# ECONOMÍA

La construcción, en caída libre

Las estadísticas oficiales reflejan una fuerte contracción del sector durante el primer semestre del año. El ingreso de expedientes de nuevas obras es el más bajo desde la erupción del Puyehue. Las viviendas familiares, en un parate histórico.

14/11/2018
Bariloche

 

El sistema estadístico local, con información oficial sistematizada por el Municipio, arrojó alarmantes datos para el sector de la construcción durante el primer semestre de 2018, en los que se refleja un marcado freno de la actividad: ingresaron 284 expedientes de obras particulares, de los cuales 151 corresponden a obras nuevas y sólo 45 a viviendas de hasta 150 mtrs2.

 

El promedio mensual de obras nuevas es el más bajo desde la erupción del cordón Caulle Puyehue: fue de sólo 25 expedientes. Esa media fue de 49 y 46 construcciones en 2006 y 2007; y entre 30 y 35 hasta 2010. El cimbronazo del volcán derribó el promedio a 23 y 11 obras mensuales en 2011 y 2012 respectivamente, para superar la barrera de las 33 en 2013 y oscilar siempre por encima de las 30 hasta 2017.

 

Los metros cuadrados construidos cayeron un 32,33 por ciento entre los primeros semestres de 2017 y 2018: el año pasado, hasta junio, fueron 61.145 metros. En 2018, 41.372. Considerando que en junio último el valor del metro cuadrado de construcción se situó en 15.316,60 pesos, puede estimarse una pérdida superior a los 302 millones de pesos en los recursos generados por la actividad en la ciudad.

Pero el dato más ilustrativo de quiénes se vieron perjudicados por el aumento de precios y la devaluación, refleja que nunca en 12 años se edificaron menos viviendas de hasta 150 metros cuadrados: 7,5 por mes. 

Ese número -familias, en su mayoría de clase media, que acceden a la vivienda a través de créditos- contrasta con las entre 15 y 17 que se construyeron mensualmente en los años anteriores (entre 2013 y 2016) y es incluso menor a las iniciadas en la emergencia volcánica. Las casas también son relativamente más chicas: el promedio fue de 79 metros cuadrados, cuando entre 2006 y 2015 osciló entre 83 y 107 metros cuadrados.

 

El fin del PROCREAR, las altas tasas de los créditos hipotecarios -que además perdieron capacidad de compra ante la inflación-, la suba de los precios de los materiales de construcción y la incertidumbre cambiaria, son las probables explicaciones de un escenario que difícilmente se revierta en la próxima actualización estadística. De hecho en junio, el último mes medido, sólo ingresaron 16 expedientes de obras, cuando en plena corrida cambiaria el dólar cotizaba a 29 pesos. Con la divisa actual por encima de los 36.50 pesos, la perspectiva se agudiza.