# ENTREVISTA CON MÓNICA ROQUÉ

“El neoliberalismo ha logrado que las personas mayores ya no tengan futuro”

Ex Directora Nacional de Políticas para Adultos Mayores entre 2002 y 2015, hoy presidenta de la Asociación Latinoamericana de Gerontología Comunitaria, Mónica Roqué, analiza que el neoliberalismo aliado al FMI ha impuesto la idea de que la vejez es un problema: “Pretenden una expectativa de vida más corta”, dice.

13/08/2019

Mónica Roqué

Días atrás el candidato a presidente de la Nación, Alberto Fernández, volvió a poner el tema en agenda y adelantó una de las primeras medidas de Gobierno que tomará de resultar electo en octubre: devolverles a los jubilados los medicamentos que recibían gratis a través del PAMI, y que el gobierno de Cambiemos les quitó. “Es mentira que no se puede”, aseguró Fernández.

La situación de las personas mayores luego de tres años y medio de neoliberalismo es dramática. La pérdida de poder adquisitivo de los haberes jubilatorios durante el gobierno de Macri ha llevado a la Argentina de ser el país que tenía la jubilación mínima más alta de Latinoamérica a tener una de las más bajas.

“La inflación en general, que afecta a todos los órdenes de la vida, pero en especial la que aplica a medicamentos, provoca que las personas mayores hoy no puedan pagarlos y estén padeciendo una situación de salud gravísima, porque además el PAMI les quitó la entrega gratuita de remedios. La consecuencia es evidente: han aumentado el agravamiento de las patologías, la discapacidad y la mortalidad”, señala Mónica Roqué.

En Estos Días: Usted se refiere a la vejez como receptora de un acervo cultural. Desde el título de uno de sus textos, “Un mundo envejecido es un mundo mejor”, hace referencia a la “riqueza y sabiduría que da la experiencia de las personas mayores a favor del desarrollo de la comunidad”, y asegura que incluso tiene un efecto concreto como la disminución del analfabetismo en la Argentina. Usted destaca una  baja drástica del 6% que registró el Censo Nacional 2001, a  solo el 1,5% en varones y 2,8% en mujeres que no leen ni escriben, de acuerdo a la Encuesta Permanente de Hogares en 2011, y esto lo vincula a las políticas públicas dirigidas a la vejez durante esa década.

Mónica Roqué: Claro, hay una connotación peyorativa en ser viejo, pero la opción a envejecer es la muerte. Lo primero que hay que decir es que los órganos del cuerpo humano comienzan a envejecer a los 25 años. Es decir, que a los 25 años comienza el declive; pero esto no significa que a partir de los 26 una deja de ser una persona activa, productiva e inserta en la comunidad. Hay que comprender que el envejecimiento es un proceso. Y luego, además, que llegar a la categoría de “adulto mayor” (60 años) no es hoy lo mismo que hace 50 años atrás, cuando la esperanza de vida era de 20 años menos respecto de la que tenemos ahora. Una mujer argentina tiene una expectativa de vida de 80 años, y un varón de 74. Quien cumple 60 años, tiene ahora una expectativa de vida promedio de 22 a 25 años. Esto significa un tiempo vital mayor que el de otros segmentos, como los que incluyen infancia y adolescencia.

En Estos Días: Ese acervo cultural que usted menciona, sospecho que no tiene que ver solo con la acumulación de experiencia.

Mónica Roqué: Tiene que ver también con la circunstancia de una sociedad neoliberal que es la que provoca que primen los jóvenes, fundamentalmente varones, productivos -en el sentido de la producción capitalista-; una sociedad además machista y patriarcal. Esto implica que socialmente las mujeres envejecemos antes que los varones. Una mujer a los 40 años deja de ser un objeto de deseo, en términos de esta sociedad en la que vivimos; es producto del descarte de la sociedad y de la mirada masculina. En cambio un hombre de esa edad, “tiene experiencia”, se dice; comienza a ser deseable: una mujer que tiene canas es vieja; un hombre que tiene canas es atractivo. Esto es algo que tiene que ver con la idiosincrasia y con la política. El varón en esa edad está en una etapa productiva desde el punto de vista del consumismo. Porque una persona mayor, también produce conocimiento, experiencia, y demás cuestiones pero que, claro, no son las valoradas en el mundo capitalista.

