Crisis y vaciamiento de programas sociales

En Viedma entre 15 y 40 menores que asisten al programa preventivo promocional Hueche deben realizar sus actividades en la calle o en espacios prestados. A pesar de que dependen de la SENAF, los trabajadores no disponen de espacio físico y sufren constantes recortes de insumos.

07/05/2019
Viedma

 

El programa de prevención Hueche fue creado en 2014 organizado por la Dirección de Niñez, Adolescencia y Juventud, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social, buscando promover la integración de jóvenes en riesgo de exclusión, incluyendo becados, quienes ni siquiera llegan a cubrir la canasta básica alimentaria

Desde entonces y no obstante el éxito de la propuesta, que fue creciendo con la incorporación de  jóvenes de los barrios de Viedma y Carmen de Patagones, debido a la falta de recursos y respuestas por parte del Ministerio de Desarrollo Social, los espacios de trabajo ha ido sosteniéndose por los trabajadores en territorio, en muchos casos pidiendo colaboración a la comunidad y en muchos otros solventando los gastos con el dinero de los mismos trabajadores.

La semana pasada debieron instalarse en la Plaza Primera Junta, en el centro de Viedma, pero el intenso frío los limitó en sus actividades. Esta semana iniciaron las tareas en una capilla, ubicada en el Barrio San Martín y en breve tendrán que mudarse, provisoriamente al club Libertador.

La solidaridad de los vecinos, e incluso de funcionarios de otras reparticiones como la Municipalidad, hacen que puedan asentarse en diversos espacios, pero la mayor traba está en que desde la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF), que conduce Roxana Méndez, no firma los convenios necesarios para otorgarles un lugar fijo.

“Nosotros nos encargamos de conseguir el lugar, llevamos el convenio con tal o cual institución a la SENAF para que firmen, pero no lo hacen. EL año pasado estuvimos en el club del barrio  Santa Clara, pero sin convenio, funcionamos sin un encuadre institucional”, aseguró a En Estos Días una de las trabajadoras, que prefirió el anonimato, temiendo algún tipo de represalia.

La mayor preocupación de los 10 operadores de la SENAF que cumplen sus tareas en el programa Hueche, es que “se está trabajando en la calle, con todos los riesgos que eso implica”.

 Aseguran además los trabajadores  que les recortan los insumos necesarios para ofrecer la merienda “en los espacios de propuesta de taller, les damos un refrigerio todos los días y este año implementamos un almuerzo semanal. La situación es grave, los pibes van con hambre y en el contexto en el que estamos para ellos y para nosotros también, un almuerzo semanal es un montón”.

 

 

“Nos redujeron el refrigerio de manera arbitraria y nos dicen que comparado con otros dispositivos que tienen más pibes, piden menos cosas que nosotros. Eso te lo comunican cuando vas a retirar la orden del insumo y no nos queda claro cuál es el criterio para recortar”, acotó otro de los trabajadores del programa preventivo.

En el presupuesto que la legislatura rionegrina aprobó para la Provincia en el periodo 2019 a la SENAF se le otorgaron partidas por 635 millones de pesos, de los cuales en marzo ya se habían utilizado 245, alrededor del 60 por ciento.

Particularmente, a los programas Preventivos Promocionales se le asignaron partidas por 5.965.000 pesos, monto que luego se a 4.900.000. En marzo, solo se había comprometido el pago de 143.790.000.  Es decir, poco menos del 3 por ciento del total.

No es la primera vez que los trabajadores de programas preventivos provinciales, denuncian carencias, irregularidades e intenciones de vaciamiento.

Consultada al respecto, Leticia Lapalma, delegada del gremio Asociación Trabajadores del Estado (ATE) en la secretaría, evaluó que posiblemente la intención final de la titular de la Senaf, Roxana Méndez, sea eliminar de su cartera este tipo de programas para pasarlos a la órbita de los municipios.

Señaló que “desde el año pasado están pidiendo que haya coordinación con los municipios. Creo que no quieren gastar dinero en los preventivos, no lo ven como una inversión necesaria, que evita luego que un pibe en situación de vulnerabilidad caiga en sistemas de fortalecimiento”.

Efectivamente, en 2018 se intentó desmantelar el programa La Parada, que trabaja exclusivamente en la prevención de adicciones y abusos de sustancias.

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Finalmente los trabajadores y el gremio lograron que La Parada continúe funcionando, pero ya en el marco de la Secretaría de Adicciones de la provincia.

Con respecto a la situación edilicia del programa Hueche en Viedma, Lapalma aseguró que como gremio se reunieron con funcionarios de la Senaf y que estos prometieron regularizar la situación “nos dijeron que están trabajando en los convenios. Ellos prometen y decidimos esperar unos días más para plantear alguna medida”. 

 

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