Bariloche a la Carta y el reclamo por la emergencia alimentaria, a pocos metros

Postal barilochense: Uno de los eventos turísticos más importante del año promociona la capacidad y calidad de la propuesta gastronómica de la ciudad. Paralelamente, las organizaciones sociales piden por más comida para los comedores y merenderos, y el oficialismo les niega recursos.

07/10/2019
Bariloche

Barioche a la Carta, edición 2018

En pocos metros, los extremos de una ciudad pudiente pero inequitativa: mientras en el Centro Cívico terminan los preparativos para la inauguración del Bariloche a la Carta, donde se promociona lo mejor de la oferta gastronómica barilochense; organizaciones sociales advierten al gobierno que los comedores y merenderos no dan abasto.

Todo ocurrió este lunes en horas de la mañana. Mientras el Gobierno y algunos privados preparaban el comienzo del evento gastronómico más importante de la ciudad, los referentes de la CTEP junto a vecinos de barrios del Alto volvieron a reclamar al Concejo Municipal que declare la emergencia alimentaria.

La opulencia de la propuesta turística gastronómica y el contraste de quienes siguen visibilizando que “en Bariloche hay hambre”.

Movilización de organizaciones sociales

Los datos duros les dan la razón. Los relevamientos muestran una pobreza superior al 35 por ciento, y en los barrios más castigados ya suman más de 50 los merenderos y comedores.

Por eso las organizaciones volvieron a movilizarse al Concejo. Las respuestas, como ocurre desde que inició el tratamiento hace diez meses, no satisficieron a los referentes sociales. Esperaban el compromiso del bloque de Juntos Somos Bariloche (JSB) con el aporte de una propuesta económica concreta para financiar la emergencia económica. Sin embargo, el oficialismo se limitó a describir las políticas desarrolladas desde la asunción de Gustavo Gennuso y mostró el presupuesto 2020. Además, el bloque de JSB evitó pronunciarse sobre cómo votará al momento de dictaminar el proyecto de declaración de Emergencia Alimentaria presentado por la concejal del Frente para la Victoria, Ana Marks.

Las dilaciones y falta de definiciones políticas volvieron a tensar el clima, máxime cuando a nivel nacional y en numerosas ciudades ya se reconoció el estado de emergencia y se adoptaron medidas para priorizar los programas alimentarios.

 

“Ustedes no quieren ver la situación de la gente que hoy está pasando hambre”, cuestionó el referente de la CTEP local, José Huenchuan. Recordó que la mayoría de los comedores y merenderos “no dan abasto y trabajan a pulmón”. E interpeló a los ediles oficialista: “Son una vergüenza. Si no saben de dónde sacar el dinero, limiten el gasto en funcionarios políticos”.

El proyecto de Emergencia Alimenticia fue dictaminado sólo por el FpV, con la reserva de JSB y en ausencia del concejal del PRO. Se debatirá ahora en la Comisión de Gobierno, pero sin el respaldo de la mayoría oficialista estaría condenado a su rechazo.

“No hay voluntad política de plantearlo y hoy nos traen a la mesa números del presupuesto 2020, que incluso van a reducir en un 20 por ciento los recursos puestos a políticas alimentarias”, lamentó Marks. Evaluó que “estamos ante un Estado Municipal que no reconoce la existencia del hambre y no va a proponer ninguna acción para superar la situación. Aún con un Congreso que dice que el país está en emergencia alimentaria, Gennuso y sus concejales lo estarían negando”.

El dictamen en reserva, para la concejal, muestra la falta de acompañamiento del Ejecutivo y el oficialismo, "por lo que estaríamos siendo la única ciudad grande de la provincia que se ha negado a declarar la emergencia alimentaria".

 

Finalizada la comisión, los integrantes de la CTEP trasladaron el reclamo a la plaza del Centro Cívico, justamente a pocos metros donde se instalaron las carpas que albergarán lo mejor de la gastronomía barilochense.