Otra mirada

Luego del promocionado encuentro entre la gobernadora Arabela Carreras y las comunidades Mapuche, el jueves pasado en Maquinchao, otra mirada persiste: la de los pueblos originarios.

14/01/2020
Río Negro

(Foto gentileza Prensa oficial)

 

Entre los funcionarios que acompañaron a Carreras a Maquinchao, estuvieron el diputado nacional (ex ministro de Gobierno), Luis Di Giácomo, y el director de Tierras de la provincia, Diego Lawrie, ambos impulsores de la Ley de Tierras del ex gobernador Weretilneck.

Después de aquel encuentro, la gobernadora concedió una extensa entrevista  al diario digital Infobae, y entre otros temas de agenda del gobierno provincial, volvió a referirse a la relación que la provincia concibe respecto de los pueblos originarios.

En esta oportunidad, la gobernadora señaló: "Tenemos algunos referentes que son muy muy minoritarios pero muy violentos y que hacen su aparición pero fundamentalmente interactuando con organismos nacionales como parques nacionales o cortando alguna ruta nacional. Ellos no nos toman como interlocutores a nosotros, ellos discuten la existencia del Estado nacional y desconocen toda autoridad. Son casos muy puntuales que nos dejan fuera como interlocutores. Tiene que intervenir el gobierno nacional. Es un tema de preocupación porque a veces perjudican al turismo en función de que generan cortes de ruta o alguna acción violenta. Esto perjudica a la población local y al turismo. No tenemos un problema con las comunidades mapuches, tenemos puntualmente grupos que son violentos y que sobretodo actúan en territorio federal".

Con cierta claridad, la última frase parece dirigida a la comunidad Lafken Winkul Mapu, desde fines de 2017 en proceso de recuperación de territorios ancestrales en Villa Mascardi, proceso durante el cual resultó asesinado Rafael Nahuel, a manos de Prefectura Naval Argentina.

 

(Foto gentileza Prensa oficial)

 

Tras el encuentro en Maquinchao, al que acudieron representantes de más de 50 comunidades, del CODECI, y el Parlamento Mapuche, la gobernadora expresó que «hoy iniciamos un trabajo conjunto que iremos ajustando con el tiempo y de acuerdo a las diferentes visiones”.

Por su parte el ministro de Gobierno y Comunidad, Rodrigo Buteler, también presente en la convocatoria, destacó que “fue una reunión de trabajo muy fructífera”, y adelantó que la provincia retomará el relevamiento nacional de comunidades suspendido por Mauricio Macri.

El diputado nacional, Luis Di Giacomo, destacó la “profundización del diálogo”.

Por detrás de la resonancia que alcanzó el encuentro del jueves en los grandes medios de comunicación, persiste otra mirada sobre el evento: la de los pueblos originarios. Una perspectiva diversa, difundida horas más tarde, vía redes sociales.

En Estos Días reproduce a continuación ese texto completo, publicado por Revista Sudestada:

“Es Arabela Carreras, gobernadora de RíoNegro. Está apurada. Tiene cara larga y el seño fruncido. La sonrisa publicitaria para la foto con bebes Mapuche dura algunos minutos en Maquinchao, localidad Rionegrina. Son casi las 12 del mediodía. Se acomoda en su silla y se prepara para el inicio del encuentro con CODECI para avanzar en una agenda común de trabajo sobre las necesidades y demandas del pueblo Mapuche en la región provincial.

La exposición de las autoridades ancestrales Mapuche, luego de su presentación en mapuzungun, comienzan con las reivindicaciones territoriales históricas. Pero Arabela parece desinteresada, casi a la par de sus funcionarios que no se despegan de sus celulares, que juegan con sus lapiceras de falsos apuntes. Mira al techo, la mesa, parece molesta. Arroja por primera vez "A las 2 me voy".

Casi molesta por el tiempo y el desarrollo de la palabra Mapuche, pausada y serena. La gobernadora interrumpe al ver que falta saludar a varias autoridades. Ignora que la palabra ancestral poco tiene que ver con la urgencia y las frases hechas que poco dicen. Lo ignora, o lo que es peor, no le interesa. Por eso amenaza con el argumento de que no quedará tiempo para abordar los temas retomando su sonrisa a prueba de fotos y dispara: "Porque a las 2 me tengo que ir". Su presencia en Maquinchao ya está sentenciada. En Bariloche la espera la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica y la Asociación de Hoteles de Turismo, ese mismo jueves.

Arabela no mira a la cara cuando los abuelos y abuelas a pocos metros, expresan que no van a dejar que sigan desarmando los cerros en la depredación minera. Que el pueblo Mapuche seguirá defendiendo el agua del veneno extractivista. Que las comunidades, ahora despiertan a los pueblos en defensa de la vida. Arabela no los observa. Elige ignorar los rostros de esas voces. Casi con desprecio. Todos en salón advierten su actitud.

Otro Lonko menciona el desarrollo turístico dentro la Lof donde los circuitos turísticos se llevan puestos las plantas medicinales, contaminan ríos, lagos y desarman el equilibrio de la fauna en el territorio agredido. La gobernadora elige mirar al techo.

Arabela Carreras cumple con lo prometido y se va a las 14hs puntual.

Llegará el parate y se retomará luego del almuerzo, el diálogo con el resto de su gabinete que parece no estar tan apurado como ella.

Desde el Consejo de Desarrollo de Comunidades Indígenas (CODECI) y el parlamento Mapuche y los ministros de acordaron diferentes puntos. Avanzar en el relevamiento de las comunidades conforme a lo establecido por la ley 26160, la conformación de mesas de trabajo con la finalidad de entregar títulos comunitarios a las comunidades rionegrinas, la conformación de un fondo para el desarrollo de las comunidades indígenas, una mesa de trabajo para la reglamentación de la modalidad de la educación intercultural bilingüe, y también se acordó trabajar en la modificación del decreto reglamentario de la ley 2287.

“Lo importante es que buscamos una forma de empezar un camino para poder abordar todas las temáticas que hay pendientes, para poder trabajarlas y solucionarlas, dijo finalmente el ministro de Gobierno, Rodrigo Buteler.

Se hacia la tarde cuando las comunidades comenzarían el largo regreso a sus territorios, muchas salieron a la madrugada para poder llegar a Maquinchao. Con los termos cargados de agua caliente y cálidos abrazos había que pegar la vuelta. "¡Peukayal!" A esa hora Arabela Carreras ya no estaba. Su sonrisa de plata se encontraba en Bariloche”.