Inequidad de género en la nueva Legislatura rionegrina

Una mujer cada dos hombres representará a los circuitos electorales de Río Negro a partir del 10 de diciembre. A pesar de ser pionera en la materia, la provincia aún tiene una deuda con respecto a la igualdad de oportunidades en política.

21/04/2019
Río Negro

 

(Imagen web economiafeminita.com)

 

A contrapelo del devenir histórico,  en Río Negro la representación femenina sigue en desigualdad. En la próxima legislatura, a partir del 10 de diciembre,  asumirán sus bancas 19 mujeres y 28 hombres. Dos espacios menos que en la legislatura actual, que tiene 21 mujeres y 26 hombres representando al pueblo.

El bloque del Frente para la Victoria será la bancada con menos representación femenina: apenas 5 mujeres entre los 17 espacios que logró la fuerza en las elecciones del 7 de abril. Juntos Somos Río Negro tendrá 19 representantes mujeres de los 29 espacios alcanzados. Por cambiemos ingresó un solo legislador.

En 2017 el Congreso de la Nación aprobó una modificación a la Ley Electoral, y estableció que a partir de 2019, todos los partidos y alianzas nacionales deberán contar en sus listas con un 50 por ciento de cupo femenino. Hasta aquí fue solo del 30 por ciento.

La provincia de Río Negro, que se reconoce pionera en legislación de normas que garantizan la ampliación de  derechos desde 2002, cuenta con su propia garantía de paridad (Ley 3.117). La norma, a diferencia de la nacional, establece que cuando se trate de números impares, las listas de candidatos titulares convocados deberán cumplimentar la alternancia de hombres y mujeres, y el tercer lugar se ocupará indistintamente por un hombre o una mujer, dejando a los suplentes (que rara vez llegan a ocupar una banca) la posibilidad de equilibrar la proporción. Es decir, si hay dos hombres titulares, dos mujeres serán suplentes.

Si bien todos los partidos rionegrinos cumplieron con la norma de paridad de género,  la explicación a tan baja representación femenina ocurre porque la mayoría de los Circuitos electorales estuvieron encabezados por hombres, y las mujeres fueron relegadas a un segundo lugar. Por ello, Juntos Somos Río Negro, cuenta con el mayor número de mujeres en la conformación del nuevo bloque, al lograr dos legisladores por la mayoría de los Circuitos.

Arabela Carreras será la primera gobernadora de la provincia de Río Negro. Pero ese ícono, lejos está de la Legislatura, que permanece, desde el retorno de la democracia, hace 36 años, comandada siempre por hombres.

 

 

En las últimas elecciones provinciales, las tres principales listas llevaron  fórmulas para la gobernación integradas por mujeres. La de Juntos Somos Río Negro estuvo encabezada por la gobernadora electa, junto a Alejandro Palmieri, quien presidirá la Legislatura a partir del próximo 10 de diciembre.

El Frente Para la Victoria llevó en su lista al presidente del Partido Justicialista, Martín Soria, y a la senadora Magdalena Odarda como candidata a vicegobernadora. Solamente cambiemos generó una fórmula exclusivamente femenina: Lorena Matzen disputó la gobernación y Flavia Boschi la vice.

 

Circuito por circuito:

Donde más se evidencia la disparidad de género, es en los Circuitos electorales, cuyos habitantes contarán con una representante mujer por cada dos hombres.

Alto Valle Este: Marcela Ávila (JSRN);  José Rivas (JSRN) y Luis Albrieu (FpV);

Alto Valle Oeste: María Vogel (JSRN)  Sebastián Caldiero (JSRN) y Marcelo Mango (FpV).

Valle Centro: Gabriela Abraham (FpV); Norberto Blanes (JSRN); Ignacio Casamiquela (FpV)

Valle inferior:  Mónica Silva (JSRN) Fabio Sosa (JSRN) y Daniel Belloso (FpV).

Valle Inferior: Nancy Andaloro (JSRN) Marcelo Szczygol (JSRN) y Pablo Barreno.

Circuito Atlántico: Roxana Fernández (JSRN) Adrián Casadei (JSRN) y Luis Noale (FpV)

Línea Sur:  Elena Herrero;  Carmelo Ibáñez (JSRN) y Alejandro Marinao

Circuito Andino: Juan Pablo Muena, y Adriana Del Agua (JSRN) y Alejandro Ramos Mejía (FpV).

 

 

Aún con la Ley de cupos vigente, la participación de las mujeres en la política argentina sigue siendo baja. Así lo advertía un informe de la Organización de Naciones Unidas en 2017 ( ATENEA-Mecanismo para acelerar la participación política de las mujeres)  “Al igual que en otros países de América Latina, persisten desigualdades de género que limitan el ejercicio pleno de los derechos políticos de las mujeres y su autonomía en diferentes esferas de la sociedad, en este sentido la igualdad sustantiva entre hombres y mujeres continúa siendo un desafío y se observa que la representación política de las mujeres en Argentina ha encontrado un techo que parece difícil de superar sin producir nuevas reformas paritarias”.

De entonces a esta parte, poco ha cambiado en la realidad política nacional.

El Colectivo Economía Feminita, advirtió al analizar el tema que “se suele llamar techo de cristal a esa extraña fuerza invisible que impide que las mujeres (aún con educación y experiencia) crezcan en sus ámbitos de trabajo a la par que los varones. ¿Por qué en una sociedad en la cual la mujer ha conquistado tantos derechos, todavía no está en paridad de representación? Educación, roles y estereotipos de género, legislación laboral (o falta de ella) y micro machismos aparecen en casi todas las explicaciones de este fenómeno”.

En la Legislatura rionegrina, el techo seguirá siendo de cristal.