Advierten que en el basural “no ocurre una tragedia de milagro”

Referentes barriales que presentaron el amparo colectivo denunciaron incumplimientos de Gennuso y alertaron por la presencia de gran cantidad de familias que se “agolpan” sobre los camiones en busca de residuos.

15/07/2019

 

“Caminamos la celda de disposición final, donde nos llamó la atención la cantidad de gente que está asentada allí, sin pertenecer ni a la ARB ni a la planta municipal, sin ningún tipo de control”, describieron dirigentes de distintos barrios de la ciudad que el pasado viernes recorrieron el vertedero de Bariloche. Observaron que al ingresar camiones con residuos “una multitud se agolpa para tratar de captar las mejores cosas antes que el resto”.

En un informe que remitieron a la prensa al finalizar la recorrida alertaron que “la maquinaria pesada va y viene en las cercanías de la gente, en un caos organizado que no termina en una tragedia de milagro”.

Así lo expresaron los vecinos de los barrios aledaños al basural (Villa Lago Gutiérrez, Pilar I y II, Valle Azul, 645 Viviendas, El Frutillar, 2 de abril, Unión y 29 de septiembre), quienes –acompañados por un especialista de la UNRN- realizaron una inspección para corroborar el cumplimiento de los compromisos asumidos por el gobierno municipal tras el amparo colectivo que presentaron por los continuos incendios en el lugar.

“Constatamos una serie de irregularidades muy elementales en el funcionamiento de un relleno sanitario, que es lo que permite afirmar que hoy el vertedero funciona a mitad de camino entre un relleno y un basural a cielo abierto”, definieron.

Las fallas se observan desde el exterior y el ingreso: no hay cerco perimetral ni funciona la báscula, por lo que es imposible controlar el ingreso y conocer la cantidad de residuos que se generan.

“Los autos abandonados y semi desguazados se amontonan en la entrada, en una medida provisoria tomada hace un tiempo y que, como es habitual en esta gestión, se vuelve permanente”, criticaron, por el traslado al lugar de vehículos retenidos y abandonados, que sumaron un nuevo elemento contaminante al foco más nocivo de la ciudad.

Se refirieron a la planta de clasificación como “un elefante blanco, sin funcionar”, responsabilizando al Gobierno municipal por no facilitar la tarea de la Asociación de Recicladores Bariloche, que “encuentra enormes dificultades para prestar el servicio ambiental de recuperación de materiales que es tan valioso para nuestra comunidad”.

La celda de disposición final “se ve muy poco compactada y descubierta en una superficie muy importante”, objetaron, recordando que la comuna se había comprometido a realizar “encapsulamiento” de los residuos.

También observaron el ingreso de camiones por el sector posterior del predio para depositar residuos o “llevarse áridos sin ningún tipo control”. Finalmente, enumeraron que la nueva celda que se estaba construyendo “hoy es una especie de pileta inmensa” y que ya no funcionan las chipeadoras que se pusieron a operar cuando la justicia realizó la inspección ocular. “Uno puede comprender por qué los incendios no cesan y nos siguen matando día a día a los vecinos de la zona y destruyendo el medio ambiente de toda nuestra comunidad”, responsabilizaron.