# JUICIO POR EL FEMICIDIO DE SILVIA VÁZQUEZ COLQUE

"Ella estaba inmersa en una escalada de violencia”

La mujer está desaparecida desde el 4 de junio de 2017. La fiscalía intentará probar que su marido la mató y ocultó su cuerpo. La defensa asegura que se marchó por sus propios medios, a pesar de que no volvió a comunicarse con nadie de su entorno durante más de dos años.

02/10/2019
Viedma

Durante la primera jornada quedó expuesta la situación de violencia a la que era sometida la víctima

 

Durante la primera audiencia del juicio por el femicidio de Silvia Vázquez Colque, quedó en evidencia la situación de extrema violencia a la que la mujer era sometida por su pareja, Marcos Thola, quien hoy es el único imputado por femicidio.

En esta primera jornada se escucharon  los testimonios de la hermana de la víctima, Verónica Vásquez Colque - viajó desde Bolivia para esta audiencia-  y de Belén Fernández Barrientos, amiga de Silvia, quien denunció su desaparición. 

Ambas fueron citadas por la Fiscalía y la querella, representadas por Paula Rodriguez Frandsen y Favio Igoldi, respectivamente. Para la parte acusadora, el marco de violencia en el que vivía Silvia, explica que Marcos Thola la mató y desapareció su cuerpo.

Las dos testigos describieron distintos episodios que Silvia les había relatado, y que reflejan la violencia que sufría. Hablaron sobre las reiteradas oportunidades en las que la víctima les manifestó su deseo de dejar a su pareja, y también sobre el vínculo que la unía a sus cuatro hijos. Descartaron que la mujer fuera a marcharse sin ellos y que cortara por propia voluntad toda comunicación con familiares y amigos. 

Además Fernández Barrientos aseguró que intentó dos veces denunciar la desaparición pero que en la comisaría de la mujer del Barrio Lavalle en Viedma no le quisieron tomar la exposición, argumentando que Silvia había sido denunciada anteriormente por abandono de hogar, por su pareja.  

“Silvia me contaba que no quería estar más con Marcos, que se quería ir. Una vez él la golpeó y a los pocos días le compró el pasaje para que se vaya a Bolivia. Cuando se fue, la denunció, dijo que  se había llevado a los chicos. Eso no me lo contó ella, me lo dijeron en la comisaría cuando fui a hacer la denuncia”, dijo Fernández Barrientos. 

A su turno, Verónica Vázquez Colque relató que cuando Silvia y Marcos vivían en Potosí (de donde son oriundos) ella tenía que visitar a su hermana cuando él no estaba “porque no quería que entablara amistad conmigo. Si por algún motivo llegaba del trabajo y yo estaba en su casa me tenía que esconder”.

La situación no mejoró cuando llegaron a Argentina en 2012, por el contrario, años después, en enero de 2017, Marco encerró a Silvia en su habitación y la apuñaló, en presencia de sus hijos. La causa, caratulada inicialmente como intento de homicidio, fue luego degradada a “lesiones leves”. Marcos Thola estuvo detenido un tiempo y hasta que la justicia le impuso una restricción perimetral al hogar familiar, medida con la que no cumplió. 

Silvia Vázquez Colque  fue vista por última vez el 4 de junio de 2017 y Thola, a pesar de estar viviendo bajo el mismo techo, no hizo la denuncia por su desaparición. No obstante, en la comisaría y con asesoramiento  letrado, se excusó con una exposición en la cual aseguró que sus hijos estaban solos, y que por eso se levantó la medida judicial de restricción. 

Un mes y una semana después de la desaparición de Vázquez Colque, fue su amiga, Belén Fernández Barrientos, quien tras insistir logró radicar la denuncia que dio origen a la causa judicial. 

 

Estrategias de las partes

Antes de iniciar el debate, la defensa oficial de Marcos Thola, a cargo de Graciela Carriqueo y Juan José Alvarez Costa, intentó infructuosamente suspender el juicio en dos oportunidades, alegando que se atentaba contra el derecho de defensa del imputado. La primera vez porque a último momento se debió modificar el tribunal -la jueza Daniela Zágari,  designada originalmente se encuentra con licencia médica- y la segunda, por la falta de precisiones respecto al espacio físico y el método utilizado para asesinarla que expone la acusación de la fiscalía.    

En los alegatos iniciales la fiscal aseguró que a lo largo del debate probará que el homicidio -agravado por el vínculo y por mediar violencia de género según el tipo penal- fue cometido por Marcos Thola cuando Vázquez Colque le comunicó que pensaba irse con sus hijos e iniciar una nueva vida.

“Thola no sólo tiene antecedentes de violencia hacia Silvia sino que además fue el último que la vio con vida, y mintió sobre su desaparición. Esa noche salieron juntos y nunca más volvieron a verla. Ella estaba inmersa en una escalada de violencia”, aseguró Rodríguez Frandsen 

El fiscal Favio Igoldi sostuvo que el marco de violencia en el que vivía la víctima fue la motivación del crimen, un contexto de violencia que fue judicializado en los últimos años. “Silvia no abandonó a sus hijos”, señaló, literalmente la tierra se la tragó; no ha tenido la capacidad económica para estar en la clandestinidad. Acreditaremos que al no irse voluntariamente, Marcos nunca denunció la desaparición de su mujer”, advirtió.

Por su parte, la defensora del imputado dijo que su defendido “es un chivo expiatorio”, que no iba a cuestionar los antecedentes por violencia de género, pero que eso “no lo hace a Marcos el autor del delito que se le está enrostrando”. Lo describió como un hombre trabajador al que solo le interesa poder llevar adelante su familia y que durante la madrugada del 5 de junio de 2017, “vio como Silvia se iba de su casa, por sus propios medios”.

Las audiencias continuarán durante esta semana, y para el lunes 7 se esperan los alegatos finales. Luego el tribunal, integrado por los jueces Marcelo Álvarez,  Juan Brussino Kain y Adrian Dvorzak dictarán sentencia.