# LA (IN) JUSTICIA RIONEGRINA

Ex titular de Rentas deberá devolver el lote que sacó a remate para que lo compre su suegro

La Cámara de Apelaciones Civil y Comercial dejó sin efecto la subasta que le permitió a la familia del ex Delegado de Rentas, Federico Martínez, quedarse a un precio irrisorio con un valioso predio en Villa Campanario. Irregularidades en la notificación invalidaron la maniobra.

20/02/2019
Bariloche
Santiago Rey

Federico Martínez

Casi cinco años tardó la Justicia en resolver que el ex titular de la Delegación Bariloche de la Dirección de Rentas de la Provincia de Río Negro, Federico Martínez, y su familia, se vean obligados a devolver el lote que adquirieron en una amañada subasta.

Martínez, en su condición de Delegado de Rentas -hoy Agencia de Recaudación Tributaria- forzó en 2013 el remate de un valioso terreno ubicado en el barrio Villa Campanario -kilómetro 20 de la Avenida Bustillo-, el cual fue adquirido por su suegro con plata prestada de su madre. Todo quedaba en familia.

Poco después de la adquisición, el lote fue vendido a un tercero por la familia de Martínez.

Casi un año después -en 2014-, la propietaria original del terreno se enteró de la maniobra y la denunció en el ámbito Penal y el Civil. Mientras en el primero de los casos el Poder Judicial se encamina a consolidar la impunidad; en el ámbito Civil, el pasado 11 de febrero la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial falló invalidando el proceso que derivó en la subasta y obligando así a los compradores -la familia del ex titular de Rentas en Bariloche- a devolver el lote.

El argumento principal de los jueces de la Cámara, Edgardo Camperi y Emilio Riat -con la abstención de Jorge Serra-, fue que la notificación por deuda que Rentas debía hacer a la propietaria del terreno, Sandra Garibaldi, no se realizó en el domicilio correspondiente. Se enviaron a un departamento de la avenida Scalabrini Ortiz, cuando el domicilio probado de Garibaldi estaba ubicado en la calle Juncal.

Es decir que Garibaldi no supo de la intimación por deuda y aviso de remate.

Así, la Cámara decretó la “nulidad de la notificación”, y por ende de todo el proceso posterior -incluyendo la subasta-, lo cual deriva en la obligación de restitución del terreno.

Sobre ese punto, es decir la ejecución práctica de esa devolución, la Cámara establece que será otro ámbito judicial el que defina la metodología, teniendo en cuenta que tras la adquisición en el remate la familia de Martínez vendió el lote a un tercero - Susana Silvia López-.

Lo cierto es que la Justicia Civil finalmente logró echar luz sobre una operatoria oscura, cuya historia merece ser recordada.

 

Historia

 

En agosto de 2014, este cronista informó los detalles de la maniobra de Federico Martínez y su familia para apropiarse del lote en Villa Campanario.

 

Unos meses antes, en junio de 2013, se había realizado la ejecución fiscal del terreno que, en ese momento, tenía un precio que rondaba los 200 mil dólares. Sin embargo fue rematado en algo más de 300 mil pesos, por una deuda de Impuesto Inmobiliario de apenas 5.537 pesos (8.444 pesos con los intereses). El pasivo tributario correspondía a dos períodos de 2004 de ese tributo, y otros de 2005 a 2008, y 2010.

La Delegación de Rentas que conducía Federico Martínez promovió el remate, a pesar que -como ahora demostró la Cámara de Apelaciones en lo Civil- el organismo provincial no habría cumplido con los pasos exigidos por normativa: la notificación fehaciente al propietario de la situación de deuda, y como consecuencia de esa acción la posibilidad que el dueño salde el pasivo exigido.

Además, la delegación Bariloche del organismo recaudador no puso en marcha los mecanismos de los que disponía para cobrar la deuda de algo más de 5.500 pesos: ni produjo la inhibición de bienes; ni buscó en el padrón electoral la dirección real de dueña; ni constató esa dirección con otros organismos.

A pesar de estas irregularidades, se llegó a la instancia de remate -convalidado por el Juez Civil Carlos Cuellar-, oportunidad que fue aprovechada por Luis Agustín Tello, suegro del titular de Rentas Bariloche, Federico Martínez, para comprar -a nombre de un tercero- el valioso terreno.

Tello pagó la seña correspondiente, y el depósito por el monto global, lo realizó Maria Cristina Medus Rosenbrock, madre de Martínez.

Una auténtica pyme familiar.

El domicilio que oportunamente dio Tello en el marco de la subasta y adquisición del lote fue Gallardo 477, correspondiente al estudio de contadora de su hija Mariela, la esposa del por entonces Delegado de Rentas.

Pocos meses después de la compra, Tello vendió el lote a Susana López, al doble del valor del remate, es decir algo más de 600 mil pesos.

