# ¿QUIÉN MATÓ A “COCO” GARRIDO?

No hubo culpables por el “suicidio” de “Coco” Garrido, pero investigarán un posible homicidio

El Tribunal resolvió declarar no culpables a los dos policías acusados de “homicidio culposo”, por el hecho ocurrido en la Comisaría de El Bolsón, en 2011. Sin embargo, abrió la puerta a una nueva investigación por “homicidio”, a partir de los datos aportados por una perito que aseguró que la víctima sufrió “un fuerte golpe en la cabeza”.

04/12/2018
Bariloche

Decepción entre familiares y amigos (foto José Luis Zamora)

“Se va a acabar, esa costumbre de matar”. El canto se escuchó en la sala del Tribunal, donde los jueces Sandro Gastón Martin, Gastón Pierroni y Gustavo Quelín, resolvieron declarar “no culpables” a los dos policías que fueron enjuiciados por el delito de “homicidio culposo”.

Laura Valeria Leiva y Emilio Victorino Oyarzún habían llegado a juicio acusados de negligencia, por no quitarle el cinturón al joven Guillermo “Coco” Garrido, quien apareció ahorcado en la celda de la comisaría 12 de El Bolsón, donde había sido alojado, el 13 de enero de 2011.

Sin embargo, el fallo que vuelve a foja cero la causa, abre la puerta a una nueva investigación -de oficio o por una nueva denuncia de la querella-, ya que la perito Virginia Creimer introdujo durante el juicio un nuevo e inquietante elemento: de la reautopsia se desprende que Garrido recibió un fuerte golpe en la cabeza, y que con posterioridad sufrió el ahorcamiento.

Enojo por el fallo (foto José Luis Zamora)

Ese dato fue valorado por el Tribunal -compuesto por magistrados de General Roca-, que informó no contar con los elementos de prueba suficientes para condenar por “homicidio culposo” a los Policías, pero dejó expedito el camino a una nueva investigación.

A pesar de esa complejidad que podría derivar en una causa que apunte a un “crimen de Estado” cometido por policías rionegrinos en la comisaría de El Bolsón, la familia y los amigos de “Coco” se fueron indigandos de la sala de juicio. Cantaron que “se va a acabar esa costumbre de matar”, y cargaron contra el Fiscal Jefe, Martín Lozada, quien fuera Juez de Instrucción de la causa. Le adjudicaron no haber tomado en cuenta el aporte de la perito Creimer e insistir en la teoría del “homicidio culposo”, que finalmente no pudo ser demostrado según el Tribunal.

Lozada se retiró entre gritos (foto José Luis Zamora)

A pesar de la indignación, Marina Schifrin, abogada querellante en nombre de la familia de la víctima, evaluó que “está muy bien el fallo. No es definitivo. Es muy bueno, porque no estaba acreditado el suicidio, y el Tribunal tomó la prueba de la doctora Creimer”, explicó.

“Creimer dijo que era un homicidio, y es lo mismo que expuse durante mi alegato. No queríamos que condenen a Leiva y Oyarzún para tapar todo, como diciendo ‘resolvimos el caso’. La familia quiere la verdad y ahí no aparecía la verdad”, agregó Schifrin, y detalló que una condena por homicidio culposo, “hubiera sido parecido a un acuerdo, y eso no corresponde en un caso de violación de derechos humanos, de un crimen de Estado como éste. Lo veo muy bien el fallo”, interpretó.

Marina Schifrin explicó el fallo tras la lectura (foto José Luis Zamora)

La acusación fiscal, sostenida por Francisco Arrien y Lozada, apuntaba a la falta de control en el ingreso y estadía de Garrido en la celda.

Sin embargo, Creimer aseguró que de una segunda autopsia se desprende la existencia de un golpe que pudo haber sido mortal, y un posterior ahorcamiento. El Presidente del Tribunal -a través de una teleconferencia- leyó el fallo y valoró ese aporte: Creimer “ha dado razones con anclaje fáctico que la muerte no fue consecuencia de un suicidio sino una acción deliberada de terceras personas que dieron muerte a Garrido cuando se encontraba bajo custodia del personal policial”, indicó.

Además, la perito realizó una autopsia psicológica, destinada a reconstruir las últimas 48 a 72 horas del fallecido, y arribó a la conclusión de que “nada indica que estemos en presencia de un suicida, dado que tenía un proyecto de vida, buenas relaciones humanas y contención familiar”.

Los testimonios de familiares y la pareja, fueron en ese sentido: “Todos afirmaron que no tenía motivo para quitarse la vida, tenía un trabajo estable, tenía familia, estaba construyendo su casa”, indicó el Juez.

Esos elementos sustentaron el alegato de la defensa de Schifrin, que pidió una investigación por el posible homicidio del joven de El Bolsón.

Acusados y sus abogados celebraron el fallo (foto José Luis Zamora)

“La realidad es que hay dos hipótesis, que se contradicen y niegan una a la otra. Están ausentes para este Tribunal elementos de prueba que permitan sostener una de ellas como cierta”, señalaron los jueces, y agregaron que “no se ha alcanzado un grado de certeza requerido, no podemos sostener más allá de toda duda razonable que los hechos sucedieron tal como lo afirma la Fiscalía (suicidio) en alegato de clausura al sostener la acusación. La prueba no resulta unívoca y determinante, más bien todo lo contrario: es escasa y contradictoria”, y en consecuencia “permite sostener más de un hipótesis. No está claro como ocurrió la muerte de Garrido”, indicó el juez a cargo de la lectura de la sentencia.

Ahora se abre la posibilidad de una nueva investigación, por el homicidio del joven de 28 años. Esa posible causa no sólo se centrará en el accionar de la Policía. “No es sólo una cuestión policial, hay un mecanismo que llega a los médicos, al Poder Judicial, que tapa todo, que encubre. Eso también queremos que lo investiguen”, planteó Schifrin, y anticipó: “Empezamos ahora un nuevo camino para terminar con la impunidad”.

(foto José Luis Zamora)