Sobreseen a militante social en causa por pintadas en un edificio de Gendarmería

Se trata de Carolina Alac, procesada como autora presunta de una pintada  en la pared de un edificio no identificado de Gendarmería Nacional destinado a tareas de espionaje. El caso desnuda una posible actividad de seguimiento de la fuerza a militantes sociales, algo que la Ley expresamente prohíbe.

04/04/2019
General Roca

Carolina Alac junto a sus abogados defensores durante la audiencia de este jueves en General Roca

La Cámara Federal de Apelaciones de General Roca absolvió este jueves a la militante social e integrante de la Multisectorial contra la Represión en Bariloche, Carolina Alac, procesada por el juez Federal Leónidas Moldes a raíz de una presunta pintada en un edificio vinculado a tareas de inteligencia interior de Gendarmería Nacional.

El tribunal sostuvo en su breve fallo absolutorio que “No es posible con el material incorporado al legajo, tampoco con el registro fotográfico, establecer la autoría del hecho investigado en la persona de la imputada Alac, y por ello corresponderá admitir el recurso (de apelación) y revocar el pronunciamiento”; esto es, dejar sin efecto el procesamiento dictado por el juez Federal de Bariloche, Leónidas Moldes contra Alac.

No obstante la Cámara no hizo mención durante la audiencia al accionar de Gendarmería -evidentemente implícito en el proceso- en lo que refiere a las tareas de inteligencia sobre militantes por sus convicciones políticas, algo expresamente vedado por la Ley, pese a que la organización multisectorial reconoció a José Luis Costamagna, segundo comandante de la Unidad Especial de Procedimientos Judiciales de dicha fuerza de Seguridad, realizando tareas de seguimiento fotográfico encubierto a un grupo de manifestantes. Costamagna prestaba servicios en el edificio que luego fue identificado con una pintada.

 

Flojo de papeles

El grafiti apareció el 19 de octubre de 2017 en la pared del edificio ubicado en la calle Reconquista 96, al cabo de una manifestación en reclamo de justicia tras el hallazgo del cuerpo de Santiago Maldonado en el río Chubut. La inscripción anónima expresó el repudio popular a Gendarmería por el crimen de Estado cometido en tierras de la Pu Lof en Cushamen.

El auto de procesamiento contra Carolina Alac, a quien el juez Leónidas Moldes señaló como autora de la pintada, reveló que el edificio era sede de una unidad de inteligencia.

 

El magistrado sostuvo en el expediente que Alac era responsable del daño a la “unidad especial de procedimientos judiciales Bariloche GN (Gendarmería Nacional)”, y decretó su procesamiento imponiéndole la obligación de “presentarse el primer lunes de cada mes ante la Delegación Bariloche de la Policía Federal Argentina”; la “prohibición de ausentarse del domicilio real denunciado en la causa por más de 24 horas, sin dar inmediato aviso a este Tribunal”, y “la prohibición absoluta para salir del país”, además de un embargo sobre sus bienes.

La Cámara de Apelaciones desestimó no obstante este jueves la decisión del juez Federal de Bariloche por no haber en el expediente suficiente material probatorio para sostener una acusación.

 

Caso testigo

La Ley número 25.520 impide que se realicen tareas de espionaje a personas por el solo hecho de ser miembros de partidos políticos, asociaciones sindicales o grupos sociales, sin mediar excusa, aunque sí prevé que puedan realizarse tareas de inteligencia –siempre bajo autorización judicial- para prevenir o detener la comisión de un delito, para lo cual es menester identificar a los agresores.

Desde el comienzo, representantes de la Multisectorial contra la Represión Bariloche, sostuvieron el carácter persecutorio del procesamiento dictado por el juez Moldes, quien no hubiera podido avanzar con la medida como marca la Ley de no mediar la imputación de delito a una persona en particular, en este caso, Carolina Alac. De cualquier modo, a juicio de la Cámara, sin pruebas suficientes.

 

El hecho es relevante y excede lo anecdótico, dado que el proceso incita a la sospecha de que por lo menos en este caso, Gendarmería Nacional estaba abocada a tareas de inteligencia interior. Tema al cual el juez no hace referencia alguna, y al no aclararlo corre además el riesgo de naturalizarlo.

El caso ilustra un tipo de falacia lógica conocida como “Petición de principio”: si la intención fuera la de reprimir judicialmente a un manifestante social, ¿cómo hacerlo sin develar al mismo tiempo las actividades (prohibidas) de inteligencia interior llevadas a cabo por Gendarmería?

Respuesta: señalando a una persona en particular en el acto de cometer un delito. Hecho que, como ya se señaló, si enmarca la Ley.

Otra posibilidad es que el juez hubiese ordenado a Gendarmería realizar tareas de inteligencia. En ese caso debería exponer las razones por las cuales previó que quienes se manifestaban en aquella marcha del 19 de octubre de 2017 cometían algún tipo de delito.

De cualquier modo es obvio que quien escribió dos palabras con aerosol en la pared del edificio en cuestión no pudo haber sabido que se trataba de una sede de Gendarmería Nacional puesto que nada la identificaba como tal.

 

 Un espía famoso

Con motivo del procesamiento de Alac, desde la Multisectorial contra la Represión y la Impunidad señalaron en aquella oportunidad que: “José Luis Costamagna, segundo comandante de la Unidad Especial de Procedimientos Judiciales de la Gendarmería Nacional con asiento en Bariloche, personalmente hizo tareas de inteligencia durante al menos tres marchas realizadas en 2017 en la ciudad en solidaridad al justo reclamo de la Lof en Resistencia Cushamen y la liberación de presos políticos federales”, el nombrado Costamagna fue además reconocido e identificado por la propia organización social.

 

 

Denunciaron además que “cuatro efectivos de la Prefectura Naval hicieron espionaje contra Carolina (Alac) bajo la excusa de recabar prueba de su presunta participación en la pintada, hecho denunciado por el propio Costamagna que ahora no cumple funciones en Bariloche ya que su identificación pública no es la más apropiada para seguir haciendo de espía”.

La Cámara Federal de Apelaciones de General Roca realizó este jueves una lectura abreviada del fallo absolutorio de Carolina Alac. El fundamento completo se conocerá en cinco días.

Consultado por este medio, Eduardo Soares, integrante de la Gremial de Abogados y defensor de Alac no descartó, una vez conocidos los argumentos del fallo en favor de la militante social, tomar acciones judiciales para que se esclarezca el accionar de Gendarmería en posibles tareas de inteligencia interior.