Segundo juicio por Atahualpa: Piden que declare el dueño del boliche

La querella pidió que se cite a Rubén Darío Sella, quien se encuentra purgando condena por promoción de corrupción de menores y de la prostitución. Se cumplió la tercera audiencia del nuevo juicio.

13/03/2019
Viedma

 

Durante la tercera audiencia del segundo juicio por el asesinato de Atahualpa Martínez, realizada este martes, los abogados de la querella -Julia Mosquera y Favio Igoldi-, solicitaron al Tribunal que se llame en calidad de testigo a Rubén Darío Sella, quien hace diez años era dueño del boliche bailable Mi Loca, donde estuvo antes de su desaparición, la noche del 15 de junio de 2008.

El pedido surgió luego que dos de las personas que declararon este martes lo ubicaron en el boliche aquella noche, en la franja horaria en que Atahualpa desapareció.

El tribunal -integrado por Carlos Mussi, Ignacio Gandolfi y Marcelo Valverde- dio luz verde al pedido, y Sella -quien cumple condena por promoción de corrupción de menores y de la prostitución- deberá testificar en el juicio.

“Sella era, junto a otro hombre hoy fallecido, dueño del boliche Mi Loca y también de Tatoo, que se ubicaba justo en frente”, aclaró a En Estos Días la abogada de la querella Julia Mosquera. “Estamos esperando que aporte algún elemento a la causa”, agregó.

No es la primera vez que surge el nombre del abogado en boca de la querella y de la familia de Atahualpa. De hecho, su comparencia así como el allanamiento del boliche, fue uno de los grandes reclamos que llevó adelante Julieta, mamá del joven asesinado.

Una de las referencias permanentes que hacía Julieta, dejando entrever un pacto de impunidad, era la relación familiar entre Sella y el ex fiscal Ricardo Falca (son cuñados), quien actuó en la causa como subrogante de la fiscal Daniela Zágari, en los días posteriores al asesinato.

La querella además solicitó que se llame a declarar al policía Sergio Namor, que la noche del asesinato trabajaba como adicional en el local bailable Tatoo. El pedido también tuvo respuesta positiva por parte del Tribunal.

 

El tiempo, el mejor aliado de las injusticias

 

Pasaron casi once años desde que Atahualpa Martinez Vinaya fue asesinado y más de una década desde que se formuló la primera instrucción judicial para tratar de encontrar respuestas sobre su muerte.

Aunque la familia del joven y gran parte de la sociedad viedmense se empeñó en mantener viva su memoria y el pedido de verdad y justicia, hoy el Tribunal de juicio tiene que hacer frente al inexorable daño que provocó el paso del tiempo.

En la audiencia de este martes brindaron su testimonio siete testigos de la causa, quienes ya habían testificado durante la instrucción. Ahora muchos se olvidaron gran parte de lo que relataron en su momento.

De los siete testigos, una fue la hermana del joven, Ayelén Martínez Vinaya. Relató las últimas horas compartidas con Ata, previo a que el chico desapareciera del boliche Mi Loca para después aparecer sin vida en un descampado. También habló de sus amistades y sus actividades. Algo similar relató Fermín, pareja de la joven.

Otros dos testigos fueron empleados del boliche, una mujer que trabajaba en la barra y otro que oficiaba de encargado.

También testificó María Esther Cayuleo, una vecina que vivía en proximidades al descampado donde se encontró el cuerpo. En su memoria el tiempo hizo mella. Declaró que le pareció haber visto un “auto claro”, cuando en la instrucción había dicho que se trataba de una camioneta blanca. Ratificó que no vio a ninguna persona aquella noche.

“El paso del tiempo juega en contra de este y otros juicios. Es evidente, porque le estamos preguntando a la gente pequeños detalles de una década atrás. Para el testigo fueron sucesos comunes y corrientes”, dijo Favio Igoldi, abogado querellante. “Esta es la consecuencia del abandono por parte del Estado de la búsqueda de la justicia, lleguemos al resultado que lleguemos”.

El juicio se retomará el próximo lunes 18 de marzo a las 14 horas y se esperan por lo menos cuatro audiencias más antes de cerrar el proceso.