“Este es un gobierno autoritario con máscara democrática”

Intelectual, autor de numerosos libros y artículos, militante de larga trayectoria por los DDHH y titular de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, José Schulman dialogó con En Estos Días. La permanencia de la memoria: El caso Maldonado y los documentos desclasificados por EEUU sobre el Plan Cóndor.

16/04/2019
Martín Medero

José Schulman

 

Las radios multiplicaban el relato. Los portales de la prensa digital y la televisión, la imagen. Militantes, auto convocados y grupos de apoyo se agolpaban a las puertas de la casona de la calle Yrigoyen, sede de la Asociación Madres de Plaza de Mayo. Muchos se enteraron temprano el lunes de la orden judicial para “realizar un inventario” en el marco de la causa por la quiebra de la fundación de las Madres y desde la madrugada permanecieron de guardia en la vereda.

Era el quinto intento de allanamiento al edificio. “El no callarnos nos cuesta esto”, dijo Hebe de Bonafini. Y dijo: “Quieren avanzar en la confiscación ilegal”, del archivo. Otra vez, no pudieron.

Más tarde al teléfono, superada la tensión de la mañana, José Schulman, secretario General de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, ex detenido y sobreviviente de la última dictadura cívico-militar, describe: “Es un nuevo intento por humillar a las Madres. Un intento más por ignorar el carácter específico que tiene una organización dedicada a la  lucha por la memoria y los Derechos Humanos. Las Madres lo rechazan. Denuncian que lo que el Gobierno pretende es apoderarse de sus archivos. Y es muy importante la reacción, la movilización de todo el colectivo de Derechos Humanos diciéndole que ´no´ a este juez, igual que a todos los anteriores”.

El juez en lo civil y comercial número 1, Fernando Perillo, es quien lleva la causa de la quiebra de la fundación.

La imagen de este lunes resulta un buen fundamento para iniciar la entrevista.

“Es una imagen”, sostiene Schulman, “que condensa la situación que vivimos hoy en la Argentina: un poder que quiere borrar hasta lo último de los espacios de legitimidad y conquista de memoria y Derechos Humanos, y un movimiento popular que, como puede, y aunque no en las mejores condiciones, resiste”.

 

 

En Estos Días: Este gobierno ha avanzado en el despojo económico, ha brutalizado lo social, ha despreciado la Educación, la Salud, la Cultura, pero no ha podido avanzar -quizá cuanto ha querido- más allá de cierto límite sobre los Derechos Humanos, el reclamo de justicia y la memoria, fundamentalmente en lo vinculado a la última dictadura.

José Schulman: Sí, es algo que tiene que ver con la historia económica, política y social de la Argentina, y ese hecho tan argentino de repudio masivo a la impunidad y el terrorismo de Estado que vivimos en los ´70. Pero a la vez es un repudio que no hemos logrado que se manifieste, como usted dice, sobre otros temas.

En Estos Días: Lo menciono porque más allá de lo opresivo, no han podido detener los juicios por los crímenes de Lesa Humanidad -en lo que va de este año ya hubo condenas en la causa Ford, en la causa Sheraton, entre otras-; recuerdo además la movilización y el rechazo cuando se quiso otorgar el beneficio del “dos por uno” a los genocidas.

José Schulman: Con la Liga, junto a otros 13 organismos, fuimos parte de la convocatoria a la resistencia al “dos por uno”. Tuvieron que retroceder; retrocedieron con una Ley y ahora con la intervención de la Corte Suprema. Pero, como le digo, cuando quisimos trasladar ese repudio al asesinato de Santiago Maldonado no lo conseguimos.

Sí, no obstante, hay algo en el país que excede a la militancia y los sectores populares, y que incluye  a un sector de capas sociales altas, de centro y derecha moderada, que no consiente la impunidad para el terrorismo de Estado.

Creo que hay ahí  algo fuerte, que Macri no consigue entender, y que cada vez que acciona sobre esto lo hace mal. Queda demostrado su desprecio por la lucha por los Derechos Humanos, pero también queda demostrado que cada vez que quiere avanzar sobre estas conquistas termina derrotado.

 

 

 

En Estos Días: Ya que lo menciona, hay una correlación entre lo que usted piensa y el caso Maldonado. Cuanto más evidente resulta que se trató de un crimen de Estado, más insiste el gobierno en correr el eje y descalificar a Santiago, e incluso a su familia. Con una percepción de cómo manipular el sentir social.

José Schulman: Nosotros hicimos una denuncia penal contra Macri y funcionarios del gobierno por encubrimiento, y no logramos ni por un segundo que se abriera la causa. La mantuvieron todo el tiempo entre Chubut y Buenos Aires, hasta que lograron cerrar formalmente la causa de Santiago, y también lograron que un sector de la sociedad acepte su discurso: que se ahogó, solo en el río. Pero una parte importante de la población mantiene el reclamo, y las violaciones del debido proceso son tan escandalosas que -tómeme la palabra- le aseguro que cuando haya un pequeño cambio de correlación de fuerzas, y la Corte Suprema se sienta un  poco presionada por el reclamo popular, la causa va a ser abierta y vamos a conseguir avanzar.

