y unos 120 puestos de trabajo que dependen del funcionamiento de las empresas locales.

Una de las alternativas que propone el intendente José Luis Foulkes es recortar el servicio con menores frecuencias en horarios de poco tráfico o incluso acortar los recorridos que hacen los colectivos. Para el empresario, esa no es una solución viable, en tanto “una vez que el colectivo se pone en marcha, el gasto para el funcionamiento es el mismo”.

El pasaje del servicio urbano cuesta actualmente $16.20, que los usuarios adquieren de manera prepaga a través de la tarjeta SUBE. De ese monto individual, $15 se le abonan a la empresa. Pero además, hay un subsidio que se da en el combustible, y otro que el gobierno nacional deposita en las cuentas de la provincia y luego se transfiere a las compañías que ronda el millón de pesos mensuales.

Todos esos subsidios van a ser eliminados y el pasaje podría elevarse al doble, aún cuando la solución llegue de mano del Estado.