Allen, otra vez víctima de un derrame petrolero

Se descontroló un pozo de YPF y hasta el momento no se sabe el grado de afectación de la zona. El petróleo podría llegar al río Negro. Se trató de una fuga de gas “con fluidos de perforación”, según explicó la empresa.

02/12/2018
Río Negro

 

Una vez más. El modelo de convivencia de la actividad frutícola y la explotación hidrocarburífera en la zona del Alto Valle, entró en crisis debido a un nuevo incidente con derrame de petróleo.

El área de la localidad de Allen vivió este sábado momentos de tensión cuando, aproximadamente a las 13 horas se escuchó una explosión en la zona del pozo EFO355 del yacimiento denominado Estación Fernández Oro. Con posterioridad, una alarma dio cuenta de la gravedad del suceso.

Minutos después, YPF admitió que “la compañía analiza diversas alternativas para frenar la surgencia y volver el pozo a su condición normal”.

 

En el lugar no se permitió el trabajo de los periodistas, e, inicialmente, tampoco el personal del Departamento Provincial de Aguas (DPA) pudo arribar a la zona, a pesar de la preocupación por la cercanía del pozo a un brazo del río Negro y la planta potabilizadora de Allen.

Más tarde, los funcionarios y técnicos de esa dependencia provincial realizaron un primer análisis de lo ocurrido, junto a autoridades de la Secretaría de Energía y Ambiente de la Provincia.

“Ante la urgencia, la empresa había montado un operativo de seguridad, que logró contener el fluido en el predio del pozo”, se informó oficialmente desde ese organismo, y se agregó que “desde ese momento, además de evaluar la situación y constatar que se hayan adoptado las disposiciones contempladas en la resolución ambiental, personal de DPA solicitó como medida preventiva la colocación de barreras de contención de un desagüe cercano”.

“En paralelo”, se detalló oficialmente, “los técnicos circundaron el predio y verificaron que las chacras vecinas y los cursos de aguas no fueron afectados”. 

En realidad, la magnitud del daño producido podrá evaluarse una vez finalizadas las tareas de contención de la fuga.

Llegarán entonces las explicaciones técnicas y las justificaciones económicas sobre los “beneficios” de la coexistencia de la fruticultura y la extracción petrolera.