Doñate presentó un proyecto para potenciar la producción alimentaria en Río Negro

El Senador envió a las autoridades provinciales una iniciativa para fortalecer la producción, industrialización y comercialización de alimentos. Financiamiento a pequeños productores, incentivos para sumar valor agregado, y mercados concentradores para la distribución y venta, algunos de los ejes.

13/05/2020
Río Negro

Producción en el Alto Valle (foto Inta)

“Uno esos pilares en los que se debe consolidar la recuperación y crecimiento de Rio Negro es la de producir alimentos en todas las escalas productivas (desde la primaria como industrial) y comercial”. Así lo planteó el Senador rionegrino Martín Doñate (Frente de Todos), quien elevó a las autoridades provinciales un proyecto denominado Río Negro Alimenta, que busca potenciar la producción alimentaria en Río Negro, a través de ejes vinculados a la producción, industrialización y comercialización.

“La apuesta a un sector privado tanto emprendedor como empresariado pyme y gran productor a escala internacional aliado al Estado o, lo que sería distinto, pero en cierto modo con resultados aún más potentes y de largo plazo, un Estado preparado para constituirse en un socio, aliado y motorizador del sector privado es el desafío que tenemos por delante en el corto y largo plazo”, explicó Doñate.

Ver proyecto completo: Río Negro Alimenta

Según el Senador, “la agroindustria es la actividad que tracciona la economía de la región en plena pandemia”.

El plan se estructura en el desarrollo de tres grandes ejes: “Productivo, basado en el fortalecimiento de productores de la agricultura familiar, pequeños y medianos productores, la producción campesina e indígena; Industrial, para el agregado de valor en origen y asegurar alimentos sanos, de calidad y baratos; y Comercial, principal cuello de botella para productores y consumidores, necesidad implícita de satisfacer la demanda y participar con una o más empresa con capital estatal o mixta de alimentos”.

En relación al primero de los ejes, se recordó que “en Río Negro la distribución de la tierra productiva de los valles irrigados tiene enorme predominancia en la agricultura familiar que representa el 65 por ciento de las unidades económicas productivas. Todas ellas vinculadas a la producción alimentaria”.

En ese contexto se propone el “financiamiento para construcción de invernaderos con plazo de gracias de seis meses; direccionar en función de la planificación estratégica el fomento de la diversidad productiva que garantice la provisión de materia prima para la aplicación de la escala industrial”.

Martín Doñate

Además, la iniciativa contempla la “provisión de semillas hortícolas para favorecer la difusión de huertas domiciliarias y en pequeñas explotaciones agropecuarias”, así como la “presencia de agricultores familiares en el directorio de los mercados concentradores , y la venta directa a empresa pública de alimentos”.

Siempre sobre el eje productivo, Doñate plantea desarrollar “acuerdos con el sector de la investigación científico tecnológica y las universidades públicas para la aplicación de las políticas públicas cuenten con el título de tenencia de la tierra para que pueden realizar el registro de productor y poder comercializar por los canales habilitados como los mercados concentradores regionales”.

En relación al eje industrial, Río Negro Alimenta impulsa “estímulos a la instalación de industrias agro metalúrgicas; priorización en el acceso a tierras en parques industriales de la provincia; líneas de financiamiento capital inicial; y reducciones impositivas”.

Todo con el objetivo de agregar valor en origen a las hortalizas, frutas y aromáticas producidas en la Provincia.

“El principal canal de venta de estos productos es en fresco, pero existe en nuestra provincia una oportunidad para el agregado de valor y por ende generación de cientos de puestos de trabajo. Las frutas, hortalizas y aromáticas se pueden comercializar de diferentes maneras como lavadas, fraccionadas, envasadas, congeladas y/o deshidratadas”, detalla la iniciativa.

También ofrece una “línea de financiamiento para promover la venta de hortalizas, frutas y aromáticas lavadas, fraccionadas, envasadas, congeladas y/o deshidratadas”; y “desarrollar líneas de investigación con INTA y Universidad de Río Negro y Universidad del Comahue para el agregado de valor en origen de la producción”.

El sector ganadero y pecuario también están incluidos en el proyecto.

Finalmente, el eje comercial tiene su basamento en un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) que exhibe que ”las y los consumidores pagamos hasta nueve veces el valor que obtienen los productores cuando venden en origen. La pera y la manzana suben siete y cinco veces su valor respectivamente, pollo y huevos tres veces, entre otros ejemplos de 25 productos agropecuarios”.

“Frente a los desafíos que la lucha contra el hambre y el desarrollo sostenible plantean en el marco de la pandemia por Covid-19, el Estado Provincial debe presentar estrategias y herramientas para el acceso a una alimentación sana, barata y de calidad”, prioriza Doñate en su proyecto.

Y considera que “es momento de discutir la soberanía alimentaria, la producción ambientalmente sustentable y distribución social del alimento. Es fundamental contar con una empresa pública de alimentos para dar la discusión sobre distribución y monopolio” de los mismos.

Para Doñate “es necesario intervenir en la cadena de comercialización con mercados concentradores regionales y mercados de cercanía”.

La iniciativa repasa que en Río Negro son “más de 1.100 millones de dólares los generados por las diversas cadenas productivas y los 65.000 puestos de mano de obra generados”.

Repasa que “el sistema frutícola es el mayor generador de divisas de la provincia, genera aproximadamente 650 millones de dólares y emplea a más de 45.000 trabajadores y trabajadoras”, pero advierte que “sin embargo el potencial de producción de la agroindustria en el norte de la Patagonia es inmenso” y “hacen falta políticas públicas destinadas a fomentar el desarrollo de las cadenas de producción con el consiguiente agregado de valor en origen”.

Río Negro Alimenta, concluye, “no se propone como un esquema regional o doméstico para garantizar el desarrollo de determinadas producciones sino que pretende ir más allá y transformarse en un plan de desarrollo destinado a poner a nuestra provincia en una referencia para la creación de trabajo, la garantía del acceso a los alimentos esenciales de su población y la industrialización y comercialización en la escala nacional e internacional de su producción. No es un programa de ocasión. Es un pilar para pensar y desarrollar a Rio Negro durante el presente siglo XXI”.