# ELECCIONES 2019

Tira tres monedas al aire

El Gobernador alistó a su gabinete para afrontar tiempos frenéticos: en cinco meses habría elecciones y Juntos Somos Río Negro intentará forzar la interpretación constitucional para llevar a Weretilneck como candidato. La potencial alianza con el Peronismo Prolijo de Pichetto y la alternativa de un octubre a los abrazos con Cambiemos.

28/12/2018
Río Negro
Santiago Rey

(Foto Prensa Provincia)

Las monedas ya cayeron, y en ellas el Brujo lee que el destino le deparará meses movidos. Lee que él es el único capaz de rescatar de la anomia gubernamental a un partido creado a su imagen y semejanza. Lee, con la misma atención que analiza encuestas, que una segunda oportunidad de supervivencia llegará en octubre. Lee lo que quiere leer. Y embarca a la Provincia en un sinfín de inseguridades institucionales, secretos palaciegos, y decisiones acordes a sus necesidades, más allá de los límites establecidos por las reglas del juego.

En febrero de este año, este medio publicó un artículo titulado “Solos y en mayo”, que adelantaba que la intención de Alberto Weretilneck de llamar a elecciones durante los primeros meses de 2019, alejadas de las nacionales, y en soledad, bajo el espíritu de creación de una fuerza provincial, con características de “movimiento”, en el más amplio y justicialista sentido del término.

Pero desde entonces Juntos Somos Río Negro no amplió su base de sustento, no incorporó partidos más que algunos sellos de goma, ni gremios ni organizaciones sociales, salvo aquellas en extremo dependientes de las dádivas estatales.

Solo, entonces, Juntos se aferra al manejo de los tiempos y recursos que el Estado le ofrece por toda herramienta de construcción electoral.

Así lo blanqueó Weretilneck a su gabinete el pasado miércoles. Durante más de cinco horas repasó junto a Ministros y secretarios los aspectos centrales de la gestión que puedan tener impacto en el primer semestre. El eje: obras y paz social. Y una presencia permanente del propio Gobernador en cuanto acto se realice en cualquier punto de la geografía provincial.

Durante el mes de enero Weretilneck dará la fecha de las elecciones. Será en mayo, o el último domingo de abril, o acaso el primero de junio. No más lejos.

El propio Gobernador encabezará la lista, más allá de las limitaciones constitucionales. Se inscribirá, esperará la impugnación -argumentará mediáticamente que lo quieren proscribir-, contará con el aval del Superior Tribunal de Justicia (STJ) provincial, y esperará, mientras hace campaña, la definición en la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Si pasa, pasa.

Pesatti junto a Weretilneck

Muy probablemente repetirá la fórmula junto al viedmense Pedro Pesatti, quien en los últimos 45 días atenuó sus críticas al “círculo rojo” albertista, y cultivó su perfil antimacrista, por convicción y a la búsqueda de los muchos votos rionegrinos opositores al Gobierno nacional.

Es precisamente ese dato el que terminó de convencer a Weretilneck de la necesidad de distanciarse de los comicios nacionales y de descartar una alianza con la versión provincial de Cambiemos. Más del 70 por ciento de los rionegrinos -según una encuesta encargada por el Intendente de Roca, Martín Soria- rechazan la gestión macrista y un porcentaje similar tiene una imagen negativa de la figura del Presidente.

Descartada una alianza con Cambiemos para las elecciones provinciales, el Gobernador mira de reojo la construcción que viene realizando el Senador Miguel Pichetto y su Peronismo Prolijo. Mantienen una estrecha y fortalecida relación. Los une la necesidad de mantenerse en el poder y la tirria a la proyección de Soria.

 

Como punta de lanza de esa unión, el hijo del Senador, Juan Manuel Pichetto, avanza en la conformación de un partido local, que le permitirá ser candidato a Intendente de Viedma, y diluir así los votos del Peronismo-Frente para la Victoria. El beneficiado directo de esa jugada puede ser Cambiemos, ya que Juntos Somos Río Negro no tiene dirigentes viedmenses con proyección como para disputar la Intendencia.

Más allá de los gestos y la sociedad consolidada entre Pichetto y Weretilneck, lo cierto es que el mandatario rionegrino no fue invitado -hace poco más de una semana- al cónclave de Alternativa Federal, que prometía ser acto multitudinario y terminó siendo una café cupular para las cámaras.

Desde el entorno del Gobernador aseguran que Weretilneck prefirió no concurrir; desde el pichettismo explican que esperan un gesto de mayor contundencia del mandatario para incluirlo en las fotos.

El Peronismo Prolijo aún define su lugar en el escenario electoral nacional, y de esa resolución derivará el juego en Río Negro.

Soria, Pichetto y Weretilneck

En todo caso, si en mayo los astros le son esquivos al Gobernador, sabe que puede jugar una nueva carta: aliar Juntos con Cambiemos para enfrentar al Frente para la Victoria rionegrino, en las elecciones nacionales. El objetivo: sumar Diputados y Senadores para fortalecer un hipotético segundo mandato macrista, o, en el peor de los casos, agrandar el bloque del hoy oficialismo en el período 2019-2023.

Superadas las tensiones electorales provinciales, Weretilneck llegará a octubre ungido nuevamente Gobernador o en retirada. Si el escenario es el segundo, podría ofrecer los votos de Juntos a Cambiemos, con el único objetivo de la supervivencia personal y de su grupo más cercano.

Esta vez no se lo dicen las monedas del I Ching, sino su atávico y constitutivo pragmatismo político.