 

En Estos Días: Es interesante el concepto de “envejecimiento social” que señala en relación a la mujer.

Mónica Roqué: Nuestra expectativa de vida es de unos 6 a 7 años mayor que la de los varones, pero vivimos también con mayor discapacidad. Nosotras no nos morimos de enfermedades agudas como mueren los varones; sobrevivimos, pero con mayor discapacidad. El tema, para la mujer, no es solo llegar a la vejez, sino además, en qué condiciones llegamos a la vejez. Por eso en este punto es central tener políticas públicas con perspectiva de género, porque las mujeres llegamos, como digo, soportando más enfermedades. También llegamos muchas veces viudas, a consecuencia de esa mayor expectativa de vida y, al ser viudas, entonces llegamos también empobrecidas, porque quien trae el principal recurso económico en una sociedad machista es el varón. Esto en la generalidad de los casos. Argentina, afortunadamente durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner se convirtió en uno de los países del mundo donde las mujeres tienen la mayor cobertura en jubilación. Esto es, que se equiparó a la de los hombres, con un 97% de cobertura. Eso es algo que no sucede en la mayoría de los países, donde las mujeres no acceden a la jubilación, porque las mujeres tenemos al trabajo no remunerado como principal actividad, o los trabajos informales. Es muy bajo el porcentaje de mujeres que pueden acceder a trabajos formales, y cuando lo logran, por ejemplo acá, en Argentina, la brecha salarial entre mujeres y varones es del 26%. Las mujeres siempre ganan menos. Y entonces, cuando llegamos a la vejez, lo que mayoritariamente tenemos es una jubilación mínima. En números: el 67% de las mujeres que tienen una jubilación, tienen la mínima; en tanto entre los varones, solo el 45% tiene la mínima. Entonces a eso le sumamos la viudez, la soledad, las enfermedades crónicas y la falta de cobertura socio sanitaria, y el resultado es que las mujeres envejecemos en peores condiciones.

En Estos Días: Yendo a la situación actual de los jubilados, me refiero puntualmente a aquellos que han perdido el acceso a los medicamentos gratuitos que les proveía el PAMI, ¿cuál es su evaluación?

Mónica Roqué: Si uno va hoy, en este instante a los registros del PAMI, son aproximadamente 900 mil jubilados los que dejaron de recibir sus medicamentos gratuitos. Nosotros estimamos que han de ser muchos más, porque las condiciones para poder obtener el 100 por ciento de la medicación gratuita son bastante perversas para quien ha llegado a esa situación. Hoy el 80% de los jubilados cobra menos de 20 mil pesos, y el 60% de los jubilados cobra la mínima o menos (menos de 11 mil pesos). Hoy, según el PAMI, de los 2 millones que recibían medicación gratuita hasta 2015, lo están recibiendo solo un millón cien mil jubilados. De modo que imaginemos a esas 900 mil personas, que no solo dejaron de recibir medicación, sino que en muchos casos tiene que pagar el 854% de inflación, que fue lo que aumentó, por ejemplo, un anticoagulante de primera elección que se emplea para evitar los accidentes cerebro vasculares. Es evidente que no lo pueden comprar. El valor de venta al público de un hipertensivo hoy es de 1.967 pesos. Tratemos de imaginar cómo puede hacer un jubilado con un haber de 11 mil pesos.

“La primera causa de muerte de las personas mayores son las enfermedades del sistema circulatorio, le siguen en importancia los tumores y las enfermedades del sistema respiratorio. La prevalencia de las primeras es algo mayor entre las mujeres que entre los varones, en tanto que se da una prevalencia inversa (mayor entre los varones) en los tumores. Las principales causas de muerte y discapacidad en las mujeres mayores son las enfermedades coronarias y el ACV, que provocan cerca del 60% de las defunciones”.

 

En Estos Días: Los medicamentos son un elemento central para el grupo etario al que usted se refiere, pero además hay un contexto agresivo en todo sentido; quiero decir, además hay que comer.

