# ELECCIONES 2019

La rosca no se toma vacaciones

Todos los partidos y alianzas apuran el cierre de sus acuerdos internos para la presentación de listas. A principios de febrero los rionegrinos sabrán a quiénes podrán votar el 7 de abril. Frenéticas negociaciones para evitar rupturas derivadas de las prioridades de candidaturas. La incógnita de los/as vices.

17/01/2019
Río Negro

Se achican los plazos y sólo hay tiempo para la rosca. Ninguna de las fuerzas políticas que participarán de las apuradas elecciones provinciales del próximo 7 de abril dirimirá sus candidaturas en internas. Mientras el oficialismo de Juntos Somos Río Negro (JSRN) terminará de definir sus postulaciones durante el primer fin de semana de febrero, y los presentará el lunes 4; el Frente para la Victoria (FpV) hará lo propio el 1 del próximo mes. Por su parte, Cambiemos tiene atada su suerte como alianza a lo que suceda este fin de semana en Maquinchao, donde se reunirá la Convención de la Unión Cívica Radical (UCR).

La vida interna de los partidos y frentes, por estas horas, se limita a las negociaciones sectoriales, geográficas y personales. La conformación de las listas pondrá en evidencia la capacidad de los dirigentes para amalgamar voluntades, sopesando el daño electoral de dejar heridos.

Martín Soria

Hasta el blanqueo del proyecto re-reeleccionista del Gobernador Alberto Weretilneck, el candidato del Frente para la Victoria, Martín Soria, prometía puestos en el Ejecutivo, como compensación ante el escueto lugar en las listas. Hoy, dentro de ese frente opositor, la confianza no es la misma: Soria y su grupo más cercano cree en un triunfo, pero lo ven mucho más ajustado.

Las encuestas que con frecuencia encarga el Intendente roquense siempre muestran un alto nivel de imagen positiva a Weretilneck, aunque la evaluación de la gestión gubernamental sea “mala” o “muy mala”.

Así, Soria y Weretilneck, los dos dirigentes con imagen positiva más alta -detrás de la Diputada Nacional María Emilia Soria- competirían por la Gobernación, en un mano a mano que polariza a la Provincia.

Ese escenario deviene en reclamos más enfático por lugares expectables en las listas de legisladores del Frente para la Victoria.

El “dedo candidateador” de Soria tiene menos peso que el de Weretilneck, cuyo ejercicio vertical del poder durante siete años lo envistió de una suerte de súper poder para decidir a los candidatos. Ni el vicegobernador Pedro Pesatti, ni los ministros, ni los legisladores -con excepción de Facundo López- saben cuál será su lugar en las próximas elecciones. Sólo tienen atisbos, promesas, señales. “Lo que Alberto diga”, repiten robóticamente, y aceptan ese destino tan alejado de las premisas de un partido que se dice “horizontal”, “movimientista” e “integrador”.

La designación del candidato/a a vicegobernador/a desvela a Juntos y al FpV.

Pedro Pesatti

En el oficialismo, Pesatti se muestra tranquilo, más allá del sinfín de rumores que lo ubican fuera de la fórmula. A sus más allegados les da a entender que sabe algo que el resto ignora, en relación a sus suerte personal. Desde hace varios meses evita la confrontación con Weretilneck y su círculo íntimo, y espera que la fidelidad de años rinda sus frutos.

El Gobernador maneja los tiempos y de forma directa o a través de terceros echa a correr rumores sobre sus posibles acompañantes de fórmulas. Mide el impacto y decide. Así lo hizo, por ejemplo, con la Senadora Silvina García Larraburu. Desde el entorno de la barilochense se indicó a En estos días que “Silvina no habla con Alberto desde el 3 de mayo pasado”, día que compartieron palco en el acto de aniversario de Bariloche. Sobreactúan las fuentes. Ambos dirigentes mantienen contacto, pero una potencial candidatura de la Senadora a vicegobernadora aún está lejos.

