Río Negro confluyó en Jacobacci para defender el agua y el territorio

Ante el avance de las mineras y los proyectos extractivistas, se realizó este sábado un encuentro en la Región Sur rionegrina. Importante participación, movilización, y denuncias de acciones que pueden dejar sin agua a pueblos enteros.

02/03/2020
Río Negro
Adrián Moyano

En marcha por la localidad de Jacobacci (foto Organización Piuké)

Antes de que llegaran el progreso y la civilización, el transcurrir del tiempo no se medía en horas, minutos y segundos en el Willimapu (Territorio del Sur). Su paso se establecía a partir de los sucesos que tienen lugar durante el día: así, se denominaba “trafia” al momento que se produce cuando el Sol ya se ocultó detrás del horizonte aunque todavía, es posible ver con claridad gracias a su brillo lejano.

Retornábamos desde Wawel Ngiyeu (Ingeniero Jacobacci) en dirección a Bariloche mientras se producía la “trafia” del último sábado. Sobre el amplísimo cañadón que da nombre al lugar, descansaba una considerable bruma que no era bruma y sumaba una cuota de misterio al entrañable paisaje. Pronto, un cartel rutero aclaró el enigma: “Precaución. Polvo en suspensión”. Ante la ausencia de viento, las altas temperaturas y la inexistente humedad, la tierra de la superficie tiende a suspenderse en la sequedad del aire. En Jacobacci rige la emergencia hídrica hace más de una década. ¿A quién se le puede ocurrir impulsar una mega-minera en ese contexto?

Documento Final del Encuentro de asambleas y comunidades de Kurruf Leufu

Durante toda la jornada del sábado había deliberado el Encuentro de Comunidades y Asambleas del Kurru Leufu, denominación que eligieron las y los anfitriones para dar a entender que la convocatoria era rionegrina. Pero sus aspiraciones se vieron superadas porque no sólo arribaron a la localidad de la Línea Sur asambleístas, activistas y militantes de Viedma-Patagones; Las Grutas; General Conesa; Cipolletti; Allen, Fiske Menuko (General Roca); Maquinchao; Los Menucos; Comallo; Valcheta; Bariloche y El Bolsón. Los límites provinciales quedaron en ridículo y también llegaron a la localidad vecinos y vecinas de Trelew; Lago Puelo y Neuquén. Las trasnacionales de la mega-minería hacen caso omiso de las jurisdicciones provinciales e inclusive, las nacionales. La resistencia, también.

Nutrida asistencia (foto Organización Piuké)

Fue sustantiva la participación de comunidades mapuches, a tal punto que un enjambre de “wenu foye” (bandera mapuche) encabezó la marcha que al finalizar las deliberaciones, alteró la calma sabatina de Jacobacci. La asistencia tenía sus fundamentos: el que impulsa la corporación Patagonia Gold bajo la denominación Proyecto Calcatreu es el emprendimiento más conocido y que más cerca está de concretarse, pero también hay presencia mega-minera en el territorio de la comunidad Laguna Blanca a través de una compañía de antecedentes mortales en Perú: la corporación Southern Copper. El paraje y el pequeño pueblo están unos 70 kilómetros al norte de Comallo.

 

Geólogos peruanos

 

El testimonio que compartió el portavoz de la comunidad ante una audiencia de sorprendidos asambleístas, confió que la compañía llegó hace dos años y que afectó “un campo con cianuro y cal viva”. Después de dialogar con “un brasileño”, empleados de la empresa, supo que sus tareas -todavía de prospección- “ocupan 20 mil litros de agua en una hora”. Además, los recién llegados “afectan los caminos con sus Toyota”.

En Laguna Blanca “se vive de la ganadería. Contrataron a dos o tres pibes para que planten plantitas que trajeron de otro lado”, cuestionó el comunero, para salir al cruce de la tan mentada generación de puestos de trabajo.

La misma situación afecta a la comunidad “Epu Katan Mawiza”, de Cerro Mesa. Allí pudo constatarse la presencia de “geólogos peruanos” y según se confió, ya “son tres los campos afectados”. Además, el werken (vocero) avisó que “uno por uno visitan a los pobladores y confunden a la gente”.

Enrique Meli, consejero del CODECI (Consejo de Desarrollo de Comunidades Indígenas) pudo cruzarse con un documento en el cual constaba que para utilizar uno de los predios, la minera abonó a su poseedor “5.000 pesos en un año”. La Responsabilidad Social Empresaria (RSE) en su máxima expresión.

