# ¿QUIÉN MATÓ A RAFAEL NAHUEL?

Contraofensiva judicial de Bullrich y los Albatros (II): denuncian a un médico por “destruir pruebas”

Abogadas defensoras de los uniformados comprometidos en el asesinato de Rafael Nahuel presentaron una denuncia penal contra el ex Director del Hospital de Bariloche por la supuesta manipulación irregular del cadáver del joven mapuche. Como prueba incluyeron un video que recibieron “en forma anónima”. Aseguraron que el profesional incurrió en los delitos de “destrucción de pruebas” y “encubrimiento”.

29/05/2019
Bariloche
Santiago Rey

 

En un intento desesperado por embarrar el proceso judicial que tiene a los integrantes del grupo Albatros como imputados por el asesinato de Rafael Nahuel, las abogadas de los uniformados -con excepción del procesado Francisco Javier Pintos- presentaron una denuncia penal contra el médico que intervino en primera instancia sobre el cadáver del joven mapuche.

Las abogadas Anabella Schmidt y Alejandra Bussetti -ambas dependientes de la Prefectura Naval Argentina- presentaron la “denuncia” en nombre de sus defendidos, Sergio Cavia, Sergio García, Carlos Sosa y Juan Ramón Obregón, todos miembros del grupo Albatros que actuaron el 25 de noviembre de 2017 en la comunidad Lafken Winkul Mapu.

Sobre los uniformados la Cámara Federal de Apelaciones de General Roca dictó la falta de mérito y requirió a la instrucción que vuelva a investigar la responsabilidad que pudo haberles cabido en el asesinato de Nahuel.

Pretendiendo una nulidad sobre la pericia que determinó la forma en que falleció Rafael -tras el disparo con un subfusil MP5 de la Prefectura-, las abogadas plantearon que el médico que intentó una asistencia sobre el cuerpo “destruyó pruebas” y de esa forma “encubrió” el hecho.

Víctor Parodi

Las defensoras de los Albatros basaron su denuncia penal contra Víctor Parodi, en Director del Hospital Zonal de Bariloche, en un video que recibieron “en forma anónima”.

Ese registro, de acuerdo a la reconstrucción de los hechos y de las presencias en el lugar sólo pudo haber sido tomado por la propia Prefectura Naval, cuyos integrantes se encontraban en la ruta Juan Herman -40 sur-.

El escrito -al que tuvo acceso En estos días- recuerda que sobre la autopsia realizada al cuerpo de Nahuel pesa un pedido de nulidad, aún no resuelto; y agrega ahora este nuevo elemento surgido del video aportado como prueba.

De acuerdo al relato de las abogadas, el médico Parodi, “en presencia de numerosos efectivos de la Prefectura Naval Argentina y un importante número de altos funcionarios judiciales realizó maniobras sobre el cuerpo de Rafael Nahuel que conforme con el dictamen médico legista Dr. Ureta Sáenz Peña no se condice el accionar de un médico, ergo, ni con el tratamiento de un cuerpo sin vida, ni con tratamiento de una persona que requiere ser asistida en emergencia”.

Según la denuncia, “como puede vislumbrarse en las imágenes aportadas, si Rafael Nahuel estaba vivo debió ser cargado en la ambulancia para su atención en el nosocomio, y si estaba muerto no debió ser manoseado como se lo hizo, ni destrozadas sus prendas, ni realizadas maniobras sobre el mismo, ni puesto un saturómetro en uno de sus dedos, perdiendo así de esta manera evidencia esencial”.

El insólito planteo pretende responsabilizar a Parodi por una primera “irregular” intervención sobre el cuerpo de Nahuel, la cual habría destruido pruebas sobre la forma en que murió el joven.

El doctor Sánez Peña, en tanto, no es un profesional imparcial, sino el médico legista propuesto por la defensa para cuestionar la autopsia y defender el accionar de los Albatros.

“De ningún modo, el Dr. Parodi podía desconocer si se encontraba ante una persona con signos de vida o fallecida, resultando inexplicable como él mismo a través de las acciones de manipulación del cadáver, como por ejemplo: de sus manos, la destrucción de sus ropas, el hecho revisar sus piernas destrozando su vestimenta, el hecho de cortar con unas tijeras sus pantalones y remera, tijeras que fueran arrojadas una y otra vez a la tierra, pisando también las ropas del occiso una y otra vez, etc.,destruyó de esta manera, evidencia esencial para la investigación”, plantearon las representantes de los uniformados.

Según consta en el expediente judicial, el llamado al Hospital Zonal advirtió sobre la presencia una “persona herida”, lo cual obligó a los profesionales médicos a certificar el estado en el que se encontraba la víctima.

Fuentes del nosocomio con extensa experiencia en este tipo de intervenciones detallaron que “para ver si una persona es reanimable o certificar su muerte hay que observarlo, escucharlo y tocarlo”.

Hospital de Bariloche

“Es imposible y una falta médica certificar una muerte sin tocar, observa y escuchar a la víctima”, explicaron, y detallaron que el procedimiento incluye consultar al herido o fallecido si “está consciente; comprobar si respira; y finalmente si tiene signos cardíacos. Para ello inevitablemente hay que tocarlo”.

La denuncia penal fue presentada ante la Cámara Federal de Apelaciones de General Roca, la misma que el pasado 15 de mayo procesó por “homicidio agravado” al Cabo Primero Francisco Javier Pintos, y le dictó prisión preventiva. Medida que, hasta el momento, no se cumplió.