# ELECCIONES 2019

El “Chau Macri” se escuchó fuerte en Bariloche

Una multitud colmó la plaza del Centro Cívico para festejar el triunfo de Alberto Fernández, y siguió a través de una pantalla de televisión el escrutinio voto a voto hasta casi la medianoche.

28/10/2019
Bariloche

 

Bariloche no solo se pronunció en las urnas -donde la fórmula presidencial del Frente de Todos obtuvo el 55,83 por ciento de los votos-, una vez cerrado el comicio se volcó además a las calles del centro para concentrar, pasadas las 20, en el Centro Cívico.

Allí en la plaza, una multitud ansiosa se apretaba en torno a una pantalla para seguir las alternativas del recuento provisorio de votos que paulatinamente fue confirmando el triunfo de Alberto Fernández, pasando de la tensa expectativa por momentos, a desahogarse enseguida en consignas y baile al redoblar de los bombos.

 

Un rato antes, en el local de campaña de la calle Moreno -donde además estuvo instalado el centro de cómputos del Frente de Todos- la senadora reelecta, Silvina García Larraburu, había convocado a “trabajar para levantar la Patria”, pero para los miles en la plaza no parecía haber mañana, sino pancartas, abrazos y música a todo volumen, todo en presente histórico.

Hubo un estallido de cantos contra el gobierno cuando cerca de las 22,30 Mauricio Macri reconoció la derrota en primera vuelta y dijo "Quiero felicitar al presidente electo Alberto Fernández”. Y otro aún mayor cuando las pantallas mostraron a Cristina Kirchner alzando los brazos en el escenario montado en Buenos Aires frente al bunker del Frente de todos.

“Les pido a los hombres y mujeres de las distintas vertientes del campo nacional, democrático y popular que nunca más rompan la unidad que se requiere para enfrentar a estos proyectos neoliberales que tanto dolor han causado”, decía la ex presidenta a más de mil kilómetros de distancia, y la multitud en el Centro Cívico se agolpaba contra la pantalla.

 

“Se van, se van y no vuelven más”, gritaba un hombre con los brazos en alto y un cartel colgado en la espalda que decía: “Chau angustia, chau hambre, chau Macri. Nunca más”.

Ya cerca de la medianoche, se agitaban las últimas banderas, se iban enrollando de a poco las pancartas, y atronaban todavía los “Redondos” por los altoparlantes. Fue el desahogo, un suspiro hondo y popular para el que parecían no alcanzar el aire ni las palabras.