Una inflación que no es Anónima

La cadena patagónica de supermercados -propiedad de la familia del jefe de Gabinete, Marcos Peña- es un importante formador de precios en la región, e incide en las altas tasas inflacionarias de la Patagonia. Escribe Sebastián Premici para Cadena del Sur.

24/04/2019
Nacional

 


Entre 2016 y 2019, el precio de la carne en La Anónima aumentó entre un 100 y 238 por ciento.

Así como la famosa “lluvia de inversiones” no fue más que el derroche de dólares del FMI para financiar la fuga de capitales, los “precios esenciales” no serán más que un fantasma en la Patagonia.

Entre marzo de 2019 y el mismo período de 2018, la variación del Indice de Precios al Consumidor (IPC) tuvo una variación del 54,4%. Sin embargo, en el rubro alimentos la inflación acumulada fue mucho mayor: 62,9 por ciento.

Desde Agencia Cadena del Sur informamos en reiteradas oportunidades que uno de los principales actores responsables de la alta inflación en los alimentos no es ni más ni menos que la empresa La Anónima, propiedad de la familia Braun. ¿El Gobierno les aplicará el decreto de Lealtad Comercial que anunció la semana pasada?

El caso del precio de la carne es sumamente gráfico para entender el comportamiento hegemónico (oligopólico) de La Anónima.

El anuncio del Gobierno nacional afirmó lo siguiente: “Los frigoríficos exportadores acordaron vender 120.000 kilos por semana de asado, vacío y matambre a 149 pesos el kilo (precio final) en la feria minorista del Mercado Central y en las bocas de expendio de cada uno de los frigoríficos.”

Lo informado por el PEN equivale a decir que se pondrán a disposición de “precios esenciales” 480.000 kilos de carne por mes. ¿Cuánto se consume mensualmente en la Argentina? Según el último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (Ciccra), en marzo el consumo total fue de 172 millones de kilos. Por lo tanto, el anuncio presidencial alcanzaría solamente al 0,28 por ciento de potenciales consumidores. Pero con una salvedad. La medida abarcaría solamente el área metropolitana de Buenos Aires.

¿Qué sucede con la carne en la Patagonia y Santa Cruz en particular? Una de las razones por las que aumentó exponencialmente el precio de la carne es porque el Gobierno nacional habilitó libremente las exportaciones en detrimento del consumo interno. Ergo, los frigoríficos destinaron más volumen para vender en el exterior y lo que se envía para consumo interno, aumenta de precio.

La empresa La Anónima no sólo es un supermercado con presencia hegemónica en la Patagonia sino que además posee sus propios frigoríficos desde los que exporta. En el balance consolidado de 2017 (cerrado en junio), la empresa informó que sus ventas al exterior de carne habían aumentado un 15,96% en relación al período 2016, mientras que en el balance consolidado de 2018, la compañía informó que el resultado operativo de su actividad frigorífica (incluida las exportaciones) había registrado un incremento del 168 por ciento en la comparación interanual.

Según un relevamiento de precios realizado por este periodista en una sucursal de esta empresa de la ciudad de Río Gallegos, en marzo de este año, el kilo de asado con hueso costaba 389 pesos; y el kilo de vacío se vendía a 369 pesos. Entre abril de 2016 y marzo de 2018, el kilo de asado en Santa Cruz –comercializado por La Anónima- tuvo un aumento del 95 por ciento, mientras que el vacío aumentó un 238 por ciento en el mismo período. Ni precios cuidados ni precios esenciales.