Al sur de Jacobacci, ya se habla de Calcatreu II. El emprendimiento aspira a concretarse en el espacio territorial de las comunidades Casiano-Epugner y El Chaiful, cuya posesión fue reconocida después de un largo conflicto que arrancó con una recuperación en 2000 y aparentó finalizar con un fallo de la Corte Suprema de la Nación ocho años después. Sin reparar en esa determinación del Poder Judicial, la provincia de Río Negro reconoció derechos a una compañía minera sobre 1.410 hectáreas, que se encuentran al sur de la primera de las comunidades. Según informó el longko Fidel Guarda, el propietario de las empresas es el Grupo Benetton, interesado en el oro, la plata y el cobre que podría explotar.

Nutrida asistencia (foto Organización Piuké)

Del todo preocupante es el cuadro de situación en Valcheta. Como ya informara En estos días, otra compañía canadiense madura el anhelo de explotar uranio. Según dieron a conocer las vecinas que habían arribado de la localidad, las tareas de prospección se llevan a cabo “a 20 kilómetros, sobre la Ruta 4, que lleva al Valle Medio”. Con tanto ánimo como ironía, confió la joven asambleísta que llevó la voz cantante: “Somos diez las que no queremos que empiece la extracción”. Además de todos los males inherentes a la mega-minería, habría que sumarle una visita indeseada: la radiactividad.

 

A mí qué me importa

 

Cuando hace dos años atrás, las asambleístas de Valcheta pidieron al Concejo Deliberante que se expidiera sobre ese proyecto, los ediles tiraron la pelota al córner: “No es ejido urbano”, argumentaron.

Pero el problema está a las puertas de la ciudad. “Nos preguntamos de dónde van a sacar el agua… Desde el arroyo Valcheta se riega por acequias al valle fértil y ya no alcanza. No alcanza para la producción”, ilustró la portavoz.

Al igual en otros casos, la corporación Blue Sky Uranium seduce con la promesa de trabajo. “Van a estar 13 años. ¿Y después?”, interrogó. Como dice el tango, ¿qué importa del después?.

El testimonio más perturbador corrió por cuenta del joven werken de Lipetrén Chico, el paraje que linda con Calcatreu. “La gente no está tan convencida de oponerse al proyecto”, disparó con voz trémula. “Hay mucho desconocimiento. No saben qué pasa luego o qué pasaría si hay un derrame de cianuro. No hay una preocupación real, no han tomado postura”. La ausencia de alternativas económicas que edificaron durante décadas los gobiernos rionegrinos hacen mella en la comunidad Peñi Mapu: “Cinco que trabajan en el Proyecto, ganan en un año lo que gana toda la comunidad con sus ovejas”. La permanencia del Estado ausente facilita que “la minera haga el trabajo del Estado, por ejemplo, manteniendo los caminos”, ilustró el emisario, quien pidió a sus compañeras y compañeras “generar conciencia pero no desde el choque”. Tamaño desafío.

Al término de las exposiciones sobre la situación en cada lugar, la Asamblea en Defensa del Agua y el Territorio local organizó un trabajo en comisiones: Comunicación y difusión; Legislación; Modelo extractivista; Producción, economía y desarrollo; y Formación y Compromiso. Es que a pesar del panorama desolador que ofrece Río Negro, el centenar largo de participantes no se dejó desanimar. Más bien al contrario: se multiplicaron los abrazos al producirse reencuentros, se dispararon las sonrisas al ganar las calles calientes del pueblo, se enronquecieron gargantas al multiplicarse los “afafan” (grito mapuche) o las consignas, en favor del agua y contra la muerte. Por la vida.

Una vez que “trafia” dejó lugar a la noche declarada, la Luna nos marcó el camino a la derecha de la Ruta 23, eternamente polvorienta a pesar del asfalto que avanza. No muy lejos, “yepun” (el lucero del anochecer - Venus), aparecía como segura guía cuando el camino amagaba desaparecer, entre la negrura y la volatilidad de la tierra. Cuando diez horas atrás, la “pillankuze” María Cona Torres abriera las deliberaciones con su perseverancia imbatible, había trazado la raya: “Las mineras andan por nuestros campos. Son traicioneras y peligrosas. Tienen mucho poder, pero nosotros tenemos el poder espiritual. Tenemos a Fütra Chao (Gran Padre), a los ngen (guardianes o dueños) y a la Ñuke Mapu (Madre Tierra)”.

La abuela María Cona Torres, incansable (foto Organización Piuké)

Los memoriosos recordarán que la disputa arrancó durante 2002, en Chubut. Y las y los asambleístas saben que las corporaciones son poderosas pero Mendoza demostró que no son invencibles. Y saben que otra canción, que no es un tango, anticipa: “El tiempo está a favor de los pequeños”.