Recursos públicos a disposición de Mi Bus

Personal municipal, con costosa maquinaria vial, trabajó este lunes en los galpones de la transportista. Funcionario que ya fue investigado por “dádivas” de esa empresa, habría impartido la orden. SOYEM intervino ante la irregularidad. Otro capítulo de las relaciones carnales entre el Gobierno de Gennuso y la concesionaria del transporte público.

04/12/2018
Bariloche

Maquinaria municipal, en un galpón de Mi Bus

Este lunes se escribió otro capítulo de la obscena relación entre el Gobierno de Gustavo Gennuso y la empresa Mi Bus, prestataria del servicio de transporte urbano de pasajeros: Una cuadrilla del área de señalización de la Municipalidad concurrió al galpón de Mi Bus, ubicado en calle Vereertbrugghen, dispuesta a realizar trabajos con la máquina termoplástica utilizada habitualmente para la pintura de sendas peatonales a alta temperatura. 

Las órdenes de los superiores consistían en demarcar dársenas con ese material en los talleres privados. La tarea se realiza con pintura termoplástica blanca, imprimación y esferas de vidrios, garantizando una mayor durabilidad. En la última compra que realizó la comuna, el 18 de junio pasado, invirtió más de 298 mil pesos en estos insumos.

 

“Nos enteramos de la situación y automáticamente fuimos a constatarla”, informó el secretario general del SOYEM, Ernesto Losert, consultado por En estos días. Explicó que, además de la gravedad de la utilización de valiosa maquinaria y recurso humano público dentro de un establecimiento privado, al sindicato le preocupó la vulnerabilidad de los trabajadores ante un eventual accidente.

Según relató, el secretario gremial, Adrián Arroyo, concurrió al lugar para requerirles que se retiren. “Estaba todo el equipo metido dentro de Mi Bus: personal municipal trabajando con maquinaria que tiene ciertos riesgos, y que si se rompe, no la reparan más”, describió Losert.

El gremio confirmó que trabajadores municipales -cuyos sueldos pagan los contribuyentes- se disponían a realizar tareas privadas en el galpón de Mi Bus, con maquinaria del Estado.

Si bien el SOYEM desconoce quién impartió la orden, fuentes confiables del Centro Cívico confirmaron a En Estos Días que el responsable sería Carlos Catini, director de Tránsito de la comuna, quien en mayo de este año eludió el avance de una causa judicial por presuntas dádivas por la compra de una camioneta Toyota Land Cruiser que pertenecía a la firma sanjuanina Balcán S.R.L, empresa ligada a Mi Bus.

Carlos Catini, titular del área de Tránsito y Transporte

Como difundió este medio, el funcionario, su esposa y Pedro Ponte, titular de la prestadora del servicio de transporte en Bariloche que Catini debe controlar, tenían tarjeta azul para poder conducir el mismo vehículo. 

En su intento de defensa, el director de Tránsito reconoció el vínculo, y argumentó que la tarjeta verde  le fue otorgada porque estaba en proceso de compra, en cuotas, del rodado. Sin embargo, a tomar estado público, desistió de la adquisición, y fue ese el argumento del que se valió el Fiscal Adjunto, César Lanfranchi, para desestimar la investigación por presunta “dádiva”, requerida por el Tribunal de Contralor.

Desde su llegada a la ciudad -a través de una contratación directa-, el vínculo entre la empresa y el gobierno fue cercano. En lo simbólico, la firma sanjuanina se registró como “Amancay SRL”, flor utilizada por la gestión municipal en el logo donado por la agencia Piensa Marketing.  Desde lo mercantil, Gennuso le asignó en menos de 3 años un 237 por ciento de aumento en la tarifa (de 8 a 27 pesos) y la eximió del pago de patentes de todas sus unidades por 5 años, compromiso millonario que la comuna afrontaría con un fondo compensatorio que nunca constituyó.