Es la experiencia en Argentina; aportamos una paciencia infinita para sostener causas aparentemente perdidas. Como la causa de los compañeros del Movimiento Todos por la Patria, que fueron a La Tablada creyendo que había un golpe de Estado y cayeron en una trampa del Ejército. Se ocultó 30 años el carácter del delito de los militares en La Tablada, hasta que se logra ahora una sentencia.

Es algo muy argentino, y no es común encontrarlo. La derecha no le encuentra la vuelta. No consigue desarmar ese procedimiento, a pesar de que reconozco que en otros terrenos consiguen sí aplicar planes económicos perversos y de abierto robo. Logran además que parte de la sociedad crea que es el único camino y los apoye. En suma, logran apoyo en lo económico pero no en políticas negacionistas y represivas.

 

 

 

Es categórico Schulman: “El actual es un gobierno autoritario, que utiliza una máscara democrática pero que no respeta ni la Constitución, ni las garantías, ni las leyes”.

“Así de complicada es la situación. Es un gobierno de ultraderecha que no obstante no pudo arrasar con la memoria. Entonces nuestra táctica es apoyarnos en la memoria para denunciar violaciones actuales. Así logramos que el colectivo de Derechos Humanos se vaya pronunciando en temas económicos, contra el gatillo fácil, en la baja de edad de imputabilidad, y contra las políticas represivas".

En Estos Días: ¿Qué piensa usted de los documentos desclasificados del Plan Cóndor? ¿Es confiable ese material? (El hecho se conoció este fin de semana. Los documentos secretos desclasificados por Estados Unidos y recibidos por el ministro de Justicia Germán Garavano incluyen un Reporte de Información de Inteligencia de la CIA fechado el 16 de agosto de 1977, que describe en detalle la burocracia con la que las dictaduras latinoamericanas coordinaban los secuestros y asesinatos de opositores. Fue lo que se denominó Plan Cóndor).

José Schulman: No les creemos nada. Estuve hablando con la principal investigadora del Plan Cóndor, Stella Calloni, que fue quien encontró los documentos desclasificados en Paraguay e inició la investigación. Tenemos en preparación un documento sobre el tema.

Aún no los hemos podido analizar en profundidad, pero Calloni me marcaba dos o tres cosas que hacen poco creíble a esa desclasificación.

Cualquiera lo sabe: los archivos, cuando se entregan, vienen con tachaduras negras tapando nombres, cuestión que no han hecho ahora. Luego, los documentos hablan de que cada país aporta 200 dólares para sostener la sede del Plan Cóndor, ¡es un chiste! Y la oportunidad, qué casual publicarlos cuando entran a la fuerza en la embajada de Ecuador en Londres (Durante el arresto de Julian Assange, la pasada semana); arrasan con todo, y pretenden que les creamos. Nosotros nunca le pedimos nada a los EEUU, no les creemos nada.

Otra cuestión, que incluso da vergüenza, es que se presenten los papeles como si en Argentina nunca hubiera habido ninguna discusión sobre esto. Acá hubo juicos, sentencias, investigaciones de años ratificadas por fiscales, debatidas en audiencias orales y certificadas en juzgados.

Es el cholulismo de reciclar papeles, sin leerlos siquiera. Que lo haga Clarín, es parte de su juego. Pero Página 12 y otros medios progresistas, da vergüenza, y legitima una maniobra. Nadie nos convocó a ver los papeles y tenemos bastante que ver con la causa del Plan Cóndor. Reitero: no creemos en papelitos de colores.

 

 

En Estos Días: En cuanto a la “operación” que usted sugiere ya hay medios que deslizan rápidamente que los documentos también refieren a “actividades subversivas”, reciclando una vez más la Teoría de los dos Demonios.

José Schulman: Habrá que esperar a ver de qué se trata. Lo importante es que en Argentina no faltan pruebas para demostrar lo que pasó, lo que falta es voluntad política para juzgar a los responsables. No hay ninguna causa sin pruebas suficientes de las abiertas contra el Estado. Y de 30.000 ejecuciones del terrorismo de Estado apenas juzgamos 2.000. Algunos compañeros se enganchan en pedidos de apertura de archivos, pero da la sensación de que no tuviéramos pruebas. Pruebas hay demasiadas. Lo que no hay es voluntad del Poder Judicial, del Ejecutivo ni del Legislativo por avanzar.

Fijesé, en diciembre de 2015 se aprobó por mayoría en el Congreso una comisión investigativa de delitos económicos cometidos durante el terrorismo de Estado. Jamás se formó la Comisión. Sería lamentable que ahora comience todo otra vez. Que ingenuamente creamos que en EEUU hay un sector progresista y demás. EEUU es sin dudas el que lleva al mundo a esta noche brutal que todos conocen.