Protesta y movilización por el servicio urbano de pasajeros

El gobierno municipal niega irregularidades. El boleto ya alcanzó los 22 pesos y se esperan nuevas subas.

11/04/2019
Viedma

 

 

 

Estudiantes secundarios y universitarios, vecinos de los barrios e integrantes de diversas organizaciones sociales, vuelven a poner sobre el tapete las deficiencias del servicio de transporte urbano e interurbano de pasajeros, cuyo boleto mínimo cuesta 22 pesos y volvería a aumentar en las próximas semanas.

En la Comarcas Viedma- Patagones, desde hace más de 20 años, el transporte público de pasajeros está monopolizado por las empresas La Comarca y Ceferino, que pertenecen a la familia Balogh.

A finales del año pasado, el empresario Carlos Balogh, intimó a la Municipalidad a negociar un aumento en el valor del pasaje- a pesar de que por contrato no correspondía-  bajo amenaza de cortar el servicio.

Finalmente, tras idas y vueltas dentro del Concejo Deliberante, y ante lo que se entendía era “una extorsión”, el intendente José Luis Foulkes, concedió a la empresa un aumento  del valor del boleto a 19,5 en diciembre de 2018.

En Marzo volvió a imponerse una nueva suba y el valor llegó a 22 pesos. Sobre ese costo cuenta además el subsidio de 2 pesos por pasajero que el Municipio le transfiere a la empresa. En tanto, el boleto estudiantil permanece congelado en 4,5 pesos, aunque trabas y limitaciones para poder obtener el descuento.

Por esta razón y por una serie de deficiencias más, un importante grupo de vecinos se convocó este jueves a la Plaza San Martín para luego marchar por la ciudad, exigiendo la minucipalidad que detenga lo que ellos consideran “un abuso por parte de la empresa”.

“El boleto estudiantil dura apenas 3 meses y hay renovarlo. No podemos usarlo los sábados, solamente de lunes a viernes, y nos permiten sólo dos viajes por día; con lo cual, si cursás en diferentes turnos, tenés que manejarte a pie”, advirtió Ramiro, uno de los estudiantes que marchó por el reclamo.

 

 

Distintas organizaciones sociales, centros de estudiantes, partidos políticos y vecinos auto convocados conformaron la Mesa de creación del Ente de Control de Trasporte Público de Pasajeros, que  existe a través de una ordenanza aún no reglamentada.

Desde la Mesa impulsan los reclamos y advierten los incumplimientos de la concesión. Aseguran que los colectivos urbanos suspenden los recorridos por los barrios a las 21 hs; que las unidades no se encuentran en condiciones; que no hay accesibilidad para las personas con discapacidad y que además se abandonó el uso de la tarjeta nacional SUBE para cambiarla por una propia de la empresa.

 “Esta  nueva tarjeta no cubre los beneficios que tenía la SUBE; los estudiantes tienen inconvenientes, las personas con asignación universal y los jubilados también”, aseguró a En Estos Días, Nelly Costa, representante de la CTA en la Mesa del Ente de Control.

“El municipio paga 2 pesos por cada pasaje que abona un usuario. Con la tarjeta SUBE había un control real, pero con la tarjeta de la empresa no hay modo de saber efectivamente cuantos pasajes se compran a diario, y por lógica no sabemos en cuanto subsidia el municipio”, aseguró Bibiana Soge, representante del Partido Socialista en la Mesa.

 

 

Luego de la movilización, que inició cerca de las 10 y se extendió hasta el medio día, los reclamantes lograron reunirse con Pedro Sánchez, Secretario de Gobierno Municipal, quien aseguró desconocer cualquier tipo de irregularidades en el cumplimiento de la concesión.

Pero además, reforzando la posición del Gobierno Municipal, el Departamento de Prensa emitió un comunicado, asegurando que la tarjeta SUBE se comercializa y utiliza con total normalidad en la ciudad. 

Los reclamos se mantendrán a lo largo de las próximas semanas, previendo el aumento de tarifas de los viajes urbanos.