Policías habrían visto disparar a Huichaqueo pero no lo detuvieron

Siguen los interrogantes en relación al asesinato del joven Jorge Rolando Vera, en Viedma. Testigos aseguran que el agresor disparó reiteradamente en presencia de otros uniformados. La defensa del policía espera los informes sobre la distancia y trayectoria de la bala para generar una teoría del caso. La versión de la familia.

04/11/2019
Viedma

 

“Ese muerto es mío, ese muerto es mío”, dicen que escucharon gritar a Mario Huichaqueo cuando Jorge Rolando Vera ya estaba en el piso, desangrándose.

Dicen que el integrante de la Policía de Río Negro y trabajador del Servicio Penitenciario Provincial tenía el arma reglamentaria en la mano, que seguía disparando al aire, que se acercó al cuerpo y lo insultó “viste como terminaste, chorro”. Dicen, que junto al cuerpo, había tres uniformados de la Policía rionegrina que no lo frenaron ni detuvieron.

M. accedió a hablar con En Estos Días bajo reserva de su identidad. Vecina del barrio “de toda la vida”, conoce a los pibes de la zona porque sus hijos también adolescentes compartían horas de taller, de ocio, de vida con Jorge.

M. se despertó a la madrugada por el sonido de los disparos y salió a la puerta de su casa a observar. Vio pasar a Jorge, ya herido, lo vio caerse y como durante eternos minutos la ambulancia no llegaba.

 

También vio a Huichaqueo pasearse armado frente a otros efectivos de la policía, acercarse al cuerpo, seguir disparando al aire. Aún espera que desde la Fiscalía la llamen a declarar.

 

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La familia de Jorge Rolando Vera relata que esa madrugada, cuando los pibes estaban en una de las esquinas tomando alcohol, llegó la policía de Río Negro y disparó postas de goma. Luego, el mismo patrullero se estacionó en otra esquina, a escasos metros.

Transcurrieron unos minutos y entonces Huichaqueo llegó en su vehículo particular, se bajó y con la nueve milímetros disparó reiteradamente contra Jorge Rolando Vera. Luego se retiró hasta la casa de su madre, a unas pocas cuadras.

Jorge lo fue a buscar, con “cascotes” en las manos. Volvieron los disparos y huyó con una bala en la espalda y las piernas lastimadas por las postas de goma. Cayó a menos de 200 metros.

“Jorge salió corriendo a buscar a este chico que le había disparado (Huichaqueo). En eso vinieron más patrulleros y siguieron disparando. Yo salí a la esquina a pegarle el grito para que entrara a la casa, no me escuchó. Después me dijeron que estaban disparando con la 9 (milímetros) me dio miedo y entré”, contó Carmen, mamá del joven asesinado.

“Después vino una vecina a decirme que a Jorge le habían pegado un tiro y que estaba agonizando”, recordó.

Carmen aún no declaró en la fiscalía y, aunque por respeto a su duelo le dieron plazo de una semana, eligió hacerlo voluntariamente el próximo lunes.

Mientras tanto, muchos hechos siguen sin aclararse, tanto para la Fiscalía a cargo de Juan Pedro Puntel como para el abogado defensor del policía, Damián Torres.

Una de las pericias más esperadas surgirá de la autopsia. La defensa quiere conocer cuál fue la trayectoria de la bala dentro del cuerpo de la víctima, porque eso permitirá determinar si el disparo mortal fue directo, o bien se realizó hacia el piso y por rebote impactó en el cuerpo de Rolando Vera.