Apelaron el cierre de la causa Maldonado

La querella de la familia Maldonado y la APDH apelaron el fallo de Gustavo Lleral que archivó “de manera arbitraria” la causa por la “desaparición forzada de persona” de Santiago Maldonado.

06/12/2018
Nacional

Conferencia de prensa en Buenos Aires (foto Sol Vázquez)

El escrito presentado por la abogada Verónica Heredia hizo hincapié en la información que tanto el primer juez de la causa, Guido Otranto, y la fiscal Silvina Avila mantuvieron de manera oculta a las partes, en legajos paralelos al expediente de Habeas Corpus y desaparición forzada, sumadas a algunas inconsistencias sobre los resultados de la autopsia y la decisión de no investigar a la gendarmería.

Por su parte -informó la agencia Cadena del Sur- la APDH remarcó la necesidad de reconstruir la represión dentro del territorio mapuche para entender el lugar que ocupó cada gendarmes durante la persecución que empujó a Santiago a intentar cruzar el río.

Este miércoles la familia y su abogada brindaron una conferencia de prensa en Buenos Aires, durante la cual, Sergio Maldonado, hermano de Santiago, calificó a Lleral como “un mentiroso” porque “dice que accedió a todos los pedidos de la familia y es mentira”, y agregó: “Si vos elegís ser juez, hacete cargo. No podés decir que te presionaron”, añadió. En tanto, criticó a la ministra de Seguridad por celebrar la resolución del magistrado. “Bullrich habilita a supuestos cobardes, no solo trolls, diciendo que nos van a cazar. Hay que responsabilizar directamente a Bullrich. Y que se haga cargo. Que baje un cambio porque está generando odio. Solo somos familiares y amigos de Santiago”, advirtió.

La nota de Cadena del Sur, firmada por el periodista Sebastián Premici, detalla que el texto presentado por Heredia es clave en varios aspectos: uno de ellos radica en que prueba la existencia de expedientes paralelos que tuvieron por objetivo perseguir a los principales testigos de la desaparición del Brujo como así también a la familia.

(foto Sol Vázquez)

“En los Legajos 1 y 61 del hábeas corpus -en principio ya que aun no hemos podido tomar vista de todos los legajos ocultos- quedó delimitado un objeto procesal por parte del Ministerio Público Fiscal representado por la señora fiscal subrogante, en sentido contrario al alegado en el Expte. 8232/2017 (investigar la desaparición forzada). Tan contrario son ambos objetos procesales, que la existencia de uno vacía de contenido al otro”, sostuvo Heredia.

¿A dónde apuntó la familia con esta argumentación? Que a partir del hábeas corpus, el Gobierno controló todo atisbo de investigación a partir de la omnipresencia de Gonzalo Cane, encargado de hacerle seguimiento personal a Otranto, tal cual quedó explicitado en el libro “Santiago Maldonado, un crimen de Estado” (en el capítulo específico sobre el encubrimiento). Y por ende, nunca se investigó la hipótesis de la desaparición forzada, como pretendió concluir Gustavo Lleral.

Por su parte, la APDH sostuvo que la Gendarmería utilizó la famosa flagrancia “como un artilugio para poder reprimir sin control judicial”. Ese fue el origen de la cacería que llevó a Maldonado, fotografiado a las 11:32:33 del 1 de agosto a correr hacia el río, mientras que 25 segundos después pueden verse otras imágenes de uniformados corriendo hacia el río.

“En la resolución que impugnamos, la hipótesis delictiva de que la flagrancia fue un ardid para actuar, no solo no es investigada sino que ni siquiera es analizada como hipótesis delictual a pesar de las consecuencias penales que podrían surgir de una investigación en este sentido. Sobre todo, de confirmarse que presumiblemente existió una premeditación, organización y planificación del asalto con dolo eventual en el resultado de la muerte de Santiago Maldonado”, sostuvieron los letrados de la APDH Julio Bravo y Mauricio Rojas.

La APDH destacó un dato que a entender de quien escribe es clave: una primera declaración de Lucas Pilquiman ante la Procuvin del 12 de agosto de 2017: “Santiago no puede cruzar y se resguarda bajo los sauces en la costa del río. Porque en ese momento los efectivos de Gendarmería nos estaban disparando con sus armas nueve milímetros y con escopetas”. Fue lo mismo que declaró en diciembre.

Es decir, desde un primer momento de la causa constan testimonios que hablaban de la represión que sufrieron los integrantes de la Pu Lof en Resistencia Cushamen y que Lleral decidió ocultarle -de manera arbitraria- a la sociedad.