Facturas de luz: los costos y ganancias que oculta la CEB

La CEB -empresa distribuidora que compra la energía eléctrica al mercado mayorista y la comercializa en la ciudad- obtiene una ganancia superior al 100 por ciento por cada KW hora de energía eléctrica que vende a los 51 mil usuarios de Bariloche. Un sobrecargo que supera por mucho al de otras distribuidoras del país. Las facturas -que en los últimos meses llegaron con fuertes aumentos- disimulan ese extraordinario beneficio. Además, la “Cooperativa de todos” compensa su desequilibrio de funcionamiento con otros costos a cuenta de los usuarios.

23/07/2019
Bariloche

(foto gentileza CEB)

Miles de barilochenses y turistas sufrieron cortes de energía eléctrica durante la nevada del pasado fin de semana. Algunos todavía lo sufren. Más de 72 horas sin luz.

Fue incansable el trabajo de los empleados de las cuadrillas de la Cooperativa de Electricidad Bariloche (CEB), pero no alcanzó.

Paralelamente, las facturas por ese servicio aumentaron exponencialmente durante los últimos meses, obligando a muchos usuarios a demorar el pago y restringir al extremo el uso de electricidad.

Pocos de esos usuarios saben que la Cooperativa de Electricidad Bariloche cobra el valor del kilowatt hora más del doble del precio al que lo compra.

La CEB disimula en sus facturas el precio al que compra la energía en el mercado mayorista, y, como consecuencia, desdibuja la información sobre el porcentaje de recargo que impone a los más de 51 mil “asociados” a los que vende la electricidad.

Sitio web de la CEB

El usuario de la Cooperativa de Electricidad Bariloche no puede ver claramente expresado en su factura el precio al cual la empresa le compra el Kilowatt hora ($/mes*Kwh) al proveedor mayorista, la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA). De este modo la CEB solapa uno de los componentes principales del monto final que los barilochenses pagan mes a mes por el servicio eléctrico.

De acuerdo a información oficial aunque difícil de conseguir y leer para quienes no son especialistas, la CEB le carga más del 100 por ciento al precio de compra, y de esa forma le cobra a los usuarios más del doble del valor del Kilowatt hora.

Pero además, la Cooperativa suma otros conceptos (visibles en el “talón B” de la factura) que le permiten recaudar montos millonarios, en algunos casos destinados a compensar los desequilibrios producidos por una deficiente gestión.

La Cooperativa es la única distribuidora de la ciudad, y por lo tanto dispone de un mercado cautivo al cual le impone el precio de la energía, bajo la contemplativa mirada del Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE), organismo encargado de aprobar la estructura de costos y el cuadro tarifario de la empresa.

 

Lo oculto y lo visible

 

En el “talón A”, a la izquierda de la factura por la provisión del servicio de la CEB, bajo el título “Detalle del cálculo de consumos”, figura el ítem “Precio unit. Fact. C variable $/mes Kwh” (costo mensual del kilowatt por hora) el cual, en su confusa expresión, pudiera parecer el precio al que la CEB compra la energía a CAMMESA. Pero no. El valor que figura en ese renglón es en realidad el precio que el consumidor final abona por kilowatt: más del doble de lo que la CEB lo paga al mayorista. Ese porcentaje, además, ha ido en aumento durante los últimos meses.

Sobre el valor del kilowatt hora al que compra la energía, la CEB suma un porcentaje supuestamente derivado de los costos de la distribución -estructura, funcionamiento, salarios de empleados y del Consejo de Administración- que denomina VAD (Valor Agregado de Distribución).

¿Cuál es la diferencia entre el costo del kilowatt hora que compra y el kilowatt hora que vende a los 52 mil asociados? Allí reside parte de la explicación de por qué la tarifa eléctrica en Bariloche está al tope en la región y muy por encima de la media nacional.

Factura de pago a CAMMESA que blanque a cuánto compra la CEB el kilowatt hora

En tiempos de crisis, que el país transita acosado por los tarifazos aplicados por el Gobierno nacional a servicios esenciales como la luz o el gas, el margen de ganancias de la Cooperativa por la compraventa de la energía es, sino ilegal, probablemente abusivo.

La conclusión surge del análisis de los informes mensuales que CAMMESA publica en su sitio web (pueden descargarse libremente de http://portalweb.cammesa.com/memnet1/Pages/descargas.aspx ), y que contienen el precio al que la compañía vende el kilowatt hora a las distribuidoras como la CEB.

Tomando como referencia el consumo de un usuario categoría TI (residencial), en marzo CAMMESA comercializó a 2,081 pesos el kilowatt hora y la CEB se los cobró a sus usuarios de esta categoría 3,832 pesos, obteniendo así un margen de ganancia de 84,14%,

En abril el sobrecargo fue del 86,44%. CAMMESA facturó a 2,072 pesos el kilowatt hora y la CEB lo vendió a 3,864 pesos.

