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Financieras: el único negocio que creció en Bariloche durante el macrismo

Las casas de créditos de Bariloche multiplicaron su facturación desde fines de 2015. Subió un 207 por ciento. Agolpadas en zonas de tránsito de trabajadores afectados por la crisis, ofrecen préstamos de hasta 100 mil pesos en minutos, con requisitos mínimos, y tasas usurarias. Defensa al Consumidor ya intercedió por familias que no pueden afrontar los “excesivos intereses” por mora.

15/11/2018
Bariloche

 

El gran negocio en el modelo neoliberal es la especulación financiera, el préstamo de dinero a tasas usurarias, el endeudamiento. Datos duros de la realidad barilochense, así lo demuestran: mientras la actividad de la construcción, por caso, cayó hasta niveles comparables a la crisis por las cenizas del volcán Puyehue -tal como publicó este medio-, el crecimiento exponencial de la cantidad y facturación de las casas de créditos dejan en evidencia que “prestar plata” es un muy buen negocio.

Nota relacionadaLa construcción, en caída libre

Las financieras que abrieron en los últimos dos años no se instalaron en oeste de la ciudad, y sólo tres lo hicieron en el microcentro. La gran mayoría se ubicó, estratégicamente, en la zona comercial que une los barrios del sur con el centro. Allí donde el trabajador -que debe afrontar el aumento del costo de vida con un salario que subió por debajo de la inflación-, circula vulnerable.

Sobre calle Onelli, en pocos metros, un apremiado sostén de familia encontrará hasta cinco casas financieras dispuestas a entregarle un préstamo “en 10 minutos” de entre 40 y 100 mil pesos, presentando sólo su documento, un recibo de sueldo y un servicio a su nombre. Los carteles, están dirigidos a empleados, jubilados y monotributistas.

La letra chica de esos préstamos explica la ganancia de la especulación: una de las casas ofrece un crédito de 10 mil pesos a devolver en un año, con cuotas de 1.710,33 pesos, por lo que el cliente devolverá 20.523 pesos. En otra, si retira 5 mil pesos, puede firmar un plan de pago de 24 cuotas de 661,26 pesos, pagando en total 15.870 pesos. Tasas altas, pero con trámites exprés y desembolso inmediato. Un sistema tentador principalmente para quienes no califican para un crédito bancario tradicional.

Ubicación de las casas de préstamos en Bariloche

El éxito de la estrategia comercial es también testimonio de la necesidad creciente de endeudamiento para muchas familias. En 2015, según el sistema estadístico local del municipio, 11 financieras facturaron 36 millones de pesos. En 2018, sólo en los primeros siete meses de este año, las ahora 12 casas de crédito, ya recaudaron 70 millones de pesos. El promedio mensual de facturación del sector subió de 3 a 10 millones en menos de tres años: un 207,4 por ciento más.

Crecimiento de la facturación de las financieras

Las estadísticas no son igualmente beneficiosas para todas las actividades. En el mismo período, el promedio de facturación de la totalidad de las empresas de la ciudad aumentó en un 104,5 por ciento (1.209 millones mensuales en 2015 y 2.473 millones por mes en 2018), es decir, la mitad que las financieras.

Un análisis más fino permite determinar que ese crecimiento del 104,5 por ciento se ubicó por debajo de la inflación acumulada desde la asunción de Mauricio Macri: las estadísticas demuestran que la suba en los precios superó el 120 por ciento.

Es decir que sólo las financieras facturaron muy por encima de la inflación.

 

Defensa

 

Los vecinos que deben recurrir a estos préstamos enfrentan dos problemas: la tasa de interés que se aplica sobre los montos entregados; y los punitorios sobre la mora en la devolución.

 

Son numerosas las resoluciones de la Oficina Municipal de Defensa al Consumidor que lograron nuevos acuerdos ante las denuncias de los vecinos y vecinas que no pueden afrontar los “excesivos intereses” por mora. Las conciliaciones con las prestamistas, son recurrentes desde hace años. Y los denunciantes, principalmente de barrios populares como Nahuel Hue, Ada María Elflein, Las Quintas o El Cóndor.

Fue el caso, por ejemplo, de Carolina N.S., una joven empleada de un local comercial, quien acudió a la OMIDUC no sólo para acordar mayor financiación por no poder afrontar las condiciones exigidas, sino principalmente para que “no le envíen más intimaciones de pago a su trabajo, pues teme tener problemas en el mismo”.

Prestar y vigilar

Damián B., “por un problema financiero no pudo cumplir con lo acordado, y le fueron aplicando intereses por el atraso, por montos que considera excesivos”, detalla otra de las intervenciones de Defensa al Consumidor. En todas ellas, las financieras “sin reconocer hechos ni derechos y al solo efecto conciliatorio”, terminan ofreciendo condiciones menos usureras.