# ¿CHICANAS O SOBERANÍA DEL ESTADO MUNICIPAL EN JUEGO?

Gennuso - Telefónica: Con los cables pelados

El Intendente no ceja en su disputa con la empresa. Hace un mes que la Municipalidad está sin servicios de telefonía y datos por falta de pago. En su camino sin retorno Gennuso avanzó en la contratación de otra empresa, a la que de paso benefició eximiéndola de cumplir con la normativa vigente para la prestación del servicio. La historia de un conflicto con final incierto.

12/05/2019
Bariloche

 

El forcejeo entre el intendente y Telefónica S.A. comenzó hace dos años, cuando la empresa cuestionó la regulación municipal para la instalación de antenas y equipos de telecomunicaciones (algo que también planteó AMX Argentina s.a., titular de la marca comercial Claro).

Para las compañías, la Ordenanza 2786 aprobada en 2016, que estableció un nuevo marco regulatorio y fiscal para la colocación de este tipo de estructuras en el ejido municipal, contiene pautas que incurren en un “exceso regulatorio, e invaden competencias federales”.

En concreto la objeción pasa por la restricción impuesta a la altura de las torres, reduciéndola de 20 a 14 metros -cuestión que obliga a las empresas a tener que colocar más antenas para cubrir una misma superficie, desde ya complicada por las características topográficas de la ciudad-, a la imposibilidad de compartir estructuras portantes, y la obligatoriedad de instalarlas en terrenos públicos, cuando antes podían alquilar parcelas privadas, algo que también complica el despliegue de la red de cobertura.

El planteo llegó a la Justicia, y el primer efecto consistió en que las empresas frenaron sus proyectos de desarrollo en la ciudad. En el caso puntual de Telefónica, la firma se negó además a pagar las tasas correspondientes.

En respuesta a la actitud “rebelde” de la empresa, el Municipio dejó de abonar las facturas de telefonía fija y móvil e internet a mediados de 2017 y acumuló una deuda de 2,5 millones de pesos, que llevó hace un mes al corte total del servicio.

Cada nuevo capítulo de esta historia invariablemente profundizó el conflicto.

El intendente adujo que Telefónica adeuda a la comuna alrededor de 6 millones de pesos en tasas, que compensarían -a favor del municipio- la deuda impaga por el servicio. La empresa en cambio sostuvo que la Municipalidad no puede regular en materia de telecomunicaciones, algo que recae en el ámbito federal, según entiende, y por lo tanto desconoce la deuda y la procedencia de las tasas que fija la Ordenanza. 

(Foto gentileza Económicas Bariloche)

Bariloche no es un caso excepcional. Telefónica y las demás prestadoras de telefonía móvil resisten en todo el país las normativas de los municipios y las denuncian por inconstitucionales. Se trata de una práctica común, una instancia legal no resuelta, que las empresas aprovechan en propio beneficio.

En Bariloche además, Telefónica S.A. obtuvo el curso de una medida Cautelar que, sostiene, la exime del pago de tasas hasta tanto la justicia resuelva la cuestión de fondo, acerca de la constitucionalidad o no de la normativa municipal.

En un enrevesado toma y daca judicial -del cual los usuarios son los principales perjudicados- la Municipalidad respondió a ese argumento que la citada Cautelar solo suspende el proceso de desmantelamiento de antenas “no declaradas” por Telefónica, pero no la obligatoriedad del pago de las tasas.

El punto crítico llegó el jueves 11 de abril, cuando Telefónica le cortó los servicios a la Municipalidad por falta de pago.

Se trata de “un apriete”, acusó Gennuso, y explicó que esta es la segunda vez que en el tironeo con la prestadora llegan al mismo escenario. Que en la primera ocasión Telefónica propuso que la Municipalidad cancelara su deuda y que a continuación la empresa haría lo propio. Algo, explicó, que no cumplieron: “La vez que creímos eso fuimos engañados”, dijo.

El municipio se encontró con un bloqueo total de llamadas externas y de conectividad entre sus reparticiones. En Hacienda se puso en funcionamiento un sistema, y en Tránsito es posible gestionar los carnets de conducir, pero en algunos mostradores no se pueden cobrar multas -no se conoce cómo se gestionarán estos casos particulares en el futuro cuando se restablezcan los servicios- y no funciona el sistema Posnet.

Por su parte Telefónica informó que la empresa mantuvo activos servicios de alta sensibilidad social, como las líneas de hospitales, Defensa Civil, Policía y emergencias en general, entre otros.

 

No bastó, y en la disputa el Intendente ordenó la clausura de los locales comerciales de Telefónica en Mitre al 400 y en Elflein y Frey (ahora abocado solo a servicios técnicos y de mantenimiento), por “un problema de habilitación”. La empresa acudió con un recurso de amparo a la justicia Federal.

Esto sucede en una ciudad como Bariloche en la que los servicios de internet sufren desde siempre retrasos tecnológicos y altos precios respecto de otros lugares del país. De acuerdo al último informe del ENACOM (diciembre de 2018), Río Negro no es la provincia peor listada a nivel nacional en cuanto a conexiones fijas de banda ancha hogareñas. Y promedia la tabla en cuando a velocidades de bajada, pero en Bariloche el servicio siempre fue deficitario.

Este año comenzó una fuerte expansión tecnológica por parte de las empresas. La Cooperativa de Electricidad Bariloche, finalizado el contrato con Arnet ofrece desde hace algo más de un mes mayores velocidades y conexiones más estables, vía la subsidiaria AVC. En tanto Telefónica S.A. -ahora Movistar- inició el despliegue de fibra óptica en la ciudad y ofrece los servicios empaquetados de contenidos audiovisuales, telefonía móvil, fija, internet de banda ancha y televisión.

