# CASO MALDONADO | REPORTAJE A SABINA FREDERIC, MINISTRA DE SEGURIDAD DE LA NACIÓN

“Vamos a revisar las actuaciones disciplinarias de todos, incluidos los jefes”

La flamante ministra sostuvo que analizarán el rol de los jefes de Gendarmería Nacional que actuaron durante el caso Maldonado. Por Sebastián Premici para Cadena del Sur.

20/12/2019
Nacional


Sabina Frederic, Ministra de Seguridad de la Nación

 

En un reportaje para Radio Colonia, durante el pase entre Cinthya Ottaviano y Roberto Caballero, la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, sostuvo que revisarán las actuaciones de todos los gendarmes que participaron del operativo que terminó en la desaparición y muerte de Santiago Maldonado. La funcionaria hizo hincapié en que analizarán puntualmente el rol de todos los jefes de la Gendarmería que actuaron aquel 1 de agosto.

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“La decisión fue comunicada a las autoridades de la Gendarmería. Vamos a revisar las actuaciones disciplinarias. Lo que nosotros decidimos es abrir las actuaciones disciplinarias sobre todos los intervinientes, eso no solo incluye a Echazú. Hay jefes que condujeron el operativo, hubo varios, algunos estuvieron presentes y otros que se fueron. Queremos saber cuáles fueron los procedimientos, si hubo sanciones y elaborar un informe sobre la responsabilidad de cada uno de los intervinientes. En principio todos sabemos, por los menos los que estamos en contacto con este tipo de operativos, que hubo mucha negligencia, lamentablemente este terminó con la vida de una persona”, analizó Frederic, quien agregó que harán lo mismo con quiénes intervinieron en el asesinato de Rafael Nahuel.

El primero de agosto de 2017 intervinieron, al menos, cuatro jefes y subjefes de distintos escuadrones de la Gendarmería. Una vez desaparecido Maldonado, la ex ministra Bullrich dio intervención a otros jefes, especialmente de las áreas de inteligencia de la fuerza, algunos de los cuales actuaron fuera de todo control jurisdiccional de la Justicia, situación que se está investigando como posibles hechos de espionaje ilegal (denuncia formulada por la APDH).

Uno de esos jefes a los que aludió la ministra es Fabián Méndez, responsable del Escuadrón 35 (El Bolsón), quien cerca de las 10.30 de esa mañana decidió irse de la supuesta zona de conflicto. En su momento, el uniformado explicó que tenía que “ir al baño” y “hablar por teléfono”. Ambas cosas, tranquilamente, podría haberlas hecho en la zona. Méndez aparece en fotos y videos incorporados en el expediente donde se lo ve hablando por teléfono a la altura del kilómetro 1848 de la RN 40. Es decir, señal telefónica había. ¿Por qué se fue? A esa hora, no existía corte de ruta alguno. Sin embargo, Noceti había dado la orden de avanzar a como diera lugar.

Según Méndez, él regresó a la zona cerca de las 12.30, cuando Maldonado ya había desaparecido. A esa misma hora estuvo en el lugar Pablo Noceti, ex jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad.

El jefe del Escuadrón 35 se movía en la Patrulla 321, según un documento interno de la fuerza. El vehículo que utilizaron partió el 1 de agosto de su destacamento y regresó a las 5.30 am del 2 de agosto. La Patrulla estuvo integrada por Fabián Méndez, Emmanuel Echazú, Víctor Saucedo, Marianela Roldan, Sergio Sartirana, Federico Yucra, Juan Pelozo, Jesús Vázquez, Rigoberto Pozos, Alejandro Ruiz Díaz, Darío Zoilan, Arjona Rita, Carlos Brito, Cirilo Rojas, Maira Ramos, Romina Voelkli. Vera, por su parte, integró la Patrulla 323, donde curiosamente también estuvo Echazú. Ese vehículo recorrió más de 600 kilómetros.

 

El Gobierno nacional encubrió desde un primer momento lo sucedido el 1 de agosto. Plantó pistas y realizó inteligencia.

