# COOPERATIVA DE ELECTRICIDAD BARILOCHE

Talón B: El déficit que pagan los usuarios

La Cooperativa de Electricidad Bariloche (CEB) impone a los “asociados” más de un 110 por ciento de aumento sobre el costo de la energía que compra. Pero además compensa sus propios desequilibrios aumentando el porcentaje del ítem “Aporte Beneficio 0 CEB”.

25/07/2019
Bariloche

 

Miles de barilochenses, “asociados” compulsivamente a la Cooperativa de Electricidad Bariloche (CEB) -único prestador de la distribución de la energía eléctrica en la ciudad- recibieron, en los últimos meses, importantes aumentos en sus facturas de luz. De 800 a 4.500 pesos; de 1.200 a más de 8 mil, según el registro de lectores que se comunicaron con este medio.

Tal como explicó En estos días, la CEB aplica un incremento superior al 110 por ciento sobre el valor del kilowatt hora que compra en el mercado mayorista (CAMMESA). Esa diferencia entre el precio al que compra (unos 2,22 pesos el kilowatt hora) y al que vende a los usuarios (más de 4,5 pesos), sumado al costo fijo, conforman el denominado VAD, Valor Agregado de Distribución.

Ver nota relacionadaFacturas de luz: los costos y ganancias que oculta la CEB

Si bien es cierto que el costo mayorista de la electricidad -generación y transporte- en los últimos meses ha aumentado más que el VAD, la CEB es la distribuidora de la región que mayor porcentaje aplica sobre el valor del kilowatt hora al que compra.

Pero además, sobre ese costo final del kilowatt hora que la “Cooperativa de todos” cobra a los usuarios, aplica otros conceptos incluidos en el “Talón B” de la factura.

Se trata de conceptos que el Ente Provincial Regulador de la Energía (EPRE) no autoriza a incorporar a la factura, pero que avala acríticamente que se cobre en un talón paralelo.

Así, en la mitad física de la factura se detalla el costo del servicio de sepelios; el de saneamiento; el correspondiente al Sistema Municipal de Bomberos Voluntarios (Simbov); y dos ítems que aplican porcentajes sobre el valor del consumo eléctrico: “Fideicomiso infraestructura CEB” y “Aporte Beneficio 0 CEB”.

El primero de esos dos conceptos equivale al 25 por ciento del consumo eléctrico y el segundo al 20. Sin embargo, el porcentaje a aplicar sobre la factura -es decir, lo que tienen que pagar los asociados- es móvil, y está atado al déficit de carácter corriente que mes a mes tiene la CEB.

La Cooperativa no puede equilibrar su cuentas, y a pesar que vende un 110 por ciento más cara la energía en relación al valor al que la compra, en mayo, por caso, tuvo un déficit de unos 5 millones de pesos.

Así se refleja en los balances que la Gerencia General de la empresa publica en la web; pero que el Consejo de Administración no blanquea en sus habituales comunicaciones a los “asociados”.

"Aportes" porcentuales del Talón B

El Gerente de la CEB, Federico Lutz, admitió a En estos días que ese déficit corriente de la ecuación compra-venta de energía, lo pagan los usuarios a partir de la aplicación de un porcentaje móvil del ítem “Aporte Beneficio 0 CEB”.

En estos días: La ecuación energía es deficitaria, hace un par de meses en unos 5 millones de pesos. ¿Cómo se financia?

Federico Lutz: Con el 25 por ciento de Obra de Fideicomiso y 20 por ciento de Beneficio 0.

En estos días: ¿Qué es Aporte Beneficio 0?

Federico Lutz: Son los aportes a los déficit de carácter corriente que tiene la empresa.

En estos días: ¿Es decir que los asociados están pagando la tarifa y financiando el déficit corriente de la empresa?

Federico Lutz: Exacto.

En estos días: ¿Este porcentaje varía en función del déficit corriente del mes anterior, o es fijo?

Federico Lutz: Varía. Estos números están hechos para garantizar el equilibrio. Se presenta un resultado a la Comisión de Seguimiento de Aportes, con, por ejemplo, los ingresos de mayo, por 110 millones, y los egresos por 128. Es decir que necesito 18 millones (para financiar el déficit). De esos 18 millones algunos corresponden a obras de infraestructura, otra a inversiones de bienes de uso, y dependiendo de qué se trate aumentamos o subimos uno u otro, en función de la autorización de la asamblea.

En estos días: Es decir que el porcentaje es móvil en función del monto del déficit de la Cooperativa.

Federico Lutz: Es móvil.

