Sin despejar dudas, se aprobó la creación de la Were Card

Con los votos del oficialismo, la Legislatura rionegrina aprobó el proyecto del Poder Ejecutivo provincial para la creación una tarjeta de compra o crédito para los empleados públicos. Por la falta de precisiones sobre los alcances y mecanismo de implementación, se escucharon fuertes críticas de la oposición.

01/11/2018
Viedma

 

La Legislatura de Río Negro sancionó este jueves la autorización para que el Poder Ejecutivo cree la sociedad anónima unipersonal “Río Negro Compras” para que administre una tarjeta de compra y crédito para los empleados de la administración pública provincial. El plástico estará destinado también a los empleados de los entes autárquicos, de los municipios que se adhieran, y a los trabajadores pasivos provinciales y beneficiarios de planes sociales otorgados por la provincia.

La aprobación contó con el voto del oficialismo, más Cambiemos, y el rechazo del Frente para la Victoria (FpV) y los bloques unipersonales de Ricardo Arroyo y Mario Sabattella. Los argumentos centrales de los votos negativos apuntaron a que la futura tarjeta no representará un beneficio para el trabajador, sino la posibilidad de que se endeude cada vez más.

Los cuestionamientos plantearon las dudas en torno a la utilización de los códigos de descuento que usan las empresas financieras -que pueden llegar a descontarle al trabajador estatal más del 70 por ciento del sueldo al trabajador- y cuyo sistema similar se utilizará con esta tarjeta.

Mientras sesionaba la Legislatura en Viedma, en paralelo el Gobernador Alberto Weretilneck confirmó en Bariloche que el límite de endeudamiento será equivalente al 50 por ciento del sueldo de los estatales, y que la tarjeta estará disponible en marzo de 2019.

Luego de las alocuciones de los legisladores, los grandes interrogantes que quedaron sin responder es si la tarjeta será de compra (una sola cuota a manera de adelanto de sueldo) o crédito; cuál será el costo financiero y los intereses que deberá afrontar el usuario; cuál será la inversión por parte del Estado para formar la empresa; y además cómo se conformará la Sociedad Anónima.

El legislador Ricardo Arroyo, oficialista por años  y ahora disidente a las políticas de Alberto Weretilneck, se preguntó si “es necesario crear una empresa para tener una tarjeta”, y se mostró preocupado por la información personal y privada de los empleados públicos que podrían ser usada luego “por el duranbarbismo”. Dijo que esa masa de información es “un gran big data, con el cual (el oficialismo) pueda obtener información y crear noticias falsas. Son 55 mil posibles votantes”.

Ricardo Arroyo

Alejandro Palmieri, presidente del Bloque de Juntos Somos Río Negro defendió la iniciativa oficial, asegurando que “el proyecto es un beneficio más que se le está dando a los empleados públicos rionegrinos”, y aclaró que se trata de “una tarjeta de compra de muy corto plazo” y que el Estado “no va a cobrar ningún costo de interés”. 

Por su parte, el presidente del Frente para la Victoria, Alejandro Marinao, se mostró en desacuerdo: “Es una tarjeta de crédito, no le busquen el pelo al huevo”, dijo. Y agregó: “Esto implica que el empleado se endeuda y luego tiene que pagar. Lo que tiene que hacer el Estado es aumentarle el sueldo en base al proceso inflacionario que se vive”.

 

Posturas

 

El legislador Alfredo Martín (JSRN) expresó que para poner en marcha esta tarjeta se requerirá de una pequeña estructura administrativa y licitar un sistema informático que ya esté probado.

Alfredo Martín

Afirmó que se pretende que esta iniciativa sume al desarrollo social y económico local y se convierta en una herramienta facilitadora de servicios.

Manifestó que “es una manera de facilitar al Estado provincial herramientas hábiles que le permitan participar en el mercado de tarjetas de compras y/o créditos mediante un sistema propio, como manera de garantizar a los empleados el acceso al crédito en condiciones que puedan romper con el sistema de créditos de financieras de cualquier tipo, que cobran una tasa muy superior a las del mercado y que son imposibles de soportar”.

En este sentido, señaló que existen en la provincia trabajadores con sus “salarios tomados”, que deben tomar préstamos para sobrevivir.

El legislador manifestó que para que no queden dudas sobre cómo va a funcionar, en su artículo sexto la norma agrega que, en forma semestral, la Sindicatura de Río Negro Compras S.A. elevará un informe al Ministerio de Economía y a la Legislatura sobre la gestión de la empresa y los resultados obtenidos.

El bloque del Frente para la Victoria, Fuerza Nacional y Popular y CFK Argentina, votaron en contra del proyecto porque coincidieron en que la iniciativa carece de especificaciones técnicas, como estatuto, plan de negocios, y porque no se dio tiempo al debate y consulta a los diferentes sectores involucrados, como sindicatos o comerciantes.

En este sentido, el legislador Mario Sabatella (FNYP) afirmó que “quizás el objetivo es noble, pero se hizo a las apuradas”. Asimismo, señaló que la ley “tiene lagunas, vacíos, y se deja todo librado a su reglamentación”.

Raúl Martínez (FPV) afirmó que esta S.A. “está condenada al fracaso porque viene a cumplir el mismo rol que tienen las mutuales y los sindicatos”.

Alejandro Ramos Mejía (FPV) afirmó que la mejor manera de ayudar a los trabajadores es a través de sus haberes “y no con una tarjeta más, con más deuda, más intereses, más costo financiero”.

El legislador Jorge Ocampos (CC-ARI-Cambiemos) adelantó su acompañamiento al proyecto “porque entendemos que no va a tener un fin diferente al que anuncian, es decir, que va a ser una tarjeta que va a manejar el Estado provincial con la transparencia que requiere la estructura de la provincia.”

De la misma forma, la legisladora Soraya Yauhar (UCR) avaló la medida “porque genera un apoyo al trabajador, al que menos tiene, que con este sistema podrá acceder al financiamiento” y se manifestó en contra de la mirada crítica de un sector de la Legislatura que quiere llevar todo a un debate de poca calidad técnica.