Parrilli en Roca: apoyo a María Emilia Soria y renovados gestos de unidad

Con un gesto hacia adentro, hacia los fluctuantes posicionamientos de algunos referentes del PJ provincial, el titular del Instituto Patria -una de las principales espadas de Cristina Fernández- Oscar Parrilli, compartió almuerzo en General Roca con los hermanos Soria el fin de semana.

10/06/2019
Río Negro

 

El encuentro quedó registrado en las fotografías de rigor. No fue durante la larga campaña a la gobernación que culminó con la derrota del 7 de abril; tampoco durante la tarde de aquel domingo cuyos ecos políticos todavía perduran. Ahora sí, en la previa de una semana que traerá las primeras definiciones mirando a las generales de octubre.

Este miércoles es el último día para presentar las alianzas electorales nacionales, y diez días después cerrará el plazo para presentar las listas de precandidatos que competirán en las PASO el 11 de agosto.

El peso electoral de Río Negro en el Padrón nacional no alcanza al 2%; dimensión exigua  -aunque mayor que el resto de la Patagonia- que no obstante el frente electoral que encabezará la fórmula Fernández-Fernández no parece querer dejar librado al azar.

El “amplio frente” ciudadano - cuyo nombre aún se debate contrarreloj- convocado por la ex presidenta, es una construcción trabajosa que se cuece caso por caso, en silencio y a fuego lento. Y el gesto de Parrilli en General Roca, presentado como apoyo a la candidatura a la intendencia de María Emilia Soria (las elecciones allí serán el 23 de este mes) tiene también ese sentido ordenador. Una tarea que inició el fin de semana precisamente, con una fotografía.

Necesidad que urge después de las elecciones provinciales. Durante los dos meses subsiguientes, referentes dispersos de la propia fuerza, que se habían mantenido en silencio, se activaron y apuntaron contra Martín Soria por la derrota. Tal fue el desorden que ni siquiera quienes -con o sin razón- abrieron fuego mediático, lograron ponerse de acuerdo en un mismo discurso crítico.

 

Entonces, "lo que interesa ahora, es el aliño de la tropa rumbo a la elección de octubre", evalúan en el entorno del Intendente de Roca. Hubo una primera convocatoria en mayo a una reunión en Buenos Aires, de la que distintos sectores del PJ rionegrino emergieron hablando de unidad. Más que un artículo, una consigna que debía materializarse con el lanzamiento provincial de Unidad Ciudadana en Bariloche, y se frustró.

Ese acto incluía las presencias -entre signos de pregunta- de Máximo Kirchner, Axel Kicillof, Alberto Fernández, y en algún momento también de Cristina Fernández. La suspensión llegó con la excusa de “problemas de agenda”. Argumento que no alcanza a explicar el nivel de recelo, ceños fruncidos y dientes apretados de los responsables locales mientras trabajaban en la organización.

Porque Bariloche -que afronta su propio proceso electoral- es un caso testigo del desorden provincial. En esta ciudad el peronismo busca alguna forma de unidad, pero no encuentra todavía ni siquiera gestos claros de acercamiento entre sus dirigentes. Y resta menos de un mes -el plazo es el 8 de julio- para cerrar las listas de candidatos a las elecciones comunales. Cada minuto que pasa crecen las chances de una interna partidaria.

El principal obstáculo es que faltan sillas para todos los que hoy aspiran a integrar las listas de precandidatos nacionales el 22 de junio. La presencia de Oscar Parrilli en Río Negro el fin de semana parece apuntar a una salida estratégica y razonada.

En suma, para evitar lo que sería un renovado “Lecho de Procusto”, de algún  modo el peronismo provincial y sus aliados deberán cerrar en poco más de 10 días los acuerdos superadores que en años no pudieron encontrar.