Esto es también parte -importante- de lo que está en juego en la puja entre Gennuso y la empresa. Al respecto, el secretario de Hacienda del municipio, Diego Quintana, advirtió: “Ellos pretenden que el municipio habilite el despliegue de fibra óptica en la ciudad. No estamos negados siempre y cuando reconozcan la situación completa”.

Más aún, sancionó: “Si no saldan la deuda, no tendrán la habilitación de ningún establecimiento en la ciudad”.

Es importante señalar que, en un campo más amplio que la anécdota entre el intendente y Telefónica, y mucho más allá todavía de la habilidad o torpeza de los intérpretes de este conflicto, el telón de fondo refiere a un mundo en el que los límites de las decisiones soberanas y democráticas de los Estados son pautadas por los capitales concentrados de gigantes privados multinacionales.

No es posible afirmar que el Intendente haga o no este análisis, pero aún así es probable que en algún punto de ese amplio horizonte lo asista la razón.

 

La solución, más compleja que el problema

Como se dijo, cada paso en esta historia empeora el conflicto, y en consecuencia el final es día a día más incierto.

Para suplir el corte de servicio a la Municipalidad, el Intendente cruzó su Rubicón y benefició este viernes a la empresa Barinet S.R.L. permitiéndole prestar el servicio de conectividad a través de un tendido aéreo, y ahorrándole de paso el importante costo y el tiempo necesarios para el soterramiento del cableado en el microcentro, cuestión que contraría la Ordenanza 952-CM-99, impulsada por el  ex jefe comunal César Miguel para evitar la contaminación visual.

 

Esa norma vigente hace 20 años, advierte que el cableado aéreo “no concuerda con las características de ciudad turística como Bariloche, en la cual uno de los valores fundamentales es el paisaje”,  por lo que estableció que todas las obras nuevas de tendido de líneas, ampliación, reparaciones, etc “se realizarán en forma subterránea”.

Sólo se contempla la excepción del cumplimiento del soterramiento a los “nuevos/as fraccionamientos y/o urbanizaciones declarados de interés social” en los que el valor de la tierra una vez loteada “no supere la suma de 10 pesos el metro cuadrado” (cotización mínima para entonces); y en aquellos casos de zonas donde “el número de conexiones sea inferior a 30 por hectárea”.

Si bien es evidente que el espíritu de estas excepciones se refiere a evitar el costo del soterramiento al acercar un servicio a zonas de baja densidad poblacional, el Gobierno Municipal la aprovechó para autorizar el cableado aéreo en “diversos polígonos del centro de la ciudad” a la empresa Barinet s.r.l..

“En la actualidad, nuestra ciudad atraviesa una compleja situación en materia de conectividad para redes de transmisión de datos, siendo uno de los principales afectados, el Municipio de Bariloche”, justificó Gustavo Gennuso en la Resolución 1520-I-2019, recordando que la comuna “se encuentra sin conexiones ya sea telefónicas y de internet desde el 11 de abril de 2019”.

La situación, para el Intendente, es “de emergencia”, porque la interrupción del servicio dispuesta por Telefónica “afecta seriamente el normal desarrollo de las actividades, especialmente la atención al público y la cobranza de las distintas tasas, derechos y/o contribuciones, el ingreso de expedientes y todo tipo de documentación, como también la atención para pagos y otras gestiones a proveedores”. 

 

La Resolución menciona que fue el Jefe de Gabinete, Marcos Barberis, quien solicitó a la firma Barinet el tendido de fibra óptica en el ejido de nuestra ciudad, uniendo los edificios municipales, “con el fin de que nuestro sistema de gestión municipal (PGM) se encuentre nuevamente operable”.

Pero la autorización no se circunscribe a la prestación del servicio al Municipio: “La realidad indica que resulta necesario contar con un ancho de banda que permita a los vecinos de la ciudad y los visitantes que se pueda acceder a los servicios que internet ofrece”, razonó el jefe comunal en la Resolución, añadiendo que constituye “un servicio esencial para el impulso del desarrollo económico y social de la ciudad”.

Sin que sea evidente aún, todo el asunto tiene un tufillo político. El enfrentamiento de Gennuso con una poderosa multinacional a poco más de dos meses de las elecciones municipales en las que se presume intentará la reelección, pueden ser percibidas como una heroica quijotada en “defensa de los fondos del municipio”, como él mismo dice. Algo que ya le resultó redituable cuando en 2016 fue el primer Intendente del país en presentar un amparo contra el tarifazo del gas.

Tampoco son explícitos los motivos por los cuales Gennuso acude constriñendo la normativa en beneficio de la empresa Barinet s.r.l., y no a la Cooperativa de Electricidad Bariloche (AVC), una empresa histórica de la ciudad que se encuentra en expansión y mejora de su servicio de tránsito de datos (ver más arriba). No hubo llamado a licitación o concurso de precios para la prestación del servicio.

Por último, la decisión afecta a la obra de refuncionalización de la calle Mitre, que incluía el soterramiento del cableado urbano.

Lo dicho, Barinet S.R.L. ya avanzó con el despliegue aéreo, beneficiada por la urgencia del gobierno, y ahorrándose importantes tiempos y costos. En 2017, la Cooperativa de Electricidad Bariloche estimó que para soterrar todas las líneas de la ciudad a su cargo, se requerirían unos 3.300 millones de pesos, equivalentes a unos 67 mil pesos por usuario, sin contemplar la recuperación del asfalto.

Asuntos de Estado y beneficios comerciales en un solo acto.