Con reclamos a Provincia se aprobó la emergencia alimentaria

El Concejo Deliberante de Viedma convirtió finalmente en ordenanza la emergencia alimentaria. Los ediles oficialistas siguen reclamando que el Estado provincial desarrolle políticas alimentarias.

05/07/2019
Viedma

Organizaciones sociales presentes en el Concejo

Por unanimidad los concejales de Viedma aprobaron el proyecto de emergencia alimentaria que elaboraron organizaciones sociales y sindicales de la ciudad. Con este aval se terminó de zanjar la discusión que llevó a los ediles más de seis meses y sobre el que debería comenzar a trabajarse en no más de 30 días.

La ordenanza establece la distribución de alimentos a familias carenciadas con la aplicación de tarjetas de compras, para que puedan comer en sus hogares y no deban concurrir a comedores o merenderos que se multiplicaron en los últimos años como respuesta a la crisis económica.

 

La nueva normativa establece una mesa de trabajo con participación de diversos protagonistas: movimientos sociales, funcionarios municipales, integrantes de los Consejos Locales -adultos mayores, mujeres, salud- que deberán “diseñar el plan de abordaje de la soberanía alimentaria y nutricional”.

La Secretaría de Desarrollo Humano municipal deberá realizar un relevamiento de cada persona en situación de emergencia alimentaria de la ciudad de Viedma, y aplicar las soluciones que surgen del texto de la ordenanza.

De la elaboración del proyecto participaron integrantes de gremios como Sitrajur, UTEDyC, integrantes de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), junto al edil del Frente para la Victoria, Diego Santos. Sus pares, Paola Casadei (UCR) y Silbana Cullumilla (FpV) fueron haciendo aportes durante el tratamiento en comisiones.

 

En la sesión ordinaria, que se realizó este jueves por la mañana, el debate fue breve y tanto el oficialismo como la oposición estuvieron de acuerdo en la necesidad de que “al hambre no se lo puede resolver a base de harinas, azúcar y aceite, sino que es necesario brindar alimentos saludables”.

Por su parte, desde el oficialismo, Genoveva Molinari (UCR) dijo estar de acuerdo esta vez con el trabajo realizado en el proyecto. En el mes de diciembre, argumentó su rechazo por la falta de elaboración, y reclamó también la presencia del Estado provincial en la asistencia alimentaria.

En tanto, el concejal Leandro Massaccesi reivindicó el trabajo que realizan las organizaciones sociales y aseguró que “hay trasferencias del Estado Nacional hacia las organizaciones sociales en todo el país, que seguramente no alcanzan o estarán mal implementadas, pero existe esa relación”.

“Es lamentable que se haya tardado seis meses para que esta ordenanza sea aprobada”, aseguró a En Estos Días, Lorena Alan, integrante de la CTEP y remarcó que en este tiempo la crisis recrudeció. “De los 17 merenderos que habían en la ciudad en diciembre del año pasado -dijo-, ahora tenemos 23. Los merenderos y comedores son lugares de urgencia y ojalá que después de la aprobación pueden dejar de existir para transformarse en espacios culturales, deportivos en los barrios”.

 

Nación y Provincia, los grandes ausentes

 

Uno de los argumentos que presentaron los ediles del oficialismo en el mes de diciembre pasado para rechazar a emergencia, fue la falta de participación en las discusiones por parte de funcionarios provinciales y nacionales.

La ejecución presupuestaria provincial correspondiente al mes de mayo, muestra que el Ministerio de Desarrollo Social rionegrino presenta una importante subejecución en la mayoría de los programas alimentarios.

Por ejemplo el ítem “Asistencia alimentaria a grupos en vulnerabilidad” preveía un presupuesto original de 30 millones de pesos para distribuir en el 2019, pero la partida fue redireccionada y la ejecución al mes de mayo era de cero pesos.

Por su parte, el programa Plan Nacional de Salud Alimentaria que hasta el año pasado transfería fondos a las Provincias para implementar políticas en ese sentido, ya no figura en el presupuesto rionergino.