Alberto Weretilneck

Puertas adentro de Juntos no hay dirigente alguno que le sume votos nuevos o genuinos al Gobernador. Weretilneck mantiene un piso propio, que también podría ser su techo. Salvo que sorprenda con un extra partidario, hoy fuera de todos los radares políticos.

La suerte del Gobernador, más allá de todas estas especulaciones, está en manos de la Justicia. Su intentona re-reeleccionista pasará por el Tribunal Electoral, el Superior Tribunal de Justicia provincial; y, si los tiempos lo permiten, hasta por la Corte Suprema.

La elección del candidato a vice, entonces, es clave, por el forzado corrimiento en caso de una inhabilitación.

Para Martín Soria la definición de su acompañante de fórmula no es menos traumática. Especula que los 6, 8 puntos -hasta 10, se entusiasman algunos dirigentes del FpV- que le puede sumar una candidatura a vice de la Senadora Magdalena Odarda, alcanzarían para definir una elección reñida. Y meritúa el impacto puertas adentro del Partido Justicialista: cuánto y dónde perdería apoyos por llevar como acompañante a la titular del nóvel partido RIO, en lugar de a un “compañero”.

Si la definición dependiera del aporte geográfico de votos, Soria miraría exclusivamente a Bariloche. Consolidar una victoria amplia en esa ciudad, sería el pasaporte hacia la Gobernación, teniendo en cuenta la distribución de votos en el resto de las localidades.

El Peronismo Prolijo -y colaboracionista del macrismo- de Miguel Pichetto no llega a cuajar con propuesta propia en Río Negro, y sus dirigentes hoy pugnan porque Soria les abra una puerta en las listas. Mientras, todos los partidos minoritarios y organizaciones del FpV reclaman su lugar: un legislador, algún candidato a Intendente, un concejal. Soria abre el abanico e intenta acomodar a todos, sin perder de vista que debe estructurar una propuesta interesante para los votantes, más allá de la vida interna partidaria. Un gran desafío.

Sergio Wisky

En Cambiemos las cosas no están más tranquilas. Sergio Wisky cree que su juego tiene revancha, que no salta sin red tras una candidatura a Gobernador que, sabe, terminará siendo poco más que testimonial ante un escenario polarizado. El Diputado Nacional pretende en octubre encabezar la lista para renovar su banca en la Cámara Baja. Esta doble pretensión despierta resquemores hacia el interior de Cambiemos y del PRO en Río Negro; y a la vez refleja la disputa nacional entre el tándem Marcos Peña-Durán Barba y el ala más política del Gobierno, representada por Rogelio Frigerio y Emilio Monzó.

La actual distribución interna de fuerzas no favorece a Wisky en su intentona a dos puntas. El representante del Ministerio del Interior en la Provincia, Juan Martín, también pugna por la candidatura a Diputado Nacional y llevó a Buenos Aires el planteo: uno y uno, fue la respuesta.

Más allá de cómo se resuelva esta puja en el PRO, en Cambiemos todo está atado a la definición que la UCR tomará el próximo fin de semana, cuando ponga en debate -y resuelva- si continúa el camino aliancista.

El presidente de la Unión Cívica Radical, Darío Berardi, presiona para lograr que continúe conformado Cambiemos en Río Negro. Acompaña el deseo de la Diputada Lorena Matzen de ser la candidata a Gobernadora, pero sabe que la correlación de fuerzas nacional entre el PRO y la UCR puede inclinar la balanza a favor de Wisky.

“Le vamos a proponer a los radicales mantener la política de alianza con Cambiemos. Espero que se acompañen esta propuesta”, dijo en las últimas horas, y planteó que “el radicalismo tiene un candidato, un buen candidato como es la Diputada Lorena Matzen. El PRO tiene a Sergio Wisky. Lo bueno es que este espacio que viene creciendo, tiene dos candidatos”, se entusiasmó.

Wisky-Matzen o Matzen-Wisky es la pregunta de la hora. La Convención radical en Maquinchao, este fin de semana, comenzará a resolver la incógnita.

En 15 días todas las fuerzas políticas presentarán su cartas, luego de mezclar, barajar, rosquear y dar de nuevo. Después, todo será campaña.