La operación parecía encaminada a resolverse sin sobresaltos, pero el 27 de agosto de 2014, los propietarios originales del terreno recibieron una llamada anónima informando lo sucedido. Un empleado de Rentas, que protegió su identidad, les advirtió sobre la maniobra. Dos días después, el 29 de agosto pasado, una abogada de Bariloche -en representación de Garibaldi- presentó ante el juzgado Civil un pedido de nulidad de la subasta y de la escrituración.

Paralelamente, se realizó la denuncia en la Unidad Fiscal de Atención Primaria (UFAP) contra Martínez, Luis Agustín Tello, Mariela Tello, y Susana López, última compradora del lote. Se los acusó de “defraudación”, “asociación ilícita”, “enriquecimiento ilícito”, y “negociación incompatible con la función pública”.

En el caso de la causa penal, los tiempos y las decisiones parecen encaminar el expediente hacia la impunidad.

En diciembre de 2017, el Juez Bernardo Campana -quien reconoció que compartió eventos sociales y de amistad con Martínez-, sobreseyó al funcionario, basándose en la falta de acusación del Fiscal, Guillermo Lista.

Bernardo Campana

Del expediente se desprenden una incontable cantidad de irregularidades y “casualidades” que oportunamente tampoco Lista creyó posible encuadrar en delito alguno. Sólo la insistencia de la querella extendió el análisis de la causa, pero finalmente durante una audiencia realizada a mediados de diciembre de 2017, Campana hizo lugar al pedido de la defensa y dictó el sobreseimiento, tras un proceso de más de tres años.

A pesar del cúmulo de pruebas, para el Juez “no sólo no se pudieron probar los hechos, sino siquiera su tipicidad”.

La Resolución fue apelada pero “fuera de término” por la querella y el fiscal, y ante el Tribunal de Impugnación.

 

Puntos oscuros

 

En abril de 2017, este medio publicó los puntos centrales de la maniobra, así como su paso por la (in) Justicia Penal. Aquí ese recuento:

* Al momento de salir a subasta, la deuda por Impuesto Inmobiliario del lote era de apenas 5.537 pesos (8.444 pesos con los intereses). Ese pasivo tributario correspondía a dos períodos de 2004 de ese tributo, y otros de 2005 a 2008, y 2010.

* La Agencia de Recaudación Tributaria (Rentas) había suspendido las ejecuciones de este tipo por deudas, debido a la crisis económica y financiera provocada por la erupción del Cordón volcánico Caulle-Puyehue. Este terreno fue el único en salir a remate, en esa fecha.

* Según consta en los testimonios aportados a la Justicia -bajo juramento- por parte de empleados del organismo recaudador, Martínez les requirió “buscar” lotes con deuda en la zona de Villa Campanario, para proceder luego a las intimaciones de rigor.

* La propietaria del terreno, Sandra Garibaldi, nunca recibió la notificación de intimación por parte de Rentas. Es decir que no tuvo la oportunidad de saldar la deuda reclamada. En estos días pudo saber que las intimaciones eran enviadas a un domicilio inexistente, y que el organismo recaudador no constató con otras áreas estatales la dirección real de la propietaria del lote. Por caso, la Municipalidad de Bariloche remitía las facturas por la Tasa por Servicios al domicilio real de Garibladi.

* Con el aval del juez Civil Carlos Cuellar, Martínez puso en marcha el proceso de salida a subasta, y fue su suegro, el martillero público Agustín Luis Tello quien -en junio de 2013- adquirió el terreno, en 305 mil pesos. 280 mil pesos fueron aportado por la madre de Martínez, María Cristina Medus Rosenbrock.

* La relación entre Tello y Martínez es más que clara. Por si faltaba un dato, para la operación de compra en la subasta, el martillero dio como domicilio la calle Gallardo 477, correspondiente al estudio de contadora de su hija Mariela, la esposa del Delegado de Rentas.

* A partir de un anónimo -se sospecha de un empleado de Rentas que conoció la turbiedad del proceso-, la propietaria original del lote realizó la denuncia, y logró que en el ámbito de la Justicia Civil, toda la operatoria fuera detenida.

* El juez Bernardo Campana, que entendía en la causa penal por la denuncia de “incumplimiento de los deberes de funcionario público” y “negociación incompatible con el ejercicio de la función pública”, se excusó tibiamente para intervenir en el expediente, a pesar de que mantiene una relación personal, y a través de terceros con el imputado. El Juez Ricardo Calcagno rechazó la excusación, argumentando que “el compartir cumpleaños y reuniones donde estuviera presente el imputado no pueden configurar de modo alguno un motivo de decoro y delicadeza”, según lo estipulado por el Código Procesal Penal.

En diciembre de ese mismo año, Martínez fue sobreseído, y esa decisión fue apelada ante el Tribunal de Impugnación. Llamativamente, tanto el fiscal como la querella presentaron dicha apelación fuera de término.

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