Piden a Nación medidas urgentes por la crisis frutícola

A través una nota dirigida al ministro de Producción y Trabajo de la Nación, Dante Sica, la Federación de productores de Río Negro y Neuquén, solicitó un aporte no reintegrable de $ 1,50 por kilo de fruta, la refinanciación de los créditos FONDAGRO y la prórroga de la Emergencia Económica para paliar la crisis.

21/02/2019
Río Negro

 

 

La nota enviada este martes por los productores al ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, pide la implementación de tres medidas urgentes para sobrellevar la crisis la de la principal economía regional en Río Negro: un aporte no reintegrable  de 1,50 pesos -a percibir durante febrero, marzo y abril- para ayudar a los productores con la cosecha en curso, la refinanciación de los créditos nacionales tomados para la producción y la prórroga de la Emergencia Económica.

Días atrás este medio adelantó la fuerte retracción que sufre la principal economía regional del Alto Valle de Río Negro y Neuquén. Los productores afirman que las pérdidas estimadas para la campaña 2018/2019 -que culminará en marzo- podrían ser de unos 3 mil millones de pesos, consecuencia de la crisis del sector que impide la cosecha de 300 mil toneladas de fruta que quedarán en las plantas.

A este escenario abundan las tareas de poda y sanidad que este año no se completaron en las chacras por falta de recursos. Un kilo de fruta tiene un costo de producción de 10 pesos, de los cuales el productor, entre las retenciones que aplica el gobierno y la caída en el porcentaje de reintegros, solo recibe entre 5 y 6 pesos.

“Esta última temporada”, indica la nota que la Federación de Productores envió al ministro de Producción, Dante Sica, “los productores han recibido un precio por la fruta menor al costo de producción, lo que provocó el desfinanciamiento de los productores para afrontar la cosecha de la temporada 2019 sumados al aumento de los costos de producción por el aumento en los insumos que se generaron por la devaluación que llegó después del primer semestre”.

 

 

La nota contiene 3 puntos básicos planteados por los productores al Gobierno Nacional.

El primero es la suma compensatoria no reintegrable de 1,50 pesos para solventar en parte la campaña en curso, hasta un máximo de 25 mil kilos de fruta por hectárea, lo cual, estiman” “significaría hasta un 60% del valor total de la mano de obra para la cosecha”.

“Más aún teniendo en cuenta el aumento del 42% que se reconoció por parte de la CAFI a los empleados” señalan.

Este aporte redundará, sostienen,  en la conservación de puestos de trabajo, y un aumento de la capacidad de cosecha evitando que cientos de miles de tonelada de fruta queden sin recoger, lo cual profundizaría las bajas condiciones sanitarias en las chacras.

La suma debería comenzar a cobrarse en febrero con 1 peso por kilo de fruta, y continuar con otras dos cuotas sucesivas, según proponen.

 

 

En la nota conocida este martes, los productores agrupados en la Federación, pidieron también la prórroga de los créditos del Fondo Nacional de Agroindustria (FONDAGRO); un fondo de 1.700 millones del Gobierno Nacional “para mejorar la competitividad, la sanidad y el capital de trabajo” en vigencia desde comienzos de 2017.

En mayo de ese año desde Agroindustria se determinó, por un lado, un fondo específico de 240 millones para el Plan Sanitario y, por otro, 300 millones para financiar a productores frutícolas que no son sujetos de créditos bancarios a través del FONDAGRO.

Lo que piden ahora los productores es que para estos créditos recibidos para tareas culturales de poda, abono, desmalezamiento y fumigación, se contemplen 3 años de gracia y 7 para su devolución a tasa 0%.

Por último la Federación solicitó la prórroga por dos años (Ley 27354) de la Emergencia Económica.

“La fruticultura de Río Negro y Neuquén continúa un largo proceso de deterioro”, dice el texto enviado a Sica, “como indica el último relevamiento realizado por la secretaría de Agroindustria de la Nación, tras tantos años de falta de rentabilidad, pérdida de mercados, de competitividad, a lo que se suma la obsolescencia del parque de maquinarias e implementos, falta de reconversión varietal, de recambio generacional,  abandono de las propiedades, quedando productores y empresas cada vez más cerca de la desaparición”.

Además de las penurias económicas, unas 147 toneladas de frutas fueron rechazas por Brasil entre enero y febrero de este año tras encontrar larvas vivas de carpocapsa en los embarques de peras y manzanas del Alto Valle. La tolerancia brasileña a la plaga es cero y hasta tanto no se resuelva la situación los envíos están frenados.

De acuerdo a datos del Senasa, el 60% de la fruta fresca que exporta la Argentina se produce en el Alto Valle de Río Negro, y Brasil es el principal mercado regional de peras y manzanas.

 

Sebastián Hernández, presidente de la Federación de productores de Río Negro y Neuquén

 

Sebastián Hernández, presidente de la Federación de Fruticultores de Río Negro y Neuquén, explicó que están sosteniendo reuniones con el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) para encontrar soluciones.

La problemática, entiende Hernández, es consecuencia directa de los problemas económicos que atraviesan los productores. "Muchos dejaron de hacer las tareas culturales”, indicó. “Debido a la suba del dólar (que arrastra el precio de los agroquímicos), los productores terminaron haciendo menos curas".

Nota relacionada: Estiman en 3 mil millones de pesos las pérdidas del sector frutícola

Nos acompañan
#Auspicios #Apoyos