# PRESUPUESTO MUNICIPAL 2019

“Un presupuesto de ajuste”

Durante la Audiencia Pública del viernes arreciaron los cuestionamientos al Presupuesto 2019 presentado por Gennuso. Las críticas apuntaron al fuerte endeudamiento, la subejecución de partidas sociales, los beneficios discrecionales para algunas empresas, y la creciente carga tributaria sobre los trabajadores.

03/11/2018
Bariloche

Gustavo Gennuso

 

La ex Defensora del Pueblo, Andrea Galaverna, fue la primera oradora de la Audiencia Pública, este viernes en el Concejo Municipal. La crítica resultó lapidaria y abarcó tanto aspectos económicos como semánticos al Presupuesto presentado por el intendente Gustavo Gennuso: “En los argumentos", dijo, “hay una definición clasista de Bariloche, que ignora a los sectores populares”, y añadió que esa exclusión se refleja también en el pronunciado desfinanciamiento de los programas sociales.

“No se ve un proyecto para los más vulnerables”, subrayó Galaverna, advirtiendo, entre otros puntos, que el Mercado Comunitario sólo contará con 150 mil pesos por mes, y el refuerzo alimentario sería sólo de 200 pesos mensuales para los beneficiarios. “Es un dibujo para cumplir una formalidad”, definió.

Galaverna, al igual que Ángel Vainstein –quien la sucedió en la palabra- se refirió al magro impacto del aporte  de Catedral Alta Patagonia que, según cuantificó luego el contador y referente social, sólo subirá un 25% el próximo año, cuando la inflación ya se proyecta al doble.

 

Ángel Vainstein durante su exposición este viernes en la Audiencia Pública por el Presupuesto

 

Vainstein se refirió también a una “subejecución de los ingresos de 299 millones de pesos, y del 34% en los egresos, con nula ejecución de numerosas partidas”, la mayoría de ellas vinculadas a la atención social.

Analizó Vainstein además, que en tanto la recaudación por la tasa de servicios municipales aumentó del 18 al 25%, su impacto en los ingresos de jurisdicción propia, la TISH (que abonan las empresas) sólo fue del 25 al 28%, lo que demuestra, a su entender “que la mayor carga de la recaudación recae en los vecinos”.

Más adelante el dirigente fustigó también al Gobierno Municipal por el endeudamiento en dólares que asumió Gennuso con el Plan Castello (2,5 millones de dólares) y el reciente crédito gestionado para trabajos de bacheo por 84 millones de pesos.

 

 

La exposición de Roberto Paillacoy, presidente de la Junta Vecinal  del barrio Lera, optó por la interpelación antes que por un análisis técnico: “Están viviendo en una burbuja burguesa, están autistas ante los planteos y no ven al vecino que ya no puede acceder siquiera al transporte público”, reprochó.

Del mismo modo, Mirna Bermúdez cuestionó el proyecto, por basarse en el presupuesto 2018 con bajísima o nula ejecución en partidas como “Despensas Comunitarias” o la “Casa Amulén” (refugio para mujeres víctimas de violencia de género). La contadora desconfió además de los ingresos proyectados, señalando que aún no se aprobó la Ordenanza Fiscal y Tarifaria con los índices de tasas del año próximo.

“Cuando se trata de endeudarnos en dólares, no hay miramientos”, cuestionó Mirna Bermúdez, vinculando a la gestión política municipal con las políticas neoliberales impuestas a nivel nacional. 

 

 

“El presupuesto de Gennuso tiene correlato con el de Macri. Es un presupuesto de ajuste”, dijo, y rechazó las exenciones tributarias que como contracara se le otorgaron a la aerolínea FlyBondi, y los beneficios a la firma Powerlink, que recibió -sin licitación y con un canon irrisorio- la explotación del estacionamiento en el Puerto San Carlos. “Gobiernos neoliberales como éste, sólo pueden hacerlo porque tienen mayoría en el Concejo”, lamentó, “la Audiencia es una mera formalidad”.

La eliminación de la Dirección de Equidad de Género, y posteriormente de la Línea 102, fueron decisiones reprochadas en más de una oportunidad durante la Audiencia. Rosana González, referente de las organizaciones del sector, rechazó a su vez la proyección presupuestaria para 2019 por su “total ausencia de perspectiva de género”, y la inexistencia de recursos para financiar el Consejo de la Mujer. Aclaró que no se exige más dinero para las mujeres, sino que se reconozcan las relaciones de poder y se avance para cerrar esa brecha. “Es un presupuesto ciego al género, en el que ni siquiera somos nombradas”, señaló.

 

 

 

Rocío Solanes apuntó directamente contra la consigna “vivir con lo nuestro”, que acuñó el Intendente -pese al inédito endeudamiento municipal que contrajo su gestión- y que repitió durante la Audiencia el secretario de Hacienda, Diego Quintana. “Para ustedes, acostumbrarnos a vivir con lo nuestro es ajuste”, sostuvo Solanes, “el cierre de la línea 102 y  niños comiendo en el vertedero. Pero el pueblo de Bariloche no se va a acostumbrar al hambre”, advirtió.

Durante su exposición Solanes leyó fragmentos del informe publicado por En Estos Días en el que se incluyen estadísticas oficiales sobre el aumento exponencial de familias que se alimentan en el basural, y se menciona además que fue el propio Gustavo Gennuso, quien a su paso como presidente de la Fundación Gente Nueva, planteó una medida cautelar para impedir la presencia de niños en el lugar. “¿También hay que acostumbrarse a la estafa electoral?”, se preguntó Solanes ante el llamativo cambio de actitud del jefe comunal.

Nota relacionada: Se duplicó la cantidad de familias que comen del basurero

 

 

 

 

Lidia Sanders, integrante de un centro para personas de la tercera edad, transparentó que hasta este año recibían apoyo para la compra de materiales, el cual luego se interrumpió sin mediar explicación. “Algunas abuelas se van para arriba y otras ya se quedan en su casa”, se conmovió. 

También aseveró que “este año no fuimos a la pileta”, develando que la subsecretaría de Deportes discontinuó el programa de natación para adultos mayores, que fuera ratificado por Ordenanza por su aporte general a la salud, y en especial de los adultos mayores.

Para el secretario de Hacienda, Diego Quintana, en cambio, el presupuesto es “programático, realista, en base a la ejecución presupuestaria actual y a las concretas posibilidades de recaudación”, en otras palabras: “un presupuesto de ajuste”.