Supermercadistas no lograron frenar la prohibición de venta de golosinas en las caja

La entidad nacional que los nuclea consideró “arbitrario e irracional” el proyecto que hoy se transformó en Ley en Río Negro. Consideraron que atenta contra el libre comercio de un sector que sólo vende el 10 por ciento de esos productos, por lo que la medida “va a tener nula incidencia”. La norma busca promover hábitos alimentarios saludables.

02/08/2019
Río Negro

 

El proyecto del Legislador Leandro Lescano llegó a la sesión de la Legislatura habiendo sido aprobado en primera vuelta, y fue ratificado este viernes en el Parlamente rionegrino. Su objetivo es regular la oferta de golosinas y bebidas azucaradas en los supermercados e hipermercados de la provincia, limitando la exhibición de estos productos a tres metros de las cajas registradoras, puertas de acceso y salida, donde suele registrarse la “compra por impulso”.

El legislador de JSRN comprendió que la medida –apoyada por referentes de pediatría del Hospital Zonal Ramón Carrillo- promoverá la reducción del consumo de azúcar, que trae aparejado grandes consecuencias en la salud, como enfermedades cardiovasculares, colesterol, diabetes, etc.

La Asociación de Supermercados Unidos había requerido la revisión de la decisión para evitar su sanción en segunda vuelta. “Vulnera garantías constitucionales tales como libertad de comercio, derecho de la propiedad e igualdad ante la ley” y “se excede en el ejercicio de las competencias legislativas de las provincias, atentando contra el principio de jerarquía de leyes”, advirtió su director ejecutivo, Juan Carlos Vasco Martínez.

Los supermercadistas señalaron que el derecho comercial debe ser legislado en el Congreso, ya que -entienden- reglamentar la forma de exhibir los productos a la venta y la variedad de productos atenta contra la libertad de comercio.

“Es obvio que no se va a obtener el fin pretendido por la norma disponiendo la prohibición de la ubicación de los productos en las proximidades y/o en la línea de cajas”, dijeron. Específicamente sobre las golosinas, y en base a estadísticas de la consultora Nielsen, informaron que en 2018 los supermercados vendieron el 10 por ciento del total, mientras que los autoservicios el 8 por ciento, los almacenes el 26 por ciento y los quiscos el 56 por ciento.

“Ello pone de manifiesto lo arbitrario e irracional de pretender restringir el derecho al libre comercio y también es cabal indicador del modo en que se ve afectada la garantía constitucional de igualdad ante la ley, por cuanto sólo opera sobre quienes tienen una participación minoritaria en el mercado”.

Añadieron, luego, que si lo que se pretende impedir es la denominada “compra por impulso”, el estímulo de la proximidad del producto “se recibe con mayor intensidad en un quisco que en las líneas de caja de un supermercado”. Además, afirmaron que es “abrumadoramente menor” la circulación de niños y niñas.

Desde ASU expresaron ser conscientes de la magnitud del problema que se pretende atacar, pero cuestionaron que la solución impulsada por Lescano “no pasa de ser una acción de sobrerepresentación simbólica que no se corresponde con la materialidad de las relaciones de consumo, cuyo resultado, finalmente, va a tener una nula incidencia a cambio de causar una injustificada restricción de derechos de un limitado sector del comercio”.

En la sesión de este viernes, los Legisladores ratificaron la potestad, argumentaron que no se trata de una regulación del derecho comercial, sino una política que aborda una problemática de salud pública, convirtiendo en Ley el proyecto.