# ELECCIONES 2019

El PRIL, punta de lanza del clientelismo electoral de Weretilneck

Punteros de Juntos Somos Río Negro ya recorren los barrios de varias ciudades inscribiendo para el Programa Rionegrino de Inclusión Laboral (PRIL). La “contraprestación” requerida es “censar” vecinos que necesiten ayuda social. Un sistema de doble dependencia de las dádivas del Estado, con miras a las elecciones.

04/01/2019
Río Negro

(foto Prensa Provincia)

El adelantamiento de las elecciones en Río Negro -serán entre abril y mayo- apura los tiempos de la preparación del entramado clientelar que intentará traducir en votos la dependencia de los aportes del Gobierno. En dinero, vía contratación, o en especias, a través de “ayuda social”.

El Gobierno de Alberto Weretilneck comenzó a apurar el sistema que le garantizará un número aún no determinado de “Acuerdos” (contratos) con vecinas y vecinos que tendrán a su cargo “censar” familias, con el objetivo de sumarlas a los listados de futuros beneficiarios de aportes sociales.

El plan elegido para lograr ese objetivo es el Programa Rionegrino de Inclusión Laboral (PRIL), que ya funciona bajo la órbita del Ministerio de Desarrollo Social, que conduce Nicolás Land.

Punteros de Juntos Somos Río Negro recorren desde hace varias semanas los barrios de diversas ciudades, con las planillas de inscripción al Programa.

Planilla de inscripción al PRIL que reparten punteros gubernamentales

Según pudo saber En estos días a partir del testimonio de uno de ellos, el sistema de captación de interesados no se realiza a través de las áreas correspondientes del Ministerio de Desarrollo Social -o no sólo a través de ellas-, sino vía el amplio entramado de punteros que el Gobierno de Weretilneck tiene distribuidos en los barrios más carenciados de las distintas ciudades de la Provincia.

De acuerdo al Decreto de abril de 2018, que dio vida al PRIL, el monto a pagar a “las/os entrenadas/os” -tal el nombre de los contratados- variará según la cantidad de horas semanales de “entrenamiento” recibidas. Por 10 horas semanales reloj de “procesos de formación y capacitación”: 2 mil pesos; por 15 horas: 3.500 pesos: y por 20 horas semanales de “formación y capacitación”: 5 mil pesos.

Los contratos se firmarán por un plazo de seis meses, prorrogables por otros seis.

Nicolás Land, ministro de Desarrollo Social

Desde el momento de su lanzamiento, el Gobierno nunca informó sobre la puesta en marcha del Programa, ni la cantidad de beneficiarios a los que alcanzó. Es que, en la práctica, esta herramienta tiene como objetivo su utilización en tiempos de campaña. Por eso, el ejército de punteros de Juntos Somos Río Negro aceleró en las últimas semanas las recorridas barriales, planillas en mano.

El decreto de creación del PRIL establecía que “los destinatarios accederán al Programa por dos vías: Una es la inscripción personalmente en las Delegaciones del Ministerio de Desarrollo Social asentadas en el territorio provincial” y “en el caso de localidades y parajes donde no existan dependencias de este organismo podrán efectuarla a través de los centros administrativos provinciales, oficinas de empleo municipales o comisiones de fomento”.

Sin embargo, la forma elegida de llegar a los beneficiarios es a través de los punteros de Juntos Somos Río Negro, quienes no ocultan su pertenencia -y dependencia- con esa fuerza.

En teoría, la iniciativa busca “sumar al mundo del trabajo a personas en situación de desempleo” y “facilitar a los destinatarios del programa el acceso a ambientes de trabajo en Empresas, Cooperativas, Municipios, Comisiones de Fomento, Instituciones Gubernamentales e Instituciones sin Fines de Lucro”.

Sin embargo, la misma fuente que detalló los alcances del proyecto, explicó a este medio que la primera tarea que tendrán los “entrenados” será la de “censar” a sus vecinos, para la conformación de una lista de necesidades, que le permita al Ministerio de Desarrollo Social establecer prioridades en el reparto de los “módulos” de asistencia.