Vaciamiento del INTA: un ajuste mal maquillado

A pesar del anuncio oficial de dar marcha atrás con el recorte en el Instituto, el vaciamiento continúa. Año electoral mediante el Consejo Directivo habla ahora de “reestructuración”, un eufemismo de Cambiemos para maquillar el ajuste en el INTA.

21/04/2019
Bariloche

 

El derrumbe de la imagen del gobierno, que llegará a las elecciones con el nivel más bajo de aceptación popular desde 2015, empujó al Consejo Directivo del INTA esta semana a retroceder sobre sus pasos y anunciar que deja sin efecto un nuevo recorte presupuestario en el organismo, y que en lugar de cerrar las agencias de Extensión Rural y el instituto de Agricultura Familiar (CIPAF), encarará una “restructuración interna” en busca de una “optimización del funcionamiento”.

El recorte afectaba el 25% de la estructura del Instituto, una orden que bajó directamente desde la jefatura de Gabinete (Marcos Peña) y la secretaría de Modernización (Andrés Ibarra), pero que ahora, con octubre a la vista y en un escenario político cada vez más adverso, exige una estrategia de marketing para atemperar el impacto. Cambia la forma, no las intenciones.

No hay trabajador en la Argentina que no sepa lo que significa “reestructuración” en boca del gobierno.

La reacción del personal de INTA y el reconocimiento social que tiene el Instituto – ganado en función de más de 60 años de trabajo en programas de apoyo a pequeños y medianos productores rurales-, llevó a cambiar el discurso y maquillar los cambios, pero en nada modificaron las políticas encaradas desde 2016 para recortar su presupuesto, cerrar programas, achicar la planta de científicos, técnicos y agentes, y por el contrario aceleran su vaciamiento.

 

 

El director de la Estación Experimental INTA Bariloche, Mauro Sarasola, exhibió como un logro que se haya salvado la Agencia de Extensión Rural local del anunciado cierre de 12 de esas oficinas en el país, asegurando que esta Estación, que tiene jurisdicción en la estepa rionegrina y también en el norte y centro de Neuquén, continuará con sus funciones operativas.

Sin embargo el recorte del 25% dispuesto en INTA tres semanas atrás no se modificó, se discute otro modo de aplicación, y en cambio se acelera la política de vaciamiento, que ante la alarma de científicos y técnicos del organismo, además de la de productores pequeños y medianos, se encamina derecho al cierre.

El recorte en INTA fue de más de 800 personas por jubilaciones y retiros anticipados que no fueron reemplazadas; y un achique presupuestario que se profundizó a mediados del año pasado.

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Fernando Raffo, delegado de ATE en la Estación Experimental Bariloche, precisó a este medio que “el recorte presupuestario fue brutal; comenzaron a retrasarse en el envío de partidas para proyectos y programas, y las últimas partidas fueron de mediados del año pasado, para programas que debieron llegar hasta finales de 2019, con lo que se cortaron un año y medio antes de completarse”.

Esto se repitió en todo el país, en particular en programas orientados a la agricultura familiar y Extensión Rural (ER), para los más chicos y los que más sufrieron la recesión y crisis económica nacional.

 

Fernando Raffo, INTA Bariloche

 

Entre otras dependencias, INTA tiene en Bariloche una agencia de EE propia y otras en Chos Malal, Zapala y San Martín de los Andes, Ingeniero Jacobacci, Los Menucos y El Bolsón. Solo el fuerte reclamo popular detuvo hasta ahora el cierre en Bariloche. Pero eso no significa grandes cambios, en ninguna dirección: sólo se trata de adicionales salariales por función para dos o tres jefes de área, que pierden o mantienen su rol.

El recorte ya está hecho con la desfinanciación: “ahora nos chamuyan con nuevos proyectos, que no salen de borradores, y para los que resulta imposible conseguir financiamiento. Nos distraen mientras avanzan en reasingación de funciones y redireccionamiento de los recursos. Hay quienes siguen trabajando pese a los cambios de funciones, y un día les van a decir: ¿qué están haciendo? Eso no existe más”, señaló Raffo.

