La revuelta

No existe hoy en el escenario político y social un movimiento capaz de poner en crisis las bases de la sociedad como el feminismo. Miles de mujeres se movilizaron en Bariloche en el marco del Día y el Paro Internacional de Mujeres.

10/03/2020
Bariloche

 

Dos consignas centrales acompañaron la masiva marcha de mujeres en Bariloche. La aprobación de una ley de aborto legal, seguro y gratuito; y la implementación de políticas activas que terminen con los femicidios y la violencia machista.

Miles de mujeres se movilizaron en la ciudad y ratificaron que el movimiento feminista -con todas sus variantes y características- está en el centro de la revuelta, y es, hoy por hoy, el más poderoso colectivo desafiante del status quo.

 

Embanderadas, empañueladas, con carteles, pintadas, tocando los tambores, aplaudiendo y cantando, la marcha que unió el Alto de la ciudad con el Centro Cívico volvió a ratificar el poder de convocatoria de las consignas militantes del movimiento feminista.

“Desde la tumba no se puede gritar”; “Soy abolicionista porque escuché a las putas”; “Vivas y sin miedo nos queremos”; y “No metas tus rosarios en nuestros ovarios”, decían algunos de los centenares de carteles que las mujeres llevaron a la movilización.

Los cánticos también acompañaron: “Somos las hijas de todas las brujas que nunca pudieron quemar” o una reversionada versión del “Arroz con leche” que en este caso pedía “yo quiero abortar” en el Hospital Público, de manera segura y con el método que cada mujer elija.

 

El grito de cada uno de los nombres de las mujeres asesinadas en los últimos meses, acompañado por un potente “Presente”, acompañó el paso de la marcha.

Al llegar al Centro Cívico tomaron el micrófono referentes del colectivo Ni una Menos, quienes leyeron un extenso documento reclamando políticas públicas activas para frenar los femicidios. Hubo críticas a la Justicia y el poder político.

El envío y aprobación de una ley por el aborto legal, seguro y gratuito fue otro de los puntos centrales del documento, así como de todas las consignas de la movilización.

 

Las calles Onelli, Moreno, Rolando y Mitre fueron escenario de una marea verde, violeta y naranja, que ratificó que, más allá de los gobiernos, las crisis económicas y las amenazas de nuevas pestes mundiales, el movimiento feminista sigue en el punto más alto de la revuelta social.