Comenzó el juicio al médico que negó un aborto a una joven violada

La víctima pidió la interrupción de su embarazo amparada en la ley, pero terminó terminó gestando y pariendo contra su voluntad. El ginecólogo está acusado de anteponer sus creencias a los derechos legales una mujer.

14/05/2019
Cipolletti

 

 

Este lunes se inició la primera audiencia de acusación contra el médico ginecólogo Leandro Rodriguez Lastra, jefe del servicio de ginecología del Hospital Pedro Moguillansky de la ciudad de Cipolletti, por el incumplimiento de los deberes de funcionario público. Se lo acusa de haber actuado, en todo momento, contra la voluntad de una paciente violada y embarazada.

Según expresó al inicio del debate la fiscal adjunta, Anabel Camporesi, el médico interpuso “sus creencias, su moral y valores por encima de los derechos de la víctima”, que están claramente expresados en el protocolo de actuación para los casos de abortos no punibles en la provincia de Río Negro desde el 2014.

Según expresó al inicio del debate la fiscal adjunta, Anabel Camporesi, el médico interpuso “sus creencias, su moral y valores por encima de los derechos de la víctima”, que están claramente expresados en el protocolo de actuación para los casos de abortos no punibles en la provincia de Río Negro desde el 2014.

“Aquí no estamos ante una discusión religiosa ni moral, ni ética, esta es una discusión legal”, concluyó la fiscal adjunta en su presentación y aseguró que su hipótesis del caso será probada principalmente con el testimonio de testigos y de la víctima.

Por su parte el médico se defendió y alegó que su acción terapéutica para frenar un aborto que estaba en curso -la joven había ingerido una pastilla de misoprostol cuando llegó al nosocomio-, se debió a razones médicas que ponían en peligro la salud de la víctima. Negó, ante pregunta expresa de su abogado que fueran sus ideas religiosas y morales las que lo llevaron a actuar de esa forma.

Sin embargo, en los meses de instrucción de la causa, Rodríguez Lastra se mostró en reiteradas oportunidades de manera pública con grupos de ciudadanos que se oponen abiertamente a cualquier tipo de aborto; se fotografío con el pañuelo celeste con la leyenda “Salvemos las dos vidas”, y su abogado defensor, Damian Torres, es un reconocido militante en la ciudad de Viedma de la postura contraria al derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo. 

 

La víctima, que declaró a puertas cerradas, confirmó que había solicitado el aborto no punible en el hospital de Fernandez Oro -de donde es oriunda- y brindó detalles sobre cómo fueron los días que debió afrontar mientras se le negó la interrupción del embarazo.

Lo que intentará descifrar la Fiscalía a lo largo de las tres jornadas previstas para el debate oral y público fue la arbitrariedad con la que actuó el médico desde el primer momento. La estrategia de la defensa, en cambio, se basa en el supuesto desconocimiento del médico sobre el consentimiento formal que la joven habría dado para la interrupción y la pericia para intentar salvarle la vida.

 

Los hechos según la fiscalía

 

La fiscal hizo una descripción detallada de los hechos, por los cuales entiende que el médico incurrió en un delito. Planteó:

- La joven, de entonces 19 años, recibió la primera atención en el Hospital de Fernández Oro, donde los profesionales tomaron conocimiento de su situación de extrema vulnerabilidad y trauma psicológico. La asesoraron sobre su derecho a interrumpir el embarazo y le hicieron firmar la declaración jurada y consentimiento informado para llevar adelante el procedimiento.

 

- La médica de guardia se comunicó telefónicamente con el Hospital de cabecera, Cipolletti, para hacer la derivación. La atendió el médico Rodriguez Lastra, quien de inmediato se negó a la derivación, y solicitó un informe psiquiátrico de la víctima, requisito no exigido por la Ley (4796) de atención sanitaria en caso de aborto no punible.

- Ante la falta de respuesta, la paciente se retiró del Hospital y buscó otros recursos para interrumpir el embarazo. El 31 de marzo de 2017 ingirió la medicación (misoprostol) que había gestionado y dos días después se descompensó en la casa de un familiar.

- Fue trasladada nuevamente al Hospital de Fernández Oro en una ambulancia, en donde reiteró su intención de interrumpir el embarazo.

- Como presentaba un cuadro febril alto y fuertes dolores abdominales, fue derivada al Hospital de cabecera en la ciudad de Cipolletti, donde la recibió Rodriguez Lastra.

- El médico le hizo los exámenes de rigor. Ella le habría reiterado verbalmente que el embarazo era producto de una violación y que quería abortar.

- El médico le aplicó fármacos para inhibir las contracciones que presentaba, interrumpiendo el curso del aborto, incurriendo en violencia obstétrica, haciendo abuso de medicalización y sin brindar información a la paciente sobre sus efectos.

Tal es el repaso realizado por la Fiscalía sobre los hechos que derivaron en la no deseada gestación y parto, y que sustentan la acusación contra el médico.

Durante la primera audiencia declararon ocho testigos ante el juez Álvaro Meynet. La sala estuvo colmada de familiares y vecinos autoconvocados.

En las puertas del juzgado, en tanto, se nuclearon grupos de personas a favor y en contra del derecho a la interrupción legal del embarazo.

Se espera que en los próximos dos días testifiquen diez personas más.