¿1492? “Tuvimos una guerra con España, pero la ganamos”

El 12 de octubre “es una fecha trágica cuando hablamos de los pueblos originarios del continente”. La historia mapuche y las nuevas formas de conquista.

12/10/2019
Adrián Moyano

 

Por las rutas, Puerto Montt queda a 360 kilómetros de Bariloche. Pero en términos culturales o más bien interculturales, la distancia se estira a años luz. Días atrás se llevó a cabo allí la 4ta Feria del Libro, que incluyó en su programación dos mesas de historia del Wallmapu. La primera se integró con Pedro Cayuqueo y Fernando Pairican, la segunda con el gran historiador williche Eugenio Alcaman y con quien firma estas líneas. La organización corrió por cuenta de la Corporación Cultural de la vecina localidad, cuyo presupuesto proviene del erario municipal. Entre nosotros, en Bariloche, ni la Fiesta de la Palabra puede prosperar…

Cayuqueo publicó recientemente una versión para público argento de su “Historia secreta mapuche”, suceso editorial del otro lado de la cordillera. En sus páginas adopta una visión nacional, es decir, una narración que elige como lugar de enunciación al pueblo mapuche, sin prestar tanta atención a las miradas santiaguinas o porteñas, prevalecientes aún hoy en las historias colonialistas. También desde ese lugar -la trayectoria varias veces centenaria o milenaria del pueblo mapuche- el 12 de octubre de 1492 puede verse de otras maneras.

“Es una fecha trágica cuando hablamos de los pueblos originarios del continente. Uno no puede no solidarizar con los pueblos hermanos que fueron avasallados por la corona española pero el caso mapuche fue un poco distinto: nosotros tuvimos una guerra inicial con España, pero la ganamos”, resaltó el periodista y escritor. “Los 40 parlamentos coloniales que hubo desde el siglo XVI al XVIII dan cuenta de esa relación diplomática y de los intercambios de distinto tipo que tuvimos con España, de los cuales los mapuches nos beneficiamos bastante. Así lo han documentado cronistas e historiadores”, recordó.

Pero “el 12 de Octubre contemporáneo y su significado, más bien es una fecha simbólica que nos recuerda constantemente que en pleno siglo XXI, nos enfrentamos a nuevos procesos de conquista, que se ven ejemplificados en las multinacionales o en proyectos de inversión, que son los nuevos conquistadores a los cuales nos enfrentamos”, sostuvo Cayuqueo. “Por ejemplo, ahora que estamos en el debate global del cambio climático, nos damos cuenta de que en gran parte de los territorios indígenas se conservan las principales reservas naturales del planeta. Lo que está pasando en el Amazonas da cuenta. Quizá la conquista contemporánea tenga que ver con esos últimos territorios que están en manos de los pueblos originarios y que el modelo económico imperante busca para extraer desde allí materias primas. Esa significación le daría al 12 de Octubre actual, dejando un poco atrás lo que implica en términos históricos porque de repente, nos vamos tan para atrás en la historia que olvidamos las amenazas contemporáneas, que son actuales y están a la vuelta de la esquina”, señaló.

 

De feriados y lavajes

 

Sin embargo, el ejercicio de la memoria y su contrapartida, la desmemoria, tiene consecuencias políticas, precisamente en el aquí y ahora. “En el caso chileno sucede una paradoja: el 12 de Octubre es feriado, un día que conmemora el encuentro de dos mundos. Para nosotros, fue claramente un encontronazo pero la paradoja es que el único feriado relacionado con pueblos originarios que tiene Chile en su calendario es el 12 de Octubre. Podríamos decir que es el peor ejemplo de un feriado… Ahora se está batallando bastante para que al menos el 24 de junio, el denominado Día Nacional de los Pueblos Originarios, se declare feriado. Coincidiría con la celebración del Wiñoy Tripantü, batalla que se está dando actualmente. Hay algunos proyectos de ley al respecto y algunos hermanos están planteando ante la imposibilidad de que se decrete un feriado nuevo, que se haga un enroque o un cambio con el 12 de Octubre. Vamos a ver si resulta”. En la Argentina, más allá del lavado de rostro que implicó dejar de lado la odiosa denominación, el Día del Respeto a la Diversidad Cultural se conmemora en coincidencia con el anterior Día de la Raza. Se sitúa igualmente en la lógica de la victoria imperial europea de 1492.

 

Al gran público argentino, los pensamientos de Cayuqueo arribaron asiduamente en 2017, cuando ante el surgimiento del “conflicto mapuche”, hasta “La Nación” y “Clarín” fueron en busca de su palabra. “Creo que Argentina está viviendo en los últimos años un proceso bastante parecido al que tuvo Chile a finales de los años 90. En el caso chileno, la doctrina de la seguridad interna fue heredada de la dictadura pero se mantuvo intacta en democracia y comenzó a ser implementada en la Argentina por el gobierno de Macri. Yo creo que en última instancia, Macri profundizó esa doctrina porque ya existía durante el gobierno de Kirchner. Hubo sectores mapuches que en la Argentina en los tiempos de Cristina, también fueron criminalizados en sus protestas”, recordó el escritor.

 

Sacar lecciones

 

No obstante, es verdad que “eso se profundizó con el gobierno de Macri, que tiene una línea de represión hacia movimientos sociales bastante marcada. Eso ya lo vivimos en Chile: la prisión política, la persecución, la idea de los mapuches como enemigo interno y el asesinato de activistas… En el caso de Argentina, aconteció tanto con el caso de Santiago Maldonado como de Rafael Nahuel, entonces creo que el movimiento mapuche puelche podría sacar algunas lecciones de los ejemplos en Chile, donde hemos recorrido bastante el tema. Llevamos 20 años de persecución política y policial bastante aguda, se contabilizan más de 200 hermanos con condenas efectivas de cárcel en los últimos 20 años, dirigentes, activistas y weichafe. Creo que hay un aprendizaje acumulado en estos procesos, creo que en la medida que seamos capaces de derrumbar estas fronteras imaginarias que nos impusieron los Estados y exista más comunicación entre los movimientos de ambos lados de los Andes, vamos a lograr que esos aprendizajes de Ngulumapu sean un aporte al proceso de lucha que se da hoy día en el lado argentino”, sugirió Cayuqueo.

 

No sólo las organizaciones y comunidades mapuches tienen que prestar atención al proceso que tiene lugar al poniente cordillerano desde 1997 en adelante. Frente al municipio de Puerto Montt, flamean cuatro banderas: la chilena, la regional, la municipal y la “wenu foye” mapuche. Frente a la Municipalidad intercultural de Bariloche y a pesar de las promesas gubernamentales, ondea con exclusividad la argentina, la enseña que aquí se izó por primera vez en el otoño de 1881, cuando hizo su arribo el Ejército de Julio Roca. ¿Heredera de la española? La enseña monárquica jamás se había enarbolado a orillas del Nahuel Huapi. Ni en el resto del Puelmapu.