Nada que festejar

Se cumplió un año del rechazo del Senado al proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. En Viedma, las mujeres recordaron que el pañuelo verde no se guarda y la lucha continúa.

09/08/2019
Viedma

 

El 8 de agosto del 2018, el Senado de la Nación rechazó por mayoría la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo que había obtenido media sanción en la Cámara de Diputados dos meses antes.

Ese 8 de agosto quedó marcado en el calendario de los argentinos un debate que, lejos de apagarse, continúa encendiendo pasiones que decantan en reclamos y luchas. Las mujeres que se abanderaron con el pañuelo verde, se reunieron un año después para alzar la voz y recordar que la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito sigue vigente. La consigna generalizada fue “la clandestinidad no se festeja”.

 

En Viedma, el Frente Verde -compuesto por una decena de agrupaciones feministas-, se convocó en Plaza Alsina, frente a la Catedral, donde realizaron una intervención artística para resaltar que “las mujeres en este país siguen muriendo en la clandestinidad, y las decisiones sobre su cuerpo son criminalizadas”.

“En el último año, lo que cambió es que cada vez es más visible que el Estado abandona a las personas con capacidad de gestar, dejándolas en la clandestinidad, el miedo, los prejuicios y la condena social. Ahora es visible, lo podemos gritar”, dijo Bárbara Donoso, integrante de la colectiva Rosita Salvaje, socorristas en red.

Aquella madrugada fría y lluviosa del 8 de agosto, las mujeres que defienden el derecho a decidir, aun sabiendo que el resultado de la votación sería negativo, esperaron pacientes en las puertas del Congreso de la Nación y la misma escena se repitió en todas las ciudades del país. Un grupo de 38 senadores, con un discurso conservador y religioso, con pasajes tragicómicos, negó la ampliación de un derecho.

 

“Esta es una necesidad y un reclamo legítimo”, resaltó Donoso y aseguró que el proyecto de Ley, que se volvió a presentar este año, está “cajoneado” en el marco de las elecciones nacionales. “De todas maneras el panorama no es muy alentador, porque la integración de la Cámara no sufrió ninguna modificación. Ahora nos preparamos para un 2020 con esta Ley a favor. Mientras tanto seguimos en las calles”.

En Río Negro, los cinco representantes de la Cámara de Diputados -María Emilia Soria, Sergio Wisky, Lorena Matzen, Martín Doñate y Silvia Horne- dieron su voto favorable al proyecto. En la Cámara de Senadores, Miguel Pichetto y Magdalena Odarda acompañaron a la marea verde en su reclamo, y solamente la senadora Silvina García Larraburu se opuso.

Precisamente, la barilochense intentará su reelección en los comicios legislativos nacionales de octubre por el Frente de Todos, lo cual dispara contradicciones internas en algunas agrupaciones feministas.

“Muchos políticos han aprovechado este movimiento y este reclamo para hacer uso en sus campañas. Sabemos que dentro de un mismo partido hay varias posiciones encontradas y esperemos que quienes se han manifestado a favor de este proyecto de Ley lo sostengan el día que se trate”, planteó Donoso. 

¿Cómo se resuelve esa contradicción? “Cada uno sabe cómo defender su derecho y para eso está la democracia. A modo personal, creo que en las condiciones actuales (el Gobierno nacional) vulnera todos nuestros derechos, a la vivienda, salud, educación, han avasallado incluso el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos. Esta es una elección para votar realmente a conciencia”, concluyó la socorrista.