Viva la muerte

“Soria decía ‘mi mujer me va a matar’, y lo mató”. Risas de un auditorio de Ceos y funcionarios coronan el último exabrupto necrófilo de Elisa Carrió. Fue uno más de una serie de dichos de la líder de Juntos por el Cambio que recuerdan aquel grito que resonó en el paraninfo de la Universidad de Salamanca, en 1936, “¡Viva la muerte!”.

18/08/2019
Nacional
Santiago Rey

Carrió y Millán Astray, unidos por la exaltación de la muerte

12 de octubre de 1936, Universidad de Salamanca, España.

15 de agosto de 2019, Centro Cultural Kirchner, Buenos Aires.

Un hilo sólido que soporta el paso de la historia une ambos lugares y fechas. La exaltación de la muerte en boca de un General fascista español; su utilización política en búsqueda de capital electoral, en los labios de una dirigente oficialista argentina.

José Millán Astray, General nacionalista, creador de la Legión española, ladero de Francisco Franco; el primero. Elisa Carrió, ex Diputada, dirigente clave en el entramado de la alianza Cambiemos; la segunda.

El primer “Día de la Raza” posterior al intento de golpe de Estado que partió en dos a España, en julio de 1936, la Universidad de Salamanca organizó una celebración de la que serían parte generales, uniformados variopinto, legionarios, falangistas y fascistas. Y Miguel de Unamuno, filósofo, escritor, y Rector de aquella Universidad, quien inicialmente apoyó el golpe franquista para luego virar hacia una mirada crítica. El protagonista central del cónclave sería el General, manco y tuerto producto de las heridas de guerra, Millán Astray.

El primer cónclave político posterior a las PASO de agosto de 2019, en Buenos Aires, el Gobierno nacional organizó un retiro televisado, una puesta en escena para intentar demostrar una situación de fortaleza política que las urnas negaron. Lo presidió Mauricio Macri. Pero la protagonista central sería la ex Diputada, de lengua hiriente, Elisa Carrió.

El entusiasmo fascista en el paraninfo de la Universidad de Salamanca, la celebración del inicio de una guerra que duraría tres años, envalentonó a un uniformado que gritó “¡Viva la muerte!”.

Miguel de Unamuno se levantó de su silla y dijo: “Ahora acabo de oír el necrófilo e insensato grito: “Viva la muerte!” (...) El general Millán Astray es un inválido. Es un inválido de guerra. También lo fue Cervantes. Pero desgraciadamente, en España hay actualmente demasiados mutilados. Y, si Dios no nos ayuda, pronto habrá muchísimos más. Me atormenta pensar que el general Millán Astray pudiera dictar las normas de la psicología de la masa”.

Según el relato del historiador Antony Beevor en su libro La Guerra Civil española, “llegado Unamuno a este punto, Millán Astray ya no pudo contener su ira por más tiempo. '¡Muera la inteligencia! ¡Viva la muerte!', gritó a pleno pulmón. Falangistas y militares echaron mano a sus pistolas y hasta el escolta del general apuntó su subfusil a la cabeza de Unamuno”.

Unamuno, saliendo de la Universidad de Salamanca

Paradojas de la historia, lo salvó la mujer de Franco, también presente en el auditorio.

Elisa Carrió recurre con frecuencia a la figura de la muerte. La banaliza, la exalta, la utiliza para buscar complicidades momentáneas y capital político, la instala en el debate electoral. Su uso la muestra tal cual es y piensa.

La última de las irrupciones de la muerte en la campaña, la volvió a tener como protagonista. El pasado 15 de agosto, en el Centro Cultural Kirchner -Néstor Kirchner, justamente alguien de cuyo fallecimiento Carrió dijo que “desde que murió duermo más tranquila”-, la ex Diputada utilizó la muerte en dos sentidos que pueden pensarse, inicialmente, antagónicos: promovió risas cuando recordó que “Soria decía ‘mi mujer me va a matar’, y lo mató”; y luego exaltó un sentimiento anti republicano al advertir: “A nosotros no nos van a sacar de Olivos los que nos quieren mover. Nos van a sacar muertos”.

Paradoja o hipocresía, lo dijo en nombre de la República.

Carrió: “Nos sacan muertos de Olivos”

Kirchner, Soria, no fueron los únicos destinatarios de las frases “necrófilas e insensatas”, diría Unamuno, de la dirigente oficialista.

Durante un viaje a Córdoba, dijo del ex Gobernador José Manuel De La Sota que “gracias a Dios se murió”.

Y mientras Santiago Maldonado permanecía desaparecido dijo que estaba congelado “como Walt Disney”.

Como dijo el filósofo español, “atormenta pensar” que alguien así “pudiera dictar las normas de la psicología de la masa”.

Algunos historiadores dudan que Unamuno haya utilizado exactamente esas palabras, ya que si bien el encuentro fue transmitido en vivo por radio, el filósofo habló lejos de un micrófono. Adjudican a un afán épico y literario la reconstrucción de lo sucedido en la Universidad de Salamanca. Incluso ponen entre signos de pregunta que Astray haya reiterado la frase “viva la muerte”, y en cambio se la adjudican exclusivamente a los legionarios, desde el fondo de la sala. Eran los gritos de un público alterado por la guerra, fanático, uniformado, y sin cámaras que lo registren.

Carrió dijo lo que dijo. No hay dudas. Su paso de stand up necrófilo e insensato quedó una y mil veces filmado. Un coro de Ceos, como legionarios, lo festejó con risas.