En mayo el precio mayorista subió a 2,113 pesos por kilowatt hora y la CEB se los vendió a sus asociados a 4,301 pesos. Es decir, con un sobrecargo -margen de ganancias para la Cooperativa- del 103,46%. Por último, en junio, la CEB recargó, al precio mayorista -2,216 pesos por Kw- más del 110%.

Ese margen de ganancias que obtiene la CEB permanece confuso para la mayoría de los asociados.

La explicación de la Cooperativa para semejante margen entre el valor al que compra y al que vende, es simple: el sistema energético global no es sostenible, y lo que otras compañías de distribución como EDERSA (Río Negro) y EPEN (Neuquén) financian adeudando cifras millonarias a CAMMESA, la CEB lo resuelve aumentando el VAD. Es decir que la distribuidora de Bariloche financia los desequilibrios del sistema y de su propio funcionamiento, recargando la factura de los 51 mil asociados.

 

Odiosas comparaciones

 

Las cooperativas son consideradas empresas de la economía social. Su fin exclusivo no es el lucro sino la promoción de la actividad cooperativa y la producción de bienes y la prestación de servicios vinculados al desarrollo sustentable. Por ese motivo llama la atención el alto costo de la energía eléctrica en Bariloche, y más aún cuando este se compone con cargos que bien pueden considerarse abusivos para cualquier actividad comercial.

O, en todo caso, la Cooperativa de Electricidad Bariloche habrá de explicar a sus asociados que presta un servicio caro -superior a la media- y a qué destina estas ganancias.

Los asociados (la CEB declaró 50.901 conexiones activas en su ejercicio contable de junio de 2018) no conocen cuál es el destino del porcentaje añadido -y creciente- al costo real de la energía. Tampoco se explica por qué la CEB disimula en sus facturas el costo del kilowatt hora comprado a CAMMESA, y presenta un valor con un más que amplio margen de ganancias incorporado.

CEB al tope en el precio de la energía de las distribuidoras regionales

La estructura de costos de la CEB y su cuadro tarifario constituyen documentación obligatoria que la empresa debe presentar al EPRE, que es el ente de control que autoriza el valor final que se les cobrará a los usuarios del sistema. El EPRE determina si corresponde o no y en qué medida la actualización de tarifas.

Del mismo modo el EPRE conoce el precio al que la CEB adquiere la energía en el mercado mayorista; vale decir, que este órgano de control provincial sabe de sobra que la cooperativa duplica el valor del kilowatt hora que les cobra a sus asociados, le consta el margen de más del 100% de ganancias que la empresa obtiene y, de más está decir, lo permite.

Para establecer un punto de comparación, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la distribuidora Edesur -al igual que la CEB- suma un porcentaje al valor del kilowatt hora que le adquiere a CAMMESA, pero en ese caso ronda el 50% (3,114 pesos en las facturas correspondientes a junio).

Algo similar ocurre con EDERSA, la prestadora en Río Negro. La facturación en ese caso es bimestral. El valor añadido al kilowatt hora mayorista para el período mayo-julio para un consumo residencial monofásico es de 3,482 pesos (contra los 4,301 pesos de la CEB).

 

Inflación CEB

 

En la imagen que ilustra estos párrafos se observa el importe facturado por la CEB (Cargos Fijos y Variables) sin impuestos ni “otros conceptos” para un consumo mensual de 182 Kwh: 1.063,46 pesos.

Para tener una referencia, la Fundación para el Desarrollo Eléctrico Argentino (FUNDELEC) ofrece una comparativa elaborada sobre “La composición y la dispersión tarifaria en Argentina. Informe técnico (febrero 2019)”. El estudio toma como base un consumo facturado de 300Kwh en distintas provincias.

El resultado es un ranking que encabeza EPEC, la empresa eléctrica cordobesa, que facturó por cargos fijos y variables en aquel mes 1.581 pesos en ese ítem.

En el otro extremo aparece EDERSA, la provincial rionegrina, que por 300 Kwh facturó en Febrero 642 pesos. EDESUR (CABA y GBA), facturó 851,41 pesos; EDEMSA (Mendoza) 1.013,54 pesos; EDELAP (La Plata y Gran La Plata) 1.140,67 pesos; EDESAL (San Luis) 968,23 pesos. Por tomar algunos ejemplos.

En Bariloche, la CEB facturó para febrero -estimativamente- 1.032 pesos por el consumo de 300 Kwh. Un poco por encima de la mitad de la tabla general.

En junio, sin embargo, por ese mismo consumo, la Cooperativa facturó 1.752,95 (importe aproximado). Es decir, un aumento del 69% en solo 4 meses.

El comparado es un valor “puro”, dato equiparable al de otras prestadoras, y no el importe final de la factura a la cual la CEB le adosa otros conceptos descritos en el “Talón B”, para lo cual habría que confeccionar otro ránking.

Precisamente sobre esos otros conceptos En estos días publicará este miércoles una segunda nota sobre el valor de la energía en la ciudad, enfocado en el “talón B” de la factura de la CEB y la utilización de uno de sus ítems como herramienta para compensar los desequilibrios de funcionamiento de la “Cooperativa de todos”.