Mónica Roqué: Bueno, en cuanto a los medicamentos también ocurre algo que es gravísimo, y es que el precio depende en mucho del dólar, porque son fabricados por laboratorios extranjeros. Cuando se provocan estas corridas, quién sabe a dónde pueden ir a parar nuevamente los precios. Y después sí, la electricidad aumentó a 2018 un 1.465%, el gas un 1.261%, el agua un 956%. Por su parte, las jubilaciones aumentaron un 200% en tres años y medio. Perdieron en cuanto a poder adquisitivo un 20%; pero si se contrasta con la canasta alimentaria, la pérdida fue de un 60% de poder adquisitivo. Una persona mayor hoy no puede pagar la medicación, no puede pagar la alimentación básica, no puede pagar las expensas…la situación es gravísima.

Lo que ocurre con el neoliberalismo es un tipo de discriminación que se denomina “viejismo”; una discriminación por edad con la que la sociedad connota negativamente a las personas mayores. Dejan de considerar que una persona mayor es aquella que tiene 60 años o más, faltando a ese punto que es una consideración de la Convención Interamericana que protege los Derechos Humanos de las personas mayores, y ratificada en Argentina en 2017 con la Ley 27.360. Eso no debe ocurrir, una persona no es lo que a mí se me ocurre que es, sino que es, debe ser, lo que dicen las leyes y convenciones.

En Estos Días: Con base en este contexto que describe, la llevo entonces al tema Políticas Públicas, es decir, ¿cómo se hace para avanzar en la restauración del sistema?

Mónica Roqué: Bueno, el candidato a presidente de la Nación, Alberto Fernández, planteó dos cosas fundamentales, el aumento del 20% de las jubilaciones para devolver a los jubilados el poder adquisitivo que tenían en 2015, y la entrega de medicación gratuita para las enfermedades prevalentes para todas las personas mayores. Eso es fundamental, es el piso mínimo que tenemos que comprender para que las personas puedan tener una vida con dignidad y calidad. Después sí, hay que entrar en servicios específicos como pueden ser aquellas personas que necesitan acompañamiento para las actividades de la vida diaria porque tienen algún proceso de fragilidad o dependencia. No significa que se trate de alguien que no puede desenvolverse, sino de alguien que necesita acompañamiento para algún tipo de actividad en su casa. Para eso nosotros implementamos el Programa Nacional de Cuidador Domiciliario, para el que habíamos formado 45 mil cuidadores. Eso es algo que hoy ha sido desfinanciado y precarizado. Nosotros estamos comprometidos en tener un servicio nacional de cuidados que implica todo lo que pueda requerir la atención en domicilio, la asistencia, la atención en centros de día y la atención en residencias especializadas. De modo que estamos trabajando en un proyecto de Ley que reglamente todos estos servicios que son específicos para personas mayores.

Hoy sucede que el neoliberalismo regional, además alineado al Fondo Monetario Internacional, ha logrado que las personas mayores no tengan ningún futuro en nuestros países. El FMI ha dicho claramente que la vejez es un problema. Lo que pretenden es que la gente no llegue a envejecer, que tenga una expectativa de vida corta. Cuando en realidad la vejez no es un problema sino una solución, como ocurre en los países nórdicos u otros países europeos. Es sencillo: la vejez es una solución porque significa que si llegamos a la vejez es porque hemos disminuido la mortalidad infantil, la materna, la adolescente con sus problemáticas, y la mortalidad en los adultos, y hemos logrado una mejor calidad de vida para nuestra población.

 

Mónica Roqué es Médica Cirujana, Magister en Administración de Servicios de Salud y Seguridad Social con Especialización en Tercera Edad y Discapacitados, OISS, UNLM. Magister en Dirección y Gestión en Sistemas de Seguridad Social. Universidad de Alcalá, España. Directora Nacional de Políticas para Adultos Mayores, de la SENNAF-Ministerio de Desarrollo Social. Coordinadora General del Plan Nacional de las Personas Mayores. Presidenta de la delegación Argentina ante ONU y OEA en el grupo de trabajo sobre la convención de derechos humanos para las personas mayores. Secretaria Ejecutiva del Consejo Federal de Mayores, Responsable Nacional del Proyecto Observatorio de Mayores. Directora de la carrera de posgrado Especialización en Gerontología Comunitaria e Institucional, de la Facultad de Psicología de Mar del Plata.