En el primer bimestre del año se perdieron 65.400 puestos de trabajo registrados

Son cifras oficiales de la secretaría de Trabajo de la Nación. El relevamiento es anterior a las corridas del dólar de marzo y abril, que podrían agravar la situación. El secretario General de AEC, Walter Cortés, estimó en un 30% la desocupación en Bariloche.

26/04/2019
Nacional

 

El relevamiento publicado este jueves por la secretaría de Trabajo agregó un nuevo dato alarmante a la crítica situación económica Argentina: 65.400 puestos de empleo registrado se perdieron durante el primer trimestre de este año. La cifra redondea una caída interanual superior los 250 mil, que sumados a los no registrados alcanzarían los 750 mil empleos menos, de acuerdo a algunos especialistas.

En particular, durante febrero, la baja alcanzó las 31.800 vacantes. Entre ellos los más castigados fueron los asalariados privados -una constante- que explicaron casi la mitad de la merma. Dentro del sector, los rubros más afectados fueron "Comercio", con la pérdida de 7.900 empleos, "Hoteles y restaurantes", con 6.100 trabajadores menos e "Industria", con una pérdida de 4.900 puestos.

Al mismo tiempo, afirma el documento, la «Construcción» generó 3.400 empleos y el sector agropecuario otros 3.000.

Los trabajadores estatales fueron los segundos más golpeados por la destrucción. En el segmento se perdieron durante el mismo bimestre, 13.900 puestos laborales; los siguieron los monotributistas sociales con 7.600. 

Los empleados de casas particulares tuvieron un movimiento positivo al incorporar 1.700 vacantes, mientras que en el caso de los monotributistas corrientes fueron 6.600. Este rubro ilustra la zona gris que integran quienes han perdido su empleo formal, y acuden al monotributo en busca de garantizarse una cobertura social mínima, que en la mayoría de los casos constituye una suerte de “desempleo encubierto”.

 

Lucas Fernández Aparicio, secretario de Trabajo de la Nación

 

Por otro lado, desde el ministerio de Producción, que conduce Dante Sica, los datos publicados muestran una nueva caída del salario real, aunque en una proporción menor en relación a los últimos cuatro meses. Mientras que en diciembre la remuneración real había retrocedido un 9,8% a nivel interanual, en esta oportunidad lo hizo un 8,8%, acumulando nueve meses de caídas consecutivas.

Los registros, no obstante corresponden a un período de estabilidad cambiaria (cerca del piso de la banda que el gobierno fijó para el dólar), en consecuencia es esperable que cuando se conozcan los números de marzo y abril se constate una profundización aún más pronunciada de este escenario.

Finalmente, la encuesta de indicadores laborales (EIL) mantuvo el panorama adverso para las futuras contrataciones. En marzo, el 85,4% de las empresas encuestadas espera mantener estable sus dotaciones para los próximos tres meses, un 6,9% proyecta aumentarla y un 7,7% considera que su dotación disminuirá, dando un saldo negativo del 0,8%. Nuevamente: la consideración es anterior a los sacudones económicos registrados durante los dos últimos meses.

 

En Bariloche

Durante la sesión de este jueves en el Concejo Municipal, el secretario General de la Asociación Empleados de Comercio, Walter Cortés, advirtió desde la Banca del Vecino que “en Bariloche hay una desocupación importante, calculo que un 10% está en un trabajo espontáneo y el 30% en desocupación total”.

El líder sindical solicitó a los ediles la declaración de la emergencia laboral en la ciudad, afirmando que la crisis en el sector mercantil empujó al cierre de unas 1.200 empresas que “han dejado entre 1.500 y 1.800 trabajadores en la calle”. 

 

Walter Cortés, exponiendo este jueves en la banca del vecino

 

La expectativa para los próximos meses es desalentadora: “Avizoramos algunas otras empresas importantes con problemas para el pago de salarios, que podrían despedir más trabajadores o cerrar sus puertas”, alertó.

Denunció que algunas firmas traen trabajadores desde otras ciudades para tenerlos “hacinados, casi esclavizados”, sacando ventaja de la necesidad de las personas en un contexto de ausencia de ofertas laborales. Otras, dijo, contratan monotributistas para no abonar cargas sociales. “Son personas que se van a jubilar por la mínima, y que si se enferman no les pagan el día”.

Finalmente, Cortés afirmó que gran parte de los empleados de comercio están en emergencia habitacional, ya que el promedio salarial del sector ronda los 22 mil pesos, “y un alquiler de dos habitaciones está en 14 o 15 mil pesos”, por lo que les resulta imposible pensar en la vivienda propia. “Hay trabajadores despedidos que hoy están buscando alimento en el basural”, dimensionó.