 

Otro jefe que intervino fue Pablo Badie, responsable del Escuadrón 36 (Esquel). Este uniformado, que actualmente se desempeña en Río Gallegos, probablemente sepa más de lo que llegó a declarar.

En uno de los audios incorporados en el expediente que surge del teléfono celular de Daniel Gómez, Badie escuchó de parte del primer alférez cómo los uniformados llegaron al río disparando y tirando piedras. Además, en dicha conversación quedó claro que esa mañana del 1 de agosto no había ningún corte de ruta. Lo que ocurrió, en realidad, fue la provocación de la misma fuerza para generar el choque con la comunidad.

En el choque con la comunidad, la tan mentada flagrancia, jugó un papel central el segundo jefe del Escuadrón 36, Juan Pablo Escola. Él fue quien dio la orden de avanzar contra la comunidad. De hecho, en uno de los videos incorporados dentro del expediente se observa que sus órdenes habían sido colocar gendarmes sobre el perímetro del territorio para disparar con escopetas antitumultos, hacia el interior, apuntando a la casilla de guardia. Una de las personas que recibió dicha orden y ejecutó varios disparos hacia el interior de la Pu Lof fue Echazú.

Escola estuvo al borde la pendiente que da al río en el momento en que se lo ve a Echazú salir de ese lugar. Como ya reconstruimos tanto en Agencia Cadena del Sur como en el libro “Santiago Maldonado, un crimen de Estado”, Echazú bajó al río junto a Zoilán y Yucra por un lugar distintos al que subió. Estos tres uniformados son los que probablemente hayan acorralado a Maldonado.

Y es probable también que Escola sepa exactamente qué fue lo que ocurrió. Era la persona de mayor autoridad que estuvo en la zona del río y quien le ordenó a Echazú elaborar el acta del procedimiento cuando la misma la tendría que haber redactado al primer alférez Daniel Gómez.

 

Tres gendarmes acorralaron a Maldonado mientras disparaban.

 

Por otro lado, Escola es una de las personas señaladas por la fuerza como “apta para tareas de inteligencia”, según un documento de la GNA firmado por Badie. ¿Esto implica alguna responsabilidad en sí misma? No, pero sabemos que Escola mintió cuando en una nota para el diario La Nación dijo que los vehículos no habían llegado más allá de las vías de la Trochita. Los vehículos llegaron hasta la pendiente del río, tal como lo demostró el 5 de agosto de 2017 el defensor Fernando Machado.

 

 

 

Los otros jefes que deberían ser investigados son los que se mantuvieron en la opacidad, es decir los que actuaron por pedido de Bullrich para llevar adelante tareas de inteligencia, con el objetivo, al entender de este periodista, de vincular a Maldonado con una organización terrorista inexistente y de esa manera correr la lupa de la propia GNA.

Esos jefes, que viajaron a Esquel y a Temuco y cerraron acuerdos de cooperación con Carabineros son el comandante mayor Jorge Domínguez, director de Inteligencia Criminal y al comandante Rafael Antonio Benz, jefe del Centro de Análisis de Inteligencia.

Este cronista accedió a documentación (informes, intercambios de fotos, solicitudes de intervenciones telefónicas, y audios) entre los funcionarios de la GNA y Carabineros. Por la intervención de Carabineros en el caso Maldonado, el jefe de la fuerza en Argentina, Gerardo Otero, le entregó una distinción a Patricio Marín Lazo, quien fuera jefe de la inteligencia de Carabineros hasta caer en desgracia cuando se descubrió que habían fraguado pruebas contra los mapuches de aquel país.

 

La ministra Patricia Bullrich autorizó tareas de inteligencia para vincular a Maldonado con la RAM.

 

Indagar sobre todos los altos mandos que tuvieron participación durante la represión de aquel 1 de agosto y sobre aquellos que luego se encargaron de ensuciar la investigación (para salvar a la fuerza y a la Alianza Cambiemos) será clave para determinar las responsabilidades penales y políticas detrás de la desaparición y muerte de Santiago Maldonado.