Marcharon contra el gatillo fácil en Bariloche

Un puñado de familiares y amigos de víctimas de las fuerzas de seguridad, junto con organizaciones de derechos humanos, sostuvieron el reclamo por justicia y el cese de los asesinatos estatales.

28/08/2019
Bariloche

 

Se cuentan por decenas en los últimos años y en Bariloche las víctimas del gatillo fácil y la violencia represiva del Estado. Familiares y amigos de esas víctimas, y militantes de organizaciones de derechos humanos se movilizaron en la ciudad este martes, en coincidencia con marchas similares en distintos puntos del país, para reclamar Justicia por cada uno de los casos, y el cese de la violencias de las fuerzas de seguridad.

Desde Onelli y Moreno hasta el Centro Cívico, los manifestantes cantaron que “se va a acabar esa costumbre de matar”, y gritaron los nombres de cada una de las víctimas del gatillo fácil.

 

Ya en la Sala de Prensa de la Municipalidad, los familiares directos tomaron la palabra.

Félix Marileo, padre de Nehuén, agradeció que su hijo “está presente” y salvó su vida de milagro. “El caso nuestro fue en el barrio 2 de Abril, en noviembre. A mi hijo le pegaron con la escopeta a dos metros de distancia, le hacieron perder un ojo, y le perjudicaron la vida para siempre”, relató Félix.

Dijo que la movilización es “un momento doloroso, aún más para los padres de nuestros pibes que se nos han ido”, y luego corrigió: “Que esta policía los ha ido, no se nos fueron, los fue la policía”, aclaró.

Félix agradeció “a los compañeros, a las organizaciones que están apoyando esta lucha” porque “uno se siente realmente acompañado y se hace más fuerte”.

Mencionó en ese sentido a la Multisectorial contra la Represión Policial y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH)

Carmen Curaqueo, mamá de Nicolás Carrasco, asesinado “en la represión policial de junio de 2010”, aseguró que la ciudad “quedó marcada” por aquellos hechos. “Quedó marcado tanto para los de (calle) Gallardo para abajo como para los negros del Alto como nos llaman a nosotros”.

“No puedo hablar de Nicolás porque por más que hayan pasado nueve años es triste hablar de mi hijo, y en estas marchas uno lo recuerda más. Es triste caminar por Onelli reclamando justicia por un hijo que ya no está y por la justicia que no tenemos”, explicó.

Carmen recordó que hace aproximadamente nueve meses la Justicia condenó a los policías involucrados en el asesinato, pero “fue favorable para nosotros solo en las palabras” porque “les dieron cuatro años a los miserables estos y la sentencia no está firme”.

“La bronca que me da es que yo a mi hijo no lo tengo, tardé ocho años para llegar al juicio para que les den cuatro años de miércoles, y están libre hasta que tengan sentencia firme. Un preso común tiene que pasar su proceso en cárcel, y éstos tiene privilegios hasta último momento”, se quejó.

La mamá de Nicolás Carrasco dijo que “el daño que nos hicieron no se va a reparar nunca” y valoró que “estas marchas son para que ninguna madre más tenga que pasar por lo que nosotros pasamos”.

En tanto, Graciela Salvo, mamá de Rafael Nahuel, también hizo uso de la palabra y explicó que “estamos acá porque nos ha tocado vivir que se nos fue nuestro hijo Rafita”.

Graciela Salvo

“Él se fue como un guerrero. Siempre estamos con mucho dolor. Lo único que quiero es que se haga Justicia porque tenía una vida por delante, tenía recién 22 años”, dijo.

Graciela contó que “el 15 de agosto (Rafael) cumplió 24 años recién, y hace un año y ocho meses que lo mataron y no tenemos ninguna resolución en la causa”.

“Así como (el Cabo Primero de Prefectura, Francisco Javier) Pintos llegó y disparó a sangre fría a mi hijo, lo fusiló por la espalda, queremos que esté preso, porque anda libre. Estaba con prisión preventiva y lo dejaron en libertad, cuando es un asesino que tiene que estar tras las rejas. No puede estar libre porque puede volver a matar a cualquier otro joven”, planteó Graciela.

Repasó que “reprimieron a la comunidad, vinieron los Albatros con la intención de matar a los de la comunidad, y fue Rafita, siempre me pregunto porqué fue él”.

Finalmente anticipó: “No voy a bajar los brazos hasta ver al asesino adelante de mi cara. Vamos a volver a salir a las calles a marchar por Rafael”.