 

Paralelismo y paradoja

El delegado trazó un paralelismo entre este proceso en INTA y el vaciamiento y desaparición de la Secretaría de Agricultura Familiar, del Ministerio de Producción nacional: mientras recortaban año a año su presupuesto la degradaron a Subsecretaría primero y a Programa después, para terminar despidiendo a casi todo su personal. En Río Negro echaron al 80% de la planta y en Bariloche dejaron sólo a una administrativa y una técnica a medio tiempo.

 

 

Sin fondos para proyectos, los profesionales y técnicos financiaban personalmente los programas en los que trabajaban y que resultaban muy valiosos para la población, como el de recuperación ganadera de la sequía y el volcán en la Región Sur rionegrina, a través de cría de chivas criollas que traían de Neuquén.

El ajuste no lograba frenarlos, entonces echaron a todos. Y terminaron con un programa exitoso y creciente, que beneficiaba a miles de los más pobres pobladores de la Región Sur, que recuperaba familias de vuelta en los campos.

Cruel paradoja: un alto funcionario del gobierno del presidente Mauricio Macri viajó en 2016 a Washington para recibir el premio del Fondo Regional de Tecnología Agropecuaria (Fontagro) del BID para este programa, impulsado en la gestión anterior y en desarme desde la asución de Cambiemos.

“Vemos que INTA le sigue los pasos a la Secretaría de Agricultura Familiar. Es en el fondo un tema ideológico, redireccionan políticas de décadas dirigidas a familias y pequeños y medianos productores, en beneficio de los grandes negocios agropecuarios”, definió Raffo.

 

 

Esto se repite con todas las investigaciones aplicadas de INTA, desde desarrollos de tecnologías para cultivos hasta aplicaciones sanitarias o innovaciones genéticas para animales, dirigidas a productores que no cuentan con recursos propios para estas cuestiones esenciales.

Incluso también el INTA exhibe reconocimientos internacionales. Uno de ellos sin ir más lejos es de la semana pasada: recibió la distinción de “Mejor Patente de Latinoamérica”, en el Premio Internacional de Inventores de la Exposición de la Organización Mundial de la Patente Intelectual (World Intellectual Property Organization, WIPO) de Ginebra, Suiza. (Ver: Investigadores del INTA ganaron el Premio Internacional de Inventores)

 

Como en los ‘90

Héctor Espina tiene 31 años de trayectoria en INTA y fue designado por concurso en el Directorio del organismo. Es una voz más que autorizada, que incluso presidió el la Administración de Parques Nacionales durante la presidencia de Néstor Kirchner.

En declaraciones periodísticas Espina explicó cómo fue el proceso de ajuste en INTA, que llevó a que el 90% de su presupuesto se dedique a pagar sueldos, y sostuvo: “lo que hace Cambiemos en INTA es muy parecido a la década del ´90 en cuanto a fortísimos ajustes de las estructuras, gente deja cobrar como jefe, pero además no hay un peso. Este año el presupuesto de funcionamiento es menor al del año pasado, con más del 50% de inflación”, señaló.

 

Héctor Mario Espina, Director Nacional INTA

 

Recordó cuando él mismo era “extensionista” en los ’90, y la misma gente se hacía cargo de seguir adelante con las tareas fundamentales de apoyo a productores: “les decía a los productores que me pongan el gasoil para ir al campo, queríamos trabajar”.

“Como entonces, ahora la plata para funcionar, para financiar proyectos de investigación y extensión es de cero pesos, hay una parálisis", agregó, anticipando el cierre de “institutos de alta complejidad porque no vamos a poder pagar el gas y la luz.

Destacó que ahora frente a los recortes y reasignaciones “la gente sigue trabajando como puede” y expresó: “esto nos lleva a que pronto alguien diga ‘el INTA no hace nada, vamos a cerrarlo’”.

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