En las últimas semanas, según informó el diario Río Negro, la dirección de Cooperativas y Mutuales rionegrina exigió Ente Regulador (EPRE) la presentación de un informe sobre los cargos facturados por sobre el correspondiente a la prestación del servicio de energía.

Entre los ítems cuestionados figura el denominado “Fideicomiso infraestructura CEB”, que suma otro 20 por ciento relativo al valor de la energía.

Sobre ese cargo, este medio denunció hace más de un año que se trataba de una imputación abstracta. La Cooperativa incluye ahí obras de ampliación de infraestructura ya proyectadas junto a otras que no existen, pero que presume tendrá que concretar en el futuro.

Federico Lutz, Gerente General de la CEB

Estudios técnicos de la empresa prevén aumentos de demanda y estiman el costo de los nuevos desarrollos. Lo que no se aclara, y que quedó en evidencia luego de la publicación de documentos reservados de la CEB a los que accedió En Estos Días, es que hay obras incluidas en el fideicomiso cuya factibilidad es remota, como el caso del desarrollo inmobiliario pretendido por la empresa CAPSA en el cerro Catedral y su derivado beneficio al cerro San Martín, intención sobre la cual pesa una medida cautelar confirmada por el Superior Tribunal de Justicia de la provincia, y que bien podría ser que nunca se realice. Sin embargo la CEB les cobra a los asociados desde 2017 un cargo por este extraño concepto.

Ver nota relacionada: Cerro Catedral: en la CEB ya lo sabían

 

Facturas chinas

 

A este panorama debe sumarse las complejidades de lectura que ofrece la factura enviada por la CEB a los usuarios. Como todos los usuarios del servicio saben, la factura se compone de dos partes o talones, A y B.

En la parte A se detallan los cargos por el consumo de energía, el cual está compuesto por un ítem denominado “Cargo Variable”, resultando su valor proporcional al costo del kWh que la CEB cobra al usuario, y a los kWh consumidos en el mes; un ítem denominado “Cargo Fijo”, que también ha ido aumentando considerablemente en los últimos meses; y “tasas e impuestos”.

Un usuario desprevenido podría tender a pensar al leer esa descripción, que el “Cargo Variable” es el ítem correspondiente al costo mayorista, y que el “Cargo Fijo” está asociado al VAD. Nada más alejado de la realidad.

La letra chica de este cálculo se deduce de la Resolución 440 del EPRE, que es citada en las facturas de los consumidores. Es allí donde puede apreciarse que el estudio tarifario, que concluye en el cálculo de la Tarifa a Usuario Final (TUF), está basado en el modelo de los “Costos de funcionamiento de una Empresa Eficiente”.

Esa pretendida eficiencia, tal como quedó expresada en esta nota, incluye que los usuarios financien mes a mes el déficit corriente de la empresa.

Como se dijo, por otro lado el Talón B de la factura incluye todos aquellos cargos que el Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) no le permite a la CEB incluir asociados al valor facturado por el servicio de provisión de energía eléctrica. Ítems por los que históricamente han protestado los usuarios.

 

¿Qué se paga?

 

Días atrás la CEB hizo pública su repentina preocupación por “el impacto de la boleta de luz”. Institucionalmente se informó en esa ocasión que estaba en curso un proceso de revisión del Talón B de la factura eléctrica (descrito más arriba), creando la expectativa de una reducción (no la totalidad, se entiende) de ese componente que significa el 45 por ciento del valor del consumo.

No solo no se mencionan el costo real de la energía y el porcentaje que le añade la CEB -que lo duplica-, además evita una vez más esclarecer ese llamativo margen de ganancias. Nada se dice del talón A de la factura.

En números redondos, la CEB adquiere el kilowatt a 2,22 pesos y le suma otros 2,50 pesos, por cada kilowatt hora que le factura a sus asociados, es decir, por 51 mil.

De acuerdo a datos de la secretaría de Energía de la Nación, el 70 por ciento de los usuarios residenciales consumen un promedio de 180 Kw/hora mensuales. La cuenta no estima las fuertes variaciones estacionales, pero ofrece una clara idea de las ganancias limpias de la Cooperativa.

¿Qué pagan entonces los “asociados”? Pagan a la CEB el costo real de la energía por kilowatt consumido, más el margen de ganancia superior al 110 por ciento que le aplica la empresa. Pagan el Valor Agregado de Distribución (costos operativos de la empresa), tasas e impuestos. También pagan todos los componentes que la Cooperativa adosa a la factura en el talón B (admitidos por el EPRE) y que emplea (excepto el servicio de saneamiento) como fuente de financiamiento, con sus correspondientes impuestos. Y pagan además el déficit corriente de la empresa. Demasiado para los golpeados bolsillos barilochenses.