# ¿QUIÉN MATÓ A ATAHUALPA?

Qué, cómo, dónde y porqué

En el inicio del segundo juicio por el asesinato de Atahualpa Martínez Vinaya se desplegaron todos los interrogantes que desde hace más de 10 esperan ser develados. Rechazaron un pedido de nulidad del juicio.

03/03/2019
Viedma

 

Se puso en marcha el segundo juicio por el asesinato del joven viedmense Atahualpa Martínez.

“Se atribuye a Felipe Carrasco, Carlos Morales Toledo y su pareja Melisa Belen Fernandez Barrientos haber sido quienes en la ciudad de Viedma el 15 de junio de 2008 en horas no precisadas pero ubicables entre las 4 de la mañana y las 9 horas, en circunstancias no determinadas, habrían dado muerte al joven Angel Atahualpa Martínez, con un arma de fuego, presumible calibre 22”, fue la lectura que realizó el Secretario de Tribunal al inicio de esta nueva instancia.

Durante la primera audiencia del debate oral y público -que se extenderá hasta fin de mes-, se leyeron las acusaciones formales y los acusados, Carrasco, Morales Toledo y Fernández Barrientos tuvieron la oportunidad de brindar su testimonio, aunque sólo uno de ellos lo hizo.

Esta semana que comienza se iniciará la rueda de testimonios de alrededor de 35 testigos presentados por la fiscal y la defensa oficial. También se presentarán nuevas pruebas que fueron dejadas de lado en el juicio que se realizó en el año 2014 y que fue anulado por la Corte Suprema de Justicia en el 2017.

Una vez iniciado el juicio, la defensa de los imputados, representada por los abogados Pedro Vega y Marta Ghianni, solicitó la anulación de este nuevo proceso, argumentando, entre otros puntos la “indeterminación jurídica del hecho por el cual se los acusa”. Es decir, ni más ni menos que la imposibilidad de establecer precisiones sobre el hecho del cual se los acusa, así como el lugar, horario y motivación del mismo.

 

Luego de un cuarto intermedio, el Tribunal -compuesto por los jueces Carlos Mussi, como presidente, Ignacio Gandolfi y Marcelo Valverde- notificó su decisión de rechazar el pedido de nulidad por esta causal. Es que para los jueces “se han descripto el lugar, el tiempo y el modo” de manera suficiente “para iniciar el juicio”.

Con posterioridad, el imputado Felipe Carrasco prestó declaración indagatoria y afirmó ser inocente. “Quiero saber qué estoy haciendo acá, porque se me acusó falsamente y se ha comprobado que no tengo absolutamente nada que ver con todo esto. Fueron los investigadores los que enmarañaron toda esta causa”, dijo. Además, respondió preguntas de las partes presentes, aunque su testimonio repitió los mismos argumentos del primero de los juicios.

El Ministerio Público, representado por el fiscal Hernán Trejo, y los abogados de la querella Julia Mosquera y Fabio Igoldi, buscarán hacer Justicia en un proceso de investigación que estuvo plagado de irregularidades.

Una de las pruebas más esperadas es el análisis genético que se le realizó a una campera, encontrada en la casa de uno de los imputados, y que tenía sangre del joven asesinado. Prueba que oportunamente no fue evaluada por la entonces fiscal del caso, Daniela Zágari, y a quien esa impericia podría valerle el juicio político.

 

El juicio sin Julieta

 

El grito de pedido de justicia por parte de los presentes en la sala se hizo también en memoria de Julieta Vinaya, la mamá de Atahualpa, quien falleció en octubre del 2018, consecuencia de varias afecciones a su salud, profundizadas por una década de impunidad.

“Yo tengo el cuerpo, pero no tengo la verdad”, solía decir Julieta en cada una de las marchas que organizó pidiendo justicia por su hijo. Este 1 de marzo, se inició el camino